Ir al contenido principal

1903 CALENDARIO NACIONAL Muere Hernández

El fundador de la
Universidad de La Plata

El 21 de marzo de 1903 murió Rafael Hernández, hermano del autor del Martín Fierro e impulsor de la industria nacional


El 21 de marzo de 1903 murió Rafael Hernández en su casa de la calle Charcas. Fue un político y periodista, uno de los fundadores de la Universidad Nacional de La Plata. Sus padres eran Pedro Pascual Rafael Hernández e Isabel Pueyrredón Caamaño y sus hermanos fueron José Rafael, autor del Martín Fierro, y Magdalena.
Cepe
En junio de 1857, murió su padre y Rafael tuvo que regresar a Buenos Aires a terminar sus estudios en el colegio Republicano Federal. Después fue a la Universidad y se recibió de Agrimensor Nacional. Cuando fueron los enfrentamientos entre unitarios y federales se trasladaron a Paraná.
Los dos hermanos fueron oficiales al ejército de la Confederación, destinados al batallón comandado por Eusebio Palma, del que Rafael fue abanderado. Luchó en la batalla de Cepeda y en la de Pavón, cuando salvó su vida en forma providencial. En 1864 combatió en Paysandú con el grado de Capitán. Esa vez fue el único de su guarnición que no cayó prisionero.
Luego de su paso por el ejército tuvo una gran actividad periodística. Se casó en Buenos Aires con Anselma Serantes Pita con la que tuvo siete hijos, Carmen, Magdalena, Sarah Anselma, Pastora, Inés, Celia y Ricardo.
Como su hermano José, Rafael estuvo en las filas del Partido Autonomista Nacional, desde el que dio batalla por el desarrollo industrial de la Argentina, cuando los intereses del Imperio Británico imponían un destino agroexportador al país, condenándolo a no elaborar las materias primas, a no explotar ni los saltos de sus ríos ni la riqueza de sus montañas, ni la pesca en su mar.
Otros políticos del círculo de los hermanos Hernández bregaban también por el desarrollo armónico e integrado de la Argentina. Eduardo Wilde pugnaba por el proteccionismo industrial, Osvaldo Magnasco condenaba la función antiindustrialista de los fletes de las empresas ferroviarias inglesas, Emilio Civit planteaba la conveniencia de que el transporte estuviese en manos del Estado. Otros también tuvieron propuestas semejantes y siempre fueron mirados con desprecio por la oligarquía liberal, aferrada al modelo agroexportador impuesto por los británicos, y asegurándose de paso pingües ganancias.
Entre sus actividades “pro pane lucrando”, fue vocal del departamento de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires y encargado de la sección de Catastro y Geodesia de ese departamento.
En mayo de 1875 lo eligieron diputado provincial hasta 1877. En abril de 1887 asumió como senador de la provincia y fue nombrado presidente de la Municipalidad del pueblo de Belgrano. Fundó "El progreso de Belgrano", entre otros periódicos. En 1891 fue reelecto hasta 1893.
En 1887 fue representante del Banco Constructor de La Plata para promover la realización de un barrio obrero de doscientas casas con equipamiento en la ciudad de La Plata. ​
Pero su iniciativa más trascendente fue la fundación de la Universidad de La Plata que comenzó a dar clases en 1897. En 1905, sus cuatro facultades originarias —Derecho y Ciencias Jurídicas, Ciencias Médicas, Ciencias Físico Matemáticas y Química y Farmacia— se transformaron en Universidad Nacional por iniciativa de Joaquín Víctor González. Su pensamiento se refleja en sus palabras: “La Universidad es la representación genuina y legítima del Espíritu de independencia y libertad”.
Había nacido el 1 de septiembre de 1840 en la chacra Pueyrredón, que actualmente es Villa Ballester Oeste, partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

VÍNCULO Traditio abre los seminarios de la Fraternidad San Pío X

Ceremonia religiosa de la Fraternidad Un documental muestra la vida cotidiana de los seminaristas en Europa y América sin centrarse en controversias externas Info Vaticana La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha estrenado el primer capítulo de Traditio, serie documental que abre al espectador las puertas de la vida interna de sus seminarios. Lejos de centrarse en polémicas eclesiales o debates canónicos, esta primera entrega pone el foco en el sacerdocio y en quienes se preparan para recibirlo, mostrando con una extraordinaria calidad cinematográfica el día a día de la formación sacerdotal tradicional. Durante más de una hora, el documental acompaña a varios seminaristas y diáconos en distintos momentos de su camino hacia la ordenación. La narración transcurre principalmente entre el Seminario Internacional San Pío X de Écône, en el cantón suizo del Valais, cuna histórica de la Fraternidad fundada por monseñor Marcel Lefebvre; el Seminario Nuestra Señora Corredentora de La Reja, en la p...

RECUERDOS El paisaje y el hombre

"Tizón, trebe y pava", fotografia de Jorge Llugdar Siempre se vuelve sobre sabores, sonidos y afectos que parecían comunes hasta que desaparecieron ¿Ha probado el guiso de torcaza, amigo? ¿Sabe de qué se trata la felicidad? ¿Alguna vez anduvo cerca de los límites de esa sensación tibia y engañosa que le agarra siempre después del amor? ¿Qué nombre excelso tiene la vida después de un guiso de cabrito y un plato de mazamorra? ¿Y entonces dónde queda la leche con calabaza? ¿Y los besos de esa mujer? ¿Ha dormido la siesta en catre de tiento y jerguillas, a la sombra del paraíso japonés, sin que le importe si el mundo sigue en vigencia o se ha venido abajo? ¿Le ha salido del alma la expresión “si esto es la guerra que la paz no vuelva nunca”? ¿Qué hay del mate de después de sestear?, ¿se ha percatado de que tenía un sabor distinto cuando estaba con ella? ¿Ha visto las cabras volviendo al chiquero por las tardes? ¿Se acuerda del sabor de la algarroba?  ¿Podría abarcar el azul del C...

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

Ilustración Miguel de Cervantes y Saavedra Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante; fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice. Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante; fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice. Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura a la calva ocasión al estricote. Mas, aunque sobre el cuerno de la luna siempre se vio encumbrada mi ventura, tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote! Ramírez de Velasco®

1991 AGENDA BANDEÑA Teatro

Oreste Pereyra fue uno de los que saludó la inauguración El 8 de junio de 1991 se inaugura el teatro municipal de La Banda, en un acto con bombos y platillos El 8 de junio de 1991 se inauguró el teatro municipal de La Banda. Se hizo en la oportunidad, un acto con bombos y platillos, que incluyó un festival artístico de danzas argentinas, a cargo de la escuela Latinoamericana, dirigida por Mercedes Ballerini de Messad. La incuria municipal de varios gobiernos que pasaron por la calle 25 de Mayo de la vecina ciudad, convirtió este orgullo bandeño en un recuerdo que a veces regresa con el viento de la nostalgia. De todas maneras, es bueno recordar que la sala tenía una capacidad de 283 butacas y un escenario de 82 metros cuadrados; equipo de sonido propio: un multicanal con dos bandejas profesionales de 100 vatios de salid por canal y capacidad para ocho micrófonos. Tenía, asimismo, un equipo de proyección para películas de 8 y 16 milímetros y un proyector de diapositivas. Además, contaba...

REGRESO Todos bien, gracias

Ilustración tomada de internet "Nunca nos habíamos abrazado y darse la mano era cosa de gringos creídos, me había dicho de chico" Nos quedamos un rato sin decir nada, y le pregunté: —Qué tal el carro. —¿El qué? —El carro —repetí— qué tal anda. Me miró, quizás pensando la forma menos dura de responder. Después dijo que ya no se usaba el carro porque pasaba una camioneta tirando un acoplado o, directamente, el camión que llevaría a Buenos Aires la cebolla, el melón, la calabaza. Ah, dije. Me quedé callado. Se notaba que estaba incómodo en el aire acondicionado de la terminal nueva, primera vez que venía y nunca sabría si le gustaba o no, porque a mí por lo menos no me lo diría. No son curiosos, mejor dicho, no les gusta parecerlo. Se dan cuenta de todo, pero no hacen como nosotros, que abrimos grandes los ojos, nos sorprendemos y movemos la cabeza para aquí y para allá. Ellos no, observan callados, como si no estuvieran mirando para después, en el pago, contar lo que han visto....