Ir al contenido principal

1804 CALENDARIO NACIONAL Justo Daract

Justo Daract

El 28 de mayo de 1804 nace Justo Daract, en San Luis; fue un político, tres veces gobernador de su provincia en los años 1850 y 1860


El 28 de mayo de 1804 nació Justo Daract, en San Luis, político, gobernador de la provincia de San Luis en los años 1850 y 1860. Era hermano de Luis Mauricio Daract, que también fue gobernador de San Luis, el suegro de su hermano fue Juan Barbeito y Juan Daract, sobrino.
Hijo de un inmigrante francés, estudió en Buenos Aires y se dedicó al comercio. Cuando se armó la Coalición del Norte estuvo entre los unitarios, y en 1840, después de la derrota de Quebracho Herrado, se fugó hacia Chile, y siguió con el comercio. Entró en negocios con el gobierno de su provincia, y el gobernador Pablo Lucero le hizo llegar dinero para que comprara armas.
Volvió a San Luis en 1850, compró tierras y se dedicó a la ganadería como proveedor del ejército. Lo nombraron juez civil en 1853, integró la Sala de Representantes al año siguiente y lideró un grupo formado por antiguos unitarios y federales disidentes contra Lucero.
Lo designaron gobernador provisorio en noviembre de 1854 y sucedió a Lucero. Durante ese primer gobierno se sancionó una nueva constitución provincial, y organizó nuevas elecciones, que lo llevaron a ser el primer gobernador constitucional de su provincia.
Como gobernador creó la Cámara de Justicia y varios organismos públicos. Puso precio al pastoreo de los campos del estado provincial, mandó a construir caminos, dividió la provincia en ocho departamentos, y siguió construyendo escuelas como lo había hecho Lucero. Apoyó la fundación del primer periódico de la provincia e inició la construcción de la que sería catedral de San Luis.
Obligó a los indios a vender su producción solamente en la capital, y protegió el regreso de Juan Saá y Manuel Baigorria que vivían en tolderías de los ranqueles. Fundó el Fuerte Constitucional, en Las Pulgas, junto al río Quinto, que luego sería la actual Villa Mercedes.
Bajó del poder en abril de 1859, lo sucedió Juan Esteban Pedernera. Se dedicó al comercio y a participar en la legislatura local.
En diciembre de 1861, cuando fue derrotada la Confederación Argentina en la batalla de Pavón, renunció el gobernador Juan Saá. El jefe del ejército porteño, Ignacio Rivas, reunió a la parte de los legisladores que le pareció adicta, que en minoría nombró gobernador a Daract. Sin hesitar, Daract aceptó los hechos consumados, dio por desaparecido el gobierno de Santiago Derqui y la legislatura delegó el mando nacional, interinamente, en el gobernador porteño Bartolomé Mitre.
Renunció en abril de 1862 y fue reemplazado por el unitario Juan Barbeito, que lo nombró asesor. Medió entre el general Wenceslao Paunero y su amigo, el caudillo riojano Ángel Vicente Peñaloza, que había sitiado San Luis, y obtuvo la firma del Tratado de La Banderita, que pacificó Cuyo por corto tiempo.
Desde 1863 fue senador nacional e intentó defender la autonomía de las provincias. Consiguió la paz con el cacique ranquel Mariano Rosas, y luego fue elegido legislador provincial de nuevo.
En abril de 1865 fue elegido gobernador por tercera vez. Fue cuando comenzó la Guerra del Paraguay, impopular en las provincias. Pero para Daract era una cuestión de patriotismo, y colaboró en la formación de un regimiento especial para pelear esa guerra.
En noviembre de 1867 fue la "Revolución de los Colorados" en Mendoza, que se extendió a San Juan, San Luis, La Rioja y Catamarca. El 25 de enero, Daract delegó el mando y abandonó la provincia hacia Córdoba, mientras el coronel Felipe Saá, hermano del general Juan Saá, asumía el gobierno provincial.
Recuperó el gobierno luego de la victoria del gobierno en la batalla de San Ignacio, el 6 de abril de 1867. Se hizo mitrista fanático, pero renunció a fines de mayo.
Después fue diputado nacional, convencional para la reforma de la Constitución, cofundador del Colegio Nacional de San Luis y de la Escuela Normal de Niñas. De viejo se hizo miembro de varias comisiones de bien público.
En su homenaje una ciudad sanluiseña lleva el nombre Justo Daract.
©Juan Manuel Aragón
Efemérides argentina

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

SECRETO No me tengas así

"Chisme", de Raúl Cisterna Una historia nacida en una visita empezó a circular hasta convertirse en asunto conocido por todo el pueblo Después de mucho andar, se reconstruyó la historia aquella que cuentan que comenzó la tarde que María Eugenia fue a tomar el té en lo de su prima Olinda, que se estaba por casar, y le pidió detalles, la otra le dijo que tenía un secreto secretísimo, que no tenía que avisar a nadie en el mundo, bueno, si me vas a contar, contame, y si no quieres, no me cuentes, pero no me tengas así, y después de que lo supo, Olinda corrió a decírselo a su madre, a pesar de lo que le había prometido, pero era su madre y en ese tiempo se confiaban todo, y doña Jacinta, la madre de la Olinda, esa noche se lo contó al marido, que al otro día, entre grandes risotadas, lo repitió en el club, cuyos socios se encargaron de difundirlo por todo el pueblo, más rápido que ligero, y la que se le armó a la pobre María Eugenia, porque vino el marido a reclamarle, y la madre ...

OPINIONES Si me pides la verdad…

"Libros y gustos", de Raúl Cisterna Un escritor quiere conocer la opinión de un amigo, pero esperaba algo distinto: historia de un sincericidio Esta mañana en el café, un amigo me leyó un cuento que había escrito. Le señalé lo que era, a mi juicio, un pequeño gazapo: cuatro verbos juntos. Se enojó. Me dice: “Me parece que está bien”. Le digo: “Creo que está mal, pero me has pedido una opinión y te la he dado". Me dice: “¿Por qué no cuestionas el fondo del texto?’”. Le digo: “Porque no corresponde, es lo que piensas, es tu planteo, y con los argumentos no me meto”. Me dice: “No me parece que esté mal poner cuatro verbos juntos”. Le digo: “En realidad no está mal, es poco elegante, pero, en fin, quizás es un pensamiento mío nomás”. Me dice: “¿En qué quedamos?”. Le digo: “Hay asuntos que técnicamente no están mal, son poco elegantes”. Me dice: “Hay muchos ejemplos de autores famosos que escriben cuatro verbos juntos”. Le digo… ¡báh!, no le digo nada, me quedo mirándolo, a l...

Pena mulata

Ilustración Homero Manzi Pena mulata que se desata bajo la bata de broderí. Dolor de milonga que apenas prolonga con queja tristonga la noche de abril. Como un espejo Bruñido y viejo brilla el pellejo del bailarín. Clavel escarlata que el ansia delata temblando en la bata su mancha carmín. Tu madre murió de amores en el Barrio del Tambor. Le abrió caminos de ausencia el puñal de un cuarteador. Tu padre murió a la sombra por vengar esa traición. Mulata, nació tu estrella en un cielo de crespón. Luz de locura brilla en la oscura mirada dura del bailarín. Alcohol de añoranza que al son de la danza calienta venganzas debajo la crin. Pobre morena, brotó en tus venas una serena flor carmesí. Rencor en acecho, pincel del despecho pintando en tu pecho la mancha carmín. Tu madre murió de amores, alma blanca y piel carbón. Mulata, fueron sus labios el rencor de un cuarteador. Tu padre murió a la sombra por vengar esa traición. Mulata, nació tu estrella en un cielo de crespón. Pena mulata que se ...

MITO Licaón de sobremesa

"Licaón", de Raúl Cisterna Una historia griega es el tema de conversación de muchos vecinos en asados, galas, recepciones, fiestas, bailes y saraos Tema de conversación en la mesa familiar de los santiagueños cuando se juntan en asados, galas, recepciones, bailes, fiestas y saraos, es el de Licaón, pero no el hijo de Príamo y Laótoe que, hecho prisionero, fue vendido como esclavo por Aquiles. Lo mataron porque intentó fugarse. Tampoco se trata del que era hijo de Antenor, a quien en consideración a su padre los griegos respetaron la vida cuando ganaron la Guerra de Troya. No, mis amigos, el que ocupa las conversaciones de los buenos vecinos es Licaón, el rey arcadio, hijo de Pelasgo y Melibea, que era hija a su vez de Océano. En vez de leer la tracalada de noticias policiales con que los periódicos de la ciudad asesinan el idioma todos los días, los santiagueños se dedican a averiguar detalles de la vida de este personaje y se entusiasman con sus idas y venidas, con el horror...

ESTANCIA Así que era esto

"El diario", de Raúl Cisterna Los primeros días me dediqué a observar, callar y tratar de entender las reglas de aquel extraño lugar Los primeros días hubo un tanteo, observaba y me observaban para averiguar de qué lado rengueaba, cómo corría. Me quedaba callado, sentado, leyendo. Agarraba el diario cuando los demás lo dejaban. De todas maneras, lo que sucedía afuera me tenía sin cuidado. Tampoco había que exagerar, releí la “República” de Platón, pero, para no escandalizar, también repasaba esas revistas frívolas, que tratan de actrices hablando como actores y actores comportándose como actrices. Quería hallar la clave del funcionamiento del asunto. Recuerdo que el primer día pensé: “Así que era esto”. Una casa gris, con olor a comida, una silla de ruedas en el pasillo y una enfermera haciendo algo, sin mirar a ninguna parte, en una piecita, que luego supe que tenía nombre inglés. La piecita, claro. Me sucede que nunca las primeras impresiones son duraderas, pero aquella con...