Ir al contenido principal

RECORDACIONES Día del ciclista


Sombra de un ciclista santiagueño

La fecha recuerda a Remigio Saavedra que unió Mendoza con Buenos Aires a los 70 años


El 5 de diciembre es el día nacional del ciclista, para recordar a Remigio Saavedra, que unió Mendoza con Buenos Aires en bicicleta en 1943, y repitió la hazaña, un 5 de diciembre, 38 años después.
En 1943 tenía 32 años y corrió para demostrar que podía viajar más rápido que el tren “El Cuyano”, el más veloz de aquel tiempo. Completó el recorrido en 17 horas, 55 minutos y 33 segundos, a un promedio de 61.349 kilómetros por hora. La segunda vez fue en 1981, a sus 70 años y demoró un poco más, 18 horas y 45 minutos. Fue recibido en el Velódromo de Palermo por una multitud: “Les pido perdón por haber llegado un poco tarde”, fueron sus palabras al llegar.
La bicicleta es uno de los más fenomenales inventos de la modernidad, un medio de movilidad que no gasta un centilitro de combustible y depende únicamente de la fuerza que cada uno está dispuesto a hacer. Algunos países de Europa, famosos por sus modernos inventos, sus rascacielos altísimos, una tecnificación exquisita y un ritmo de vida mucho más acelerado que la Argentina, la tienen como el vehículo favorito de todos. En algunos incluso, los primeros ministros van al trabajo montando su bicicleta, como lo hicieron toda la vida.
En muchas ciudades de la Argentina se están popularizando las “bicisendas”, que no son más que carriles exclusivos para estos vehículos de dos ruedas. Los muchachos que llevan la pizza, en muchos casos lo hacen en bicicleta, no solamente para no gastar dinero en combustible y contribuir con la oxigenación de las calles, sino también para conservar su propia salud con la gimnasia que significa el pedaleo.
En las ciudades y pueblos del es cada vez más frecuente observar a los trabajadores acudiendo a sus trabajos en bicicleta, como lo hacían antaño, antes de que llegaran a imponerse las peligrosas y contaminantes motocicletas. Muchos están entendiendo que, para disminuir, aunque sea una mínima parte de la contaminación ambiental, es necesario hacer algo.
Del libro “Salven nuestras almas”, del filósofo tucumano Samuel Schkolnik, se rescata un párrafo delicioso: "En la penumbra del zaguán duerme su liviano sueño la bicicleta. No hay condición más modesta que la suya: antecesora del avión, prima del automóvil, hermana de la motocicleta, se distingue empero de sus rumbosos parientes en que no promete sino lo que es capaz de dar. Montemos, en fin, la bicicleta, démonos a la levedad de su andadura, echemos a rodar en el fino encordado de sus ruedas el sosegado compás de los pedales por el que se obtiene el equilibrio, y nos será dado conocer con maravilla su corazón de ave pedestre, su savia manera de acceder a la gracia sin descartar la gravedad: sólo dos puntos de contacto con el suelo mientras lo demás de su estructura se yergue vertical, avanza, corta el aire y suscita el cabrilleo de la luz en sus metales".

Otras evocaciones
Es el día internacional de los Voluntarios, latinoamericano de la Lucha contra el Cáncer bucal y Mundial del Suelo. En Chile es el día del Administrador Público, en Cuba del Constructor, en Ecuador de la independencia de Quito, en los Países Bajos de San Nicolás, en el Perú del Bombero, del Estadístico y del Minero, en la República Dominicana del Voluntariado y en Venezuela del Profesor Universitario.
Los católicos recuerdan a los santos Sabas, Anastasio, Basso, Crispina Tagorense, Crispino, Elisa, Félix mártir, Geraldo, Juan Almond, Julio, Lúcido, Nicecio, Pelagio monje y los beatos Bartolomé Fanti, Felipe Rinaldi, Humilde de Bisignano y Nicolás Stensen.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

AÑORALGIAS Santiago querido

La Secco Somera lista (a completar), de lo que hay todavía en la ciudad mágica habitada por los santiagueños, sus sueños y saudades Algunas cosas que antes sabía haber en Santiago y no hay más, se perdieron para siempre, consignadas en este sitio para que al menos quede su recuerdo. Esta lista la publiqué hace algunos años en Feibu y los amigos la completaron. 1 Helados “Kay”, más ricos no hay. 2 El auto Unión, (con motor de dos tiempos, como la Zanella). 3 Las heladeras Vol-Suar. 4 Las prohibidas del Renzi (¡Coca!, cuánto amor). 5 La bilz de Secco (la de ahora no es lo mismo, qué va a ser). 6 El Santa Ana, El Águila, empresa Robert, el Manso llegando desde el fondo del saladillo. 7 Cheto´s bar. 8 El peinado batido de las mujeres. 9 El jopo (ha vuelto, pero como mariconada). 10 La nueva ola y los nuevaoleros. 11 El Tuco Bono. 12 El departamento Matará. 13 Panchito Ovejero vendiendo billetes de lotería. 14 La Porota Alonso. 15 La Gorda de Anelli. 16 Tala Pozo. 17 Mi tata. 18 Panadería L...

PALABRAS Acerca del hijo de puta

La prostitución en la Roma antigua Una expresión que vino sirviendo de insulto desde hace mucho tiempo, de repente se convirtió en música para los oídos Cuando era chico, el peor insulto era “hijo de puta”. Había otros, pero ese, mentar a la madre, era provocarlo a pelear. Después casi siempre venía la frase “vamos afuera si sos macho”. Había que bancar con los puños la ofensa. Por eso, era escaso. Pocos se animaban a proferirlo. Después la chabacanería de la televisión, los ordinarios espíquer de las radios y la costumbre lo fueron popularizando. A tal punto que cuando los muchachos del barrio se mandan alguna macana menor, uno cariñosamente se refiere a ellos como “qué hijos de puta que son”. O tiene un auto que corre a una velocidad “de la puta madre que lo parió”. O se corta con el cuchillo cuando está rebanando el pan y exclama “la puta que me parió”. Como el peso argentino, el insulto se devaluó. No está bien contar experiencias personales, pero a uno le dije por Feibu hace unos ...

MÚSICA La zamba de Vargas (con vídeo)

Representación de la batalla Nota de Juan Manuel Aragón —padre del autor de este blog —en la sección `Efemérides´ del diario El Liberal del 10 de abril de 1993, bajo el título “Chilena” El 10 de abril de 1867 se libra la batalla del Pozo de Vargas. Treinta y nueve años después, el 10 de abril de 1906, el diario `El Siglo' publica la versión que don Ambrosio Salvatierra da de los hechos. Don Ambrosio había tomado parte como soldado y recuerda que, como a la una de la tarde, “no tardó en oírse el primer cañonazo con que nos saludaba el ejército de Varela, y el general Taboada ordenó que el comandante Brizuela contestara con otro disparo de cañón. El doctor González y el ayudante mayor ponen a escape sus caballos a fin de transmitir la orden, pero como el comandante Brizuela no tenía cañón mandó que la banda de música tocara, y ésta hizo oír en seguida una zamba, llamada desde entonces zamba de Vargas”. Es curioso que en el momento de comenzar la batalla el general no supiera que Briz...

MEMORIA El otro lado del río

Chito Martínez La historia bandeña aparece enlazada con la mirada de un fotógrafo que hizo de la ciudad su patria íntima Uno de los lugares quizás más sagrados de los bandeños es la pasarela de la Alem, que ahora nadie usa porque es más fácil y menos riesgoso pasar por abajo que tomarse el trabajo de trepar de un lado y apearse del otro. Chito Martínez decía que era un símbolo de la historia de este pueblo. “Existe porque había una ciudad que no quería andar dando la vuelta”, graficó una noche de filosofía. Pero eso lo sabía cualquiera. Como tantos otros sitios de la Argentina, varios factores se dieron juntos para hacer de La Banda esa ciudad pujante que es hoy, sostenía Chito. Su cercanía con el río Dulce y la capital la convirtieron en sede de la región más productora de la provincia. Fue un punto estratégico que tenía uno de sus centros en la confitería La Alhambra o en el paso a nivel sur. Otro punto fue Turichi, donde acudían a beber unas ginebritas los obreros del riel cuando sa...

BARRIO Doña Dorna

Ilustración Los recuerdos de una calle vuelven muchos años después con sus voces y las costumbres de otro tiempo Era milagrosa doña Dorna, la de la esquina, la madre de Pedrito y de la Gaby. Mucho después, cuando nos cruzábamos los viejos vecinos, coincidíamos todos en que ninguno la había conocido joven. Parecía que había nacido con la cabeza mora y de lejos ya se veía que la belleza no había pasado por su puerta. A veces, cuando la cruzábamos por la calle, mi madre nos obligaba a que la saludáramos con un beso porque era pariente de unos parientes. Pero no nos gustaba, pinchaba la cara con los bigotes. Ahora, cuando paso por lo que era mi casa, veo que no todo sigue como era entonces. Todo ha cambiado, salvo la casa de doña Dorna: la pared con el revoque descascarado, la puerta más desvencijada y una ventana de color indefinido que quizás solo se abra los días de fiesta, pero nunca me animo a preguntar si vive alguien o está deshabitada. Pedrito hizo el Servicio Militar en Curuzú Cua...