Ir al contenido principal

POPULAR Concurso de coplas, vidalas y cantos

La caja con que se interpretan vidalas

Los amantes de la poesía y la música tendrán la oportunidad de mostrar su talento en sus creaciones

La delegación local de la Unión Personal Civil de la Nación, lanzó un concurso de coplas, vidalas y cantos ancestrales, para mostrar la riqueza cultural de Santiago y conectar a las nuevas generaciones con su pasado.
Se pueden crear poemas inspirados en coplas, vidalas, tonadas y más, informó desde la entidad gremial y el plazo de presentación vence el 31 de enero próximo.
La copla suele ser cantada a dos voces, mientras que la vidala es una melodía que acompaña a la copla. Ambas expresiones son parte de la cultura popular de regiones andinas y del norte argentino.
Este concurso literario es una oportunidad para que los amantes de la poesía y la música muestren su talento en sus creaciones, y contribuyan a preservar y valorar la riqueza cultural argentina, sobre todo su canto en Santiago del Estero.
Como se sabe, las coplas, las vidalas, son expresiones populares prácticamente en desuso entre las nuevas generaciones de artistas, de allí la importancia de valor del canto de este tipo de creaciones para su resguardo en de la cultura popular.
Para consultar sobre las bases y condiciones del concurso hay que escribir a upcncultura.sgo@gmail.com. También se puede llamar o enviar un WhatsApp a al 3855095845.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. ROMANCE DEL BOSQUE
    (Dalmiro Coronel Lugones,poeta santiagueño)
    Allá cuando el sol se hamaca
    Entre los árboles altos
    ay un saludo de mirlos,
    De calandrias y de icanchos
    Y salen a espiar las siestas
    Las chuñas y los lagartos
    Y el carpintero golpea
    En los troncos su cansancio.-

    ResponderEliminar
  2. Recojan capullos de rosas mientras pueden,
    El viejo tiempo sigue volando;
    Y esta misma flor que hoy sonríe
    Mañana estará agonizando.

    ResponderEliminar
  3. Bienaventurado aquel, que por sendas escondidas, en los campos se entretiene, y en los montes se retira

    ResponderEliminar
  4. Yo me invito a entrar
    a la casa del vino
    cuyas puertas siempre abiertas
    no sirven para salir.

    ResponderEliminar
  5. Sabiduria
    de Roger wolfe:

    Una mujer
    que pasa en bicicleta
    a las dos de la mañana,
    hermosas piernas morenas
    bombeando los pedales
    mientras la brisa le alza el vestido
    y revela
    un perfecto milagro
    de carne femenina en movimiento.

    Nuestros ojos
    se cruzan un momento
    y ya se ha ido.

    Son cosas como ésa
    las que te hacen darte cuenta
    de lo poco que realmente sabes
    de nada.

    ResponderEliminar
  6. Tanto Monta(Vales)
    (Roger Wale)

    Te dirán
    que vales
    lo que eres
    y no lo que tienes.
    Y tendrán
    razón:
    sin dinero
    es cuando vales
    exactamente
    lo que eres:
    nada.

    ResponderEliminar
  7. Cómo decía usted, amigo mío?
    ¿Que el amor es un río?
    No es extraño.
    Es ciertamente un río
    que, uniéndose al confluente del desvío,
    va a perderse en el mar del desengaño.

    ResponderEliminar

  8. Todo lo que pudo ser, aunque haya sido,
    jamás ha sido como fue soñado.
    El dios de la miseria se ha encargado
    de darle a la realidad otro sentido.
    Otro sentido, nunca presentido,
    cubre hasta el deseo realizado;
    de modo que el placer aun disfrutado
    jamás podrá igualar al inventado.
    Cuando tu sueño se haya realizado
    (difícil, muy difícil cometido)
    no habrá la sensación de haber triunfado,
    más bien queda en el cerebro fatigado
    la oscura intuición de haber vivido
    bajo perenne estafa sometido.
    (Reinaldo Arenas)

    ResponderEliminar
  9. Todo viaje hacia el pasado es complicado
    debido a las desilusiones, a las falsas memorias
    y a los falsos nombres de los acontecimientos reales
    .El pueblo no renuncia nunca a sus libertades
    sino bajo el engaño de una ilusión,pero,la ilusión
    es el primero de todos los placeres,perversos,pervertidos,
    pertinaces,perseguidores,petulantes,

    ResponderEliminar
  10. "En este mundo idealista,
    de egoísmo y de censura,
    tan sólo la sepultura
    es la que no es egoísta.
    Ella recibe humanista
    el santo y al condenado,
    al pobre y al acusado,
    al perverso, al bueno, al caco,
    al honrado, al gordo, al flaco,
    al bruto y al ilustrado.
    ( "Gabriel Escorcia Gravini, nacido en Soledad (Colombia), un poeta melancólico y sin abolengo, quien murió de lepra en 1916 cuando apenas tenía 28 años,La Gran Miseria Humana.)

    ResponderEliminar
  11. "Hay sólo dos países: el de los sanos y el de los enfermos/por un tiempo se puede gozar de doble nacionalidad/pero a la larga eso no tiene sentido"
    .........vuelvete a tu pais el de los enfermos...

    ResponderEliminar
  12. DOS MILAGROS
    Iba un niño travieso
    Cazando mariposas;
    Las cazaba el bribón, les daba un beso,
    Y después las soltaba entre las rosas.
    Por tierra, en un estero,
    Estaba un sicomoro;
    Le da un rayo de sol, y del madero
    muerto, sale volando un ave de oro.
    (Jose Marti)

    ResponderEliminar
  13. Frases de versos de Jose Marti,Patriota y Martir de la Independencia de Cuba::
    Versos de José Martí[
    1.Yo vengo de todas partes, y hacia todas partes voy: arte soy entre las artes; en los montes, monte soy.
    2.Gocé una vez, de tal suerte que gocé cual nunca:-cuando la sentencia de mi muerte leyó el alcaide llorando.
    3.Oculto en mi pecho bravo la pena que me lo hiere: el hijo de un pueblo esclavo vive por él, calla y muere.
    4.Duermo en mi cama de roca mi sueño dulce y profundo: roza una abeja mi boca y crece en mi cuerpo el mundo.
    5. Si ves un monte de espumas, es mi verso lo que ves: mi verso es un monte, y es un abanico de plumas.
    6.Mi verso al valiente agrada: mi verso, breve y sincero, es del vigor del acero con que se funde la espada.
    7.¡Arpa soy, salterio soy donde vibra el Universo: vengo del sol, y al sol voy: soy el amor: soy el verso!
    8.Vierte, corazón, tu pena donde no se llegue a ver, por soberbia, y por no ser motivo de pena ajena.
    9.¡La edad es ésta de los labios secos! De las noches sin sueño! ¡De la vida estrujada en agraz! ¿Qué es lo que falta que la ventura falta?

    ResponderEliminar
  14. Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche,
    sumidas ambas en un solo abismo.
    Cuba o la noche (porque son lo mismo)
    me otorgan siempre el mismo reproche:

    donde respirar es en sí un derroche,
    el sol no se enciende y sería cinismo
    que el tiempo vivieras para la hermosura'.

    Si ésa es la patria (la patria, la noche)
    que nos han legado siglos de egoísmo,
    yo otra patria espero, la de mi locura.

    JOSE MARTI

    ResponderEliminar
  15. A MIS SOLEDADES VOY (LOPE DE VEGA)

    A mis soledades voy,
    de mis soledades vengo;
    porque para andar conmigo
    me bastan mis pensamientos.

    ¡No sé qué tiene la aldea
    donde vivo y donde muero,
    que con venir de mí mismo
    no puedo venir más lejos!

    Ni estoy bien ni mal conmigo;
    mas dice mi entendimiento,
    que un hombre que todo es alma
    está cautivo en su cuerpo.

    Entiendo lo que me basta,
    y solamente no entiendo
    cómo se sufre a sí mismo
    un ignorante soberbio.

    De cuantas cosas me cansan,
    fácilmente me defiendo;
    pero no puedo guardarme
    de los peligros de un necio;

    él dirá que yo lo soy,
    pero con falso argumento:
    que humildad y necesad
    no caben en un sujeto.

    La diferencia conozco,
    porque en él y en mí contemplo
    su locura, en su arrogancia;
    mi humildad, en su desprecio.

    O sabe naturaleza
    más que supo en otro tiempo,
    o tantos que nacen sabios
    es porque lo dicen ellos.

    Sólo sé que no sé nada,
    dijo un filósofo, haciendo
    la cuenta con su humildad
    adonde lo más es menos;

    no me precio de entendido
    de desdichado me precio;
    que los que no son dichosos,
    ¿cómo pueden ser discretos?

    No puede durar el mundo,
    porque dicen, y lo creo,
    que suena a vidrio quebrado
    y que ha de romperse presto.

    Señales son del jüicio
    ver que todos le perdemos;
    unos por carta de más,
    otros por carta de menos.

    Dijeron que antiguamente
    se fue la verdad al cielo:
    ¡Tal la pusieron los hombres
    que desde entonces no ha vuelto!

    En dos edades vivimos
    los propios y los ajenos:
    la de plata, los extraños
    y la de cobre, los nuestros.

    ¿A quién no dará cuidado,
    si es español verdadero,
    ver los hombres a lo antiguo
    y el valor a lo moderno?

    Dijo Dios, que comería
    su pan el hombre primero
    con el sudor de su cara,
    por quebrar su mandamiento;

    y algunos inobedientes
    a la vergüenza y al miedo,
    con las prendas de su honor
    han trocado los efectos.

    Virtud y filosofía
    peregrinan como ciegos:
    el uno se lleva al otro,
    llorando van y pidiendo.

    Dos polos tiene la tierra,
    universal movimiento:
    la mejor vida el favor,
    la mejor sangre el dinero.

    Oigo tañer las campanas,
    y no me espanto, aunque puedo,
    que en lugar de tantas cruces,
    haya tantos hombres muertos.

    Mirando estoy los sepulcros,
    cuyos mármoles eternos
    están diciendo sin lengua:
    que no lo fueron sus dueños.

    ¡Oh, bien haya quien los hizo,
    porque solamente de ellos
    de los poderosos grandes
    se vengaron los pequeños!

    Fea pintan a la envidia;
    yo confieso que la tengo
    de unos hombres que no saben
    quién vive pared en medio.

    Sin libros y sin papeles,
    sin tratos, cuentas ni cuentos:
    cuando quieren escribir,
    piden prestado el tintero.

    Sin ser pobres ni ser ricos,
    tienen chimenea y huerto;
    no los despiertan cuidados,
    ni pretensiones ni pleitos;

    ni murmuraron del grande,
    ni ofendieron al pequeño;
    nunca, como yo, afirmaron
    parabién, ni pascuas dieron.

    Con esta envidia que digo,
    y lo que paso en silencio,
    a mis soledades voy,
    a mis soledades vengo.

    ResponderEliminar

  16. Romance para mis tardes amarillas
    (Dalmiro Coronel Lugones)poeta santiagueño

    Cuando me lleve el destino
    por otras huellas un día
    cuando ansias de andar me alejen
    de mis tardes amarillas.
    Iré cargando bagajes
    de tristezas escondidas
    y soledad de distancias
    hincadas en mis pupilas...!

    Cómo he de extrañar entonces
    calor de tierra nativa,
    cómo he de sentir la ausencia
    de mis tardes amarillas,
    en espejos de represa
    donde la luna se mira
    y tristes sauces llorones
    que en la acequias musitan...!

    Tardes que tienen misterios
    de cardón en sus aristas
    y vuelo de tordos negros
    buscando tuscas floridas.
    Hachas oscuras de bosques
    en sus espaldas hundidas
    y pinza negras de jumes
    en un brillar de salinas...!

    Tardes que tienen ojeras
    azules de lejanía,
    cansados carros fleteros
    que en las picadas rechinan
    Palabras de viento norte
    que se amargan de jarillas
    y silbidos de perdices
    en los montes escondidas...!

    ¡Ay! Cuando un sueño me aleje
    de mis tardes amarillas
    me acompañarán los cantos
    tristones de las urpilas,
    vidalas de ausencias largas
    cantando mi despedida
    y soledad de quimiles
    hecha adiós en sus espinas...!

    Como he de extrañar entonces
    calor de tierra y de vida
    como he de sentir la ausencia
    de mis tardes amarillas,
    mientras los parches legüeros
    se alarguen de letanías
    y los yajnarcas me atajen
    presintiendo mi partida...!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. leyendo estos versos !!!!que gnas tengo de ser santiagueño ¡¡¡

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

FÁBULA Don León y el señor Corzuela (con vídeo de Jorge Llugdar)

Corzuela (captura de vídeo) Pasaron de ser íntimos amigos a enemigos, sólo porque el más poderoso se enojó en una fiesta: desde entonces uno es almuerzo del otro Aunque usté no crea, amigo, hubo un tiempo en que el león y la corzuela eran amigos. Se visitaban, mandaban a los hijos al mismo colegio, iban al mismo club, las mujeres salían de compras juntas e iban al mismo peluquero. Y sí, era raro, ¿no?, porque ya en ese tiempo se sabía que no había mejor almuerzo para un león que una buena corzuela. Pero, mire lo que son las cosas, en esa época era como que él no se daba cuenta de que ella podía ser comida para él y sus hijos. La corzuela entonces no era un animalito delicado como ahora, no andaba de salto en salto ni era movediza y rápida. Nada que ver: era un animal confianzudo, amistoso, sociable. Se daba con todos, conversaba con los demás padres en las reuniones de la escuela, iba a misa y se sentaba adelante, muy compuesta, con sus hijos y con el señor corzuela. Y nunca se aprovec...

IDENTIDAD Vestirse de cura no es detalle

El perdido hábito que hacía al monje El hábito no es moda ni capricho sino signo de obediencia y humildad que recuerda a quién sirve el consagrado y a quién representa Suele transitar por las calles de Santiago del Estero un sacerdote franciscano (al menos eso es lo que dice que es), a veces vestido con camiseta de un club de fútbol, el Barcelona, San Lorenzo, lo mismo es. Dicen que la sotana es una formalidad inútil, que no es necesario porque, total, Dios vé el interior de cada uno y no se fija en cómo va vestido. Otros sostienen que es una moda antigua, y se deben abandonar esas cuestiones mínimas. Estas opiniones podrían resumirse en una palabra argentina, puesta de moda hace unos años en la televisión: “Segual”. Va un recordatorio, para ese cura y el resto de los religiosos, de lo que creen quienes son católicos, así por lo menos evitan andar vestidos como hippies o hinchas del Barcelona. Para empezar, la sotana y el hábito recuerdan que el sacerdote o monje ha renunciado al mundo...

ANTICIPO El que vuelve cantando

Quetuví Juan Quetuví no anuncia visitas sino memorias, encarna la nostalgia santiagueña y el eco de los que se fueron, pero regresan en sueños Soy quetupí en Tucumán, me dicen quetuví en Santiago, y tengo otros cien nombres en todo el mundo americano que habito. En todas partes circula el mismo dicho: mi canto anuncia visitas. Para todos soy el mensajero que va informando que llegarán de improviso, parientes, quizás no muy queridos, las siempre inesperadas o inoportunas visitas. Pero no es cierto; mis ojos, mi cuerpo, mi corazón, son parte de un heraldo que trae recuerdos de los que no están, se han ido hace mucho, están quizás al otro lado del mundo y no tienen ni remotas esperanzas de volver algún día. El primo que vive en otro país, el hermano que se fue hace mucho, la chica que nunca regresó, de repente, sienten aromas perdidos, ven un color parecido o confunden el rostro de un desconocido con el de alguien del pago y retornan, a veces por unos larguísimos segundos, a la casa aquel...

SANTIAGO Un corazón hecho de cosas simples

El trencito Guara-Guara Repaso de lo que sostiene la vida cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la memoria de lo amado Me gustan las mujeres que hablan poco y miran lejos; las gambetas de Maradona; la nostalgia de los domingos a la tarde; el mercado Armonía los repletos sábados a la mañana; las madrugadas en el campo; la música de Atahualpa; el barrio Jorge Ñúbery; el río si viene crecido; el olor a tierra mojada cuando la lluvia es una esperanza de enero; los caballos criollos; las motos importadas y bien grandes; la poesía de Hamlet Lima Quintana; la dulce y patalca algarroba; la Cumparsita; la fiesta de San Gil; un recuerdo de Urundel y la imposible y redonda levedad de tus besos. También me encantan los besos de mis hijos; el ruido que hacen los autos con el pavimento mojado; el canto del quetuví a la mañana; el mate en bombilla sin azúcar; las cartas en sobre que traía el cartero, hasta que un día nunca más volvieron; pasear en bicicleta por los barrios del sur de la ciu...

FURIA Marcianos del micrófono y la banca

Comedor del Hotel de Inmigrantes, Buenos Aires, 1910 Creen saber lo que piensa el pueblo sólo porque lo nombran una y otra vez desde su atril, lejos del barro en que vive el resto Desde las olímpicas alturas de un micrófono hablan de “la gente”, como si fueran seres superiores, extraterrestres tal vez, reyes o princesas de sangre azul. Cualquier cosa que les pregunten, salen con que “la gente de aquí”, “la gente de allá”, “la gente esto”, “la gente estotro”. ¿Quiénes se creen para arrogarse la calidad de intérpretes de “la gente”? Periodistas y políticos, unos y otros, al parecer suponen que tienen una condición distinta, un estado tan sumo que, uf, quién osará tocarles el culo con una caña tacuara, si ni siquiera les alcanza. Usted, que está leyendo esto, es “la gente”. Su vecino es “la gente”. La señora de la otra cuadra es “la gente”. Y así podría nombrarse a todos y cada uno de los que forman parte de esa casta inferior a ellos, supuestamente abyecta y vil, hasta dar la vuelta al m...