Ir al contenido principal

2024 ALMANAQUE MUNDIAL Disparo

Trump tras el ataque

El 13 de julio del 2024, intentaron matar a Donald Trump, sacudiendo la campaña presidencial en Butler, Pensilvania

El 13 de julio del 2024, un intento de asesinato contra el expresidente de Estados Unidos y candidato republicano Donald Trump sacudió la campaña presidencial en Butler, Pensilvania. El incidente ocurrió durante un mitin político en el recinto ferial Butler Farm Show Grounds, en un estado clave para las elecciones de noviembre de 2024. Trump, quien buscaba votos en Pensilvania, fue el objetivo de un ataque que dejó una marca en la contienda electoral.
A las 6 y 11 de la tarde, hora del este, mientras Trump presentaba datos sobre cruces fronterizos, se escucharon múltiples disparos. El atacante, identificado por el FBI como Thomas Matthew Crooks, de 20 años y vecino de Bethel Park, Pensilvania, disparó ocho veces desde el tejado de un edificio cercano, con un rifle semiautomático AR-15, adquirido de su padre, equipado con una mira de punto rojo Holosun AEMS.
Una bala rozó la parte superior de la oreja derecha de Trump, causándole una herida leve. Inmediatamente, agentes del Servicio Secreto lo protegieron, cubriéndolo detrás del atril y escoltándolo fuera del escenario. Con sangre visible en el rostro, Trump levantó el puño hacia la multitud antes de ser trasladado a un vehículo. Fue llevado a un centro médico local, donde se le declaró en condición estable.
El ataque dejó un saldo trágico: Corey Comperatore, un asistente al mitin, murió, y otras dos personas resultaron gravemente heridas. Crooks fue abatido por un miembro del equipo de respuesta rápida del Servicio Secreto, tras un disparo inicial de la Unidad de Servicios de Emergencia del Condado de Butler que dañó su rifle. El FBI clasificó el incidente como un intento de asesinato y abrió una investigación exhaustiva.
Ese mismo día, Crooks había comprado una escalera de un metro y medio y 50 rondas de munición antes de dirigirse al lugar del mitin. Visitó el sitio una semana antes, el 7 de julio, y practicó con su rifle en un campo de tiro el 12 de julio. El FBI descubrió que buscaba información sobre Trump, el presidente Joe Biden, actos como la Convención Nacional Republicana y el asesinato de John F. Kennedy.
El incidente ocurrió dos días antes de la Convención Nacional Republicana, programada para el 15 de julio en Milwaukee, Wisconsin, donde Trump sería nominado oficialmente. A pesar del ataque, la convención siguió adelante, y Trump apareció junto a su compañero de fórmula, el senador J.D. Vance. Se reforzó la seguridad en mítines posteriores, con el uso de vidrio blindado.
Líderes mundiales condenaron el ataque. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó su conmoción y destacó que la violencia política no tiene lugar en la democracia. El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y la presidenta de Perú, Dina Boluarte, también repudiaron el acto a través de comunicados oficiales. El primer ministro británico, Keir Starmer, y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, se sumaron a las condenas.
En Estados Unidos, figuras como la que hbía sido presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el exvicepresidente Mike Pence, elogiaron la rápida respuesta del Servicio Secreto. El presidente Joe Biden, informado del incidente, condenó la violencia y mantuvo comunicación con Trump. La campaña de Biden suspendió anuncios y comunicaciones públicas tras el suceso.
El ataque generó un impacto en la comunidad de Butler, un área de fuerte apoyo republicano. Los residentes organizaron grupos de oración improvisados, y la ciudad comenzó un proceso de recuperación. Trump regresó a Butler el 5 de octubre, acompañado por el empresario Elon Musk, para un mitin con estrictas medidas de seguridad.
El FBI continúa investigando las motivaciones de Crooks, que no tenía antecedentes penales y estaba registrado como votante republicano. El incidente, el más grave contra un presidente o candidato desde el atentado a Ronald Reagan en 1981, resaltó las tensiones de una campaña electoral polarizada en Estados Unidos.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

FÁBULA Don León y el señor Corzuela (con vídeo de Jorge Llugdar)

Corzuela (captura de vídeo) Pasaron de ser íntimos amigos a enemigos, sólo porque el más poderoso se enojó en una fiesta: desde entonces uno es almuerzo del otro Aunque usté no crea, amigo, hubo un tiempo en que el león y la corzuela eran amigos. Se visitaban, mandaban a los hijos al mismo colegio, iban al mismo club, las mujeres salían de compras juntas e iban al mismo peluquero. Y sí, era raro, ¿no?, porque ya en ese tiempo se sabía que no había mejor almuerzo para un león que una buena corzuela. Pero, mire lo que son las cosas, en esa época era como que él no se daba cuenta de que ella podía ser comida para él y sus hijos. La corzuela entonces no era un animalito delicado como ahora, no andaba de salto en salto ni era movediza y rápida. Nada que ver: era un animal confianzudo, amistoso, sociable. Se daba con todos, conversaba con los demás padres en las reuniones de la escuela, iba a misa y se sentaba adelante, muy compuesta, con sus hijos y con el señor corzuela. Y nunca se aprovec...

IDENTIDAD Vestirse de cura no es detalle

El perdido hábito que hacía al monje El hábito no es moda ni capricho sino signo de obediencia y humildad que recuerda a quién sirve el consagrado y a quién representa Suele transitar por las calles de Santiago del Estero un sacerdote franciscano (al menos eso es lo que dice que es), a veces vestido con camiseta de un club de fútbol, el Barcelona, San Lorenzo, lo mismo es. Dicen que la sotana es una formalidad inútil, que no es necesario porque, total, Dios vé el interior de cada uno y no se fija en cómo va vestido. Otros sostienen que es una moda antigua, y se deben abandonar esas cuestiones mínimas. Estas opiniones podrían resumirse en una palabra argentina, puesta de moda hace unos años en la televisión: “Segual”. Va un recordatorio, para ese cura y el resto de los religiosos, de lo que creen quienes son católicos, así por lo menos evitan andar vestidos como hippies o hinchas del Barcelona. Para empezar, la sotana y el hábito recuerdan que el sacerdote o monje ha renunciado al mundo...

ANTICIPO El que vuelve cantando

Quetuví Juan Quetuví no anuncia visitas sino memorias, encarna la nostalgia santiagueña y el eco de los que se fueron, pero regresan en sueños Soy quetupí en Tucumán, me dicen quetuví en Santiago, y tengo otros cien nombres en todo el mundo americano que habito. En todas partes circula el mismo dicho: mi canto anuncia visitas. Para todos soy el mensajero que va informando que llegarán de improviso, parientes, quizás no muy queridos, las siempre inesperadas o inoportunas visitas. Pero no es cierto; mis ojos, mi cuerpo, mi corazón, son parte de un heraldo que trae recuerdos de los que no están, se han ido hace mucho, están quizás al otro lado del mundo y no tienen ni remotas esperanzas de volver algún día. El primo que vive en otro país, el hermano que se fue hace mucho, la chica que nunca regresó, de repente, sienten aromas perdidos, ven un color parecido o confunden el rostro de un desconocido con el de alguien del pago y retornan, a veces por unos larguísimos segundos, a la casa aquel...

SANTIAGO Un corazón hecho de cosas simples

El trencito Guara-Guara Repaso de lo que sostiene la vida cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la memoria de lo amado Me gustan las mujeres que hablan poco y miran lejos; las gambetas de Maradona; la nostalgia de los domingos a la tarde; el mercado Armonía los repletos sábados a la mañana; las madrugadas en el campo; la música de Atahualpa; el barrio Jorge Ñúbery; el río si viene crecido; el olor a tierra mojada cuando la lluvia es una esperanza de enero; los caballos criollos; las motos importadas y bien grandes; la poesía de Hamlet Lima Quintana; la dulce y patalca algarroba; la Cumparsita; la fiesta de San Gil; un recuerdo de Urundel y la imposible y redonda levedad de tus besos. También me encantan los besos de mis hijos; el ruido que hacen los autos con el pavimento mojado; el canto del quetuví a la mañana; el mate en bombilla sin azúcar; las cartas en sobre que traía el cartero, hasta que un día nunca más volvieron; pasear en bicicleta por los barrios del sur de la ciu...

FURIA Marcianos del micrófono y la banca

Comedor del Hotel de Inmigrantes, Buenos Aires, 1910 Creen saber lo que piensa el pueblo sólo porque lo nombran una y otra vez desde su atril, lejos del barro en que vive el resto Desde las olímpicas alturas de un micrófono hablan de “la gente”, como si fueran seres superiores, extraterrestres tal vez, reyes o princesas de sangre azul. Cualquier cosa que les pregunten, salen con que “la gente de aquí”, “la gente de allá”, “la gente esto”, “la gente estotro”. ¿Quiénes se creen para arrogarse la calidad de intérpretes de “la gente”? Periodistas y políticos, unos y otros, al parecer suponen que tienen una condición distinta, un estado tan sumo que, uf, quién osará tocarles el culo con una caña tacuara, si ni siquiera les alcanza. Usted, que está leyendo esto, es “la gente”. Su vecino es “la gente”. La señora de la otra cuadra es “la gente”. Y así podría nombrarse a todos y cada uno de los que forman parte de esa casta inferior a ellos, supuestamente abyecta y vil, hasta dar la vuelta al m...