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TEMPERATURA El calor y los mentirosos

El termómetro también miente

Hay un tema de conversación recurrente y constante, durante todo el año, entre los santiagueños: pase y vea


El calor es un tema de conversación recurrente durante todo el año, haga la temperatura que sea, no importa. No hay otra charla que a los santiagueños les entusiasme más que el calor, el calor, el calor. Un caso, ayer, sábado, el día estuvo agradable, la mínima fue de 23 grados y la máxima de 33, ¿algo para comentar?, supuestamente nada.
Pero no hubo un santiagueño que no recordara que el termómetro marcó 43 grados el día anterior y la sensación térmica anduvo por los 47. Pero, paradójicamente, el centro de la ciudad estaba vacío y hasta hubo uno que otro con la campera puesta, como llamando a los mil fuegos del Averno. Con quien cruzara usted ayer en la calle, el primer comentario iba a ser el calor de anteayer, nadie dijo:
—Qué hermoso día que hace hoy.
Si se acotaba:
—Disfrutá hoy, hermano, que está lindo.
Amenazaban:
—Pero, esperá y ya vas a ver mañana cuando vuelva el calor.
No hay manera de desviar la conversación, de torcer el destino de las quejas por el calor, todos quieren sentirlo, sufrirlo y luego tener una anécdota para contar.
Incluso en los duros días del invierno, si cualquiera dice:
—Qué frío hace estos días.
Responderán:
—Ya vas a ver cuando venga el verano.
Se sufre el calor de ayer, el de hoy, el de mañana, el de siempre, en todo lugar, bajo cualquier circunstancia, por cualquier motivo.
Y se protesta contra el Servicio Meteorológico porque miente, según dicen.
—¿Cuándo miente?
—Ayer, cuando ha dicho que hacían 41 grados, el termómetro del patio de casa decía que hacían 44.
—Ahá. Pero, ¿tu termómetro está al sol, a la sombra, bajo la galería, en qué parte?
—Al lado de la ventana.
—¿Y los del Servicio Meteorológico tienen que venir a medirlo en tu ventana también para no mentir?
—No entiendo.
Entonces uno repite lo mismo de siempre. El Servicio Meteorológico mide el estado del tiempo en todas las ciudades de la misma manera, para comparar valores. Tiene un termómetro de alta precisión, en una caja, puesta en un descampado, a determinada altura. Para comparar la temperatura de Salta con la de Santiago, debe medirlas de la misma manera, porque si en Salta mide al lado de la estatua de Güemes y en Santiago en la ventana de tu casa, no hay cómo cotejar. Después de la explicación, ¿qué es lo que suelen decir muchos santiagueños?
—Pero, el Servicio Meteorológico miente, eso lo sabe cualquiera.
—Para qué.
—Para qué, qué.

Leer más: Hasta que llegó el ututu hubo milenios en los que hubo avances y retrocesos desde el primer fin del mundo después de Pangea

—Para qué miente, qué interés tiene, por qué lo hace, por qué nos engaña así.
—Al gobierno no le conviene que haga tanto calor, eso lo sabe cualquiera.
—Pero, oíme, ¿vos has visto una manifestación contra el calor? Si dicen que en vez de 41 grados han hecho 59, ¿eso te va a afectar en algo?
—No.
—¿Entonces?
—No sé, pero de mentir, siempre miente.
Llegado a ese punto uno se rinde casi siempre.
Y piensa que es una manía provincial —o quizás sólo capitalina, vaya uno a saber— muy extendida como para erradicarla con una simple explicación. Justo estoy escribiendo esto, uno me mira la nota por sobre el hombro y comenta.
—El Servicio Meteorológico miente, decía que esta mañana iba a llover y maimanta lluvia.
—Oíme, ¿vos sabes leer?
—Sí.
—¿Dónde dice que iba a llover?
Pela el celular y muestra el pronóstico oficial.
—Ahí, ¿ves?
—Dice que hay entre un 10 y un 40 por ciento de posibilidades de lluvia, que no es lo mismo. Da una probabilidad, no asegura nada.
—Bueno, pero que miente, miente, no lo niegues.
En esos momentos, casi siempre uno suspira, quiere pensar en otra cosa y pregunta cualquier cosa para salir del paso.
—Che, tus chicos, ¿bien?
—La mayorcita se recibió de maestra y ayer fui al acto de colación, todo bien, pero hacía un calor…
©Juan Manuel Aragón
A 3 de diciembre del 2023, en San Javier. Jugando a la pandorga

Comentarios

  1. Alguien dijo que prefería un deshonesto a un tonto, porque el deshonesto puede tener algún gesto de honestidad, en cambio el tonto, siempre será tonto. Che en Sgo. cambio el clima desde que hicieron el dique ...? Fdo. Un tonto.

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  2. Los lectores se sorprenderían al enterarse de lo mal que se maneja la medición de la temperatura en el mundo, de la discontinuidad de los registros, de la disparidad de períodos históricos de los registros, de todas las desviaciones que existen, de lo mal ubicadas que están muchas estaciones, de cómo esas desviaciones distorsionan la temperatura real por el proceso de homogeneización, y de la intencionalidad que hay detrás de continuar haciéndolo de esa manera.
    Y para peor, tods esas distorsiones afectan la variación de temperaturas del pasado, haciendo más incierta la determinación de los reales máximos o mínimos históricos con los cuales comparar lo que se mide en la actualidad y poder determinar si una temperatura hoy es o no un récord (casi nunca lo es).
    Y todo se complica mas porque la temperatura que realmente importa es la de la tropósfera,que es donde se genera el "clima", que se mide desde los 70s con satélites, y que tiene una variabilidad diferente a la de los termómetros terrestres de reciente data y mal instalados.

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  3. ...y vos pones el tema en la mesa...sírvanse!...y opinan otros y quedo más atontao....me da calor...ya estoy caliente!

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