Ir al contenido principal

1984 ALMANAQUE MUNDIAL Gandhi

Indira Gandhi

El 31 de octubre de 1984 muere Indira Gandhi, una de las figuras más influyentes en la historia política de su país

El 31 de octubre de 1984 murió Indira Priyadarshini Gandhi, en Nueva Delhi, asesinada por un custodio propio. Nacida en Allahabad, el 19 de noviembre de 1917, fue una de las figuras más influyentes en la historia política de su país. Hija única de Jawaharlal Nehru, que había sido el primer primer ministro de la India independiente, estuvo inmersa en el ambiente político desde una edad temprana.
Su crianza y educación fueron influidas por su padre y el movimiento independentista indio. Estudió en las prestigiosas universidades de Visva-Bharati en India y en Oxford, Inglaterra, lo que le permitió adquirir una sólida formación académica y una visión amplia del mundo.
Ingresó al Partido del Congreso en 1938, justo cuando la lucha por la independencia de la India estaba alcanzando su punto más alto. A lo largo de esos años, tuvo un papel activo en el movimiento, colaborando estrechamente con figuras clave como Mahatma Gandhi, aunque no compartía parentesco directo con él. Su participación en el movimiento nacionalista fue una experiencia formativa que definiría su futuro papel en la política india.
Tras la independencia de la India en 1947 y la posterior muerte de su padre en 1964, su vida política comenzó a ganar mayor relevancia. Ese mismo año, el entonces primer ministro Lal Bahadur Shastri la nombró ministra de Información y Radiodifusión, cargo desde el cual comenzó a forjar su reputación como una política decidida y competente. Sin embargo, la repentina muerte de Shastri en 1966 la catapultó a una posición de mayor poder dentro del Partido del Congreso, lo que la llevó a ser elegida como primera ministra de la India ese mismo año.
Su primer mandato como primera ministra, de 1966 a 1977, estuvo marcado por importantes decisiones y controversias. Desde un principio, promovió una política enfocada en reducir la pobreza y fortalecer los vínculos con los países que no se alineaban ni con Estados Unidos ni con la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Aunque sus políticas internas generaron divisiones dentro del Partido del Congreso, lograron mantenerse en el poder gracias a su enfoque firme y determinado.
Uno de los hitos más destacados de su primer mandato fue su manejo del conflicto entre la India y Pakistán, que estalló en 1971. Recibió ayuda de la Unión Soviética, estableciendo una alianza estratégica en medio de la Guerra Fría. Este conflicto culminó con la creación de Bangladesh, que se separó de Pakistán tras la victoria militar india, un logro que fortaleció su posición política y su popularidad en el país.
Sin embargo, su mandato también estuvo marcado por momentos oscuros. En 1975, frente a una creciente oposición política y un fallo judicial que ponía en duda la legitimidad de su elección, ella optó por declarar el estado de emergencia. Durante este período, las libertades civiles fueron suspendidas, la prensa fue censurada y miles de opositores políticos fueron encarcelados. Aunque justificó la emergencia como una medida necesaria para estabilizar el país, sus acciones fueron ampliamente criticadas tanto en India como en el orden internacional, y minaron su popularidad.
Las medidas autoritarias implantadas durante el estado de emergencia provocaron su derrota electoral en 1977. El Partido del Congreso perdió el control del gobierno y fue reemplazado por una coalición de oposición. Sin embargo, no se retiró de la política. Poco tiempo después de su derrota, creó un nuevo partido político, conocido como el Nuevo Congreso, tras la escisión del Partido del Congreso. Este nuevo partido la llevó nuevamente al poder en 1980, después de ganar las elecciones generales de ese año.
Su segundo mandato como primera ministra no estuvo exento de desafíos. En junio de 1984, se enfrentó a una grave crisis en la región de Punyab: el movimiento separatista sij se había intensificado. Para acabar con el terrorismo sij, ordenó una operación militar conocida como la Operación Estrella Azul. El objetivo era eliminar a los militantes armados que se habían atrincherado en el Templo Dorado, el lugar más sagrado del sijismo. Este ataque resultó en la muerte de cientos de personas, incluidas muchas víctimas civiles, lo que generó una profunda indignación entre la comunidad sij y aumentó las tensiones en el país.
El 31 de octubre de 1984, solo unos meses después de la Operación Estrella Azul, fue muerta por dos de sus guardaespaldas personales, ambos de origen sij. Este atentado fue visto como una represalia por el ataque al Templo Dorado. Su muerte desató una ola de violencia y disturbios en todo el país, especialmente en contra de la comunidad sij, lo que resultó en miles de muertos en lo que se conoce como los disturbios anti sij de 1984.
Mientras algunos la ven como una líder fuerte que luchó por modernizar la India y defender su soberanía, otros critican su tendencia al autoritarismo y las decisiones que tomaron un alto costo en términos de derechos civiles y libertades individuales. Demostró ser una figura decidida, capaz de enfrentar grandes desafíos tanto en el ámbito nacional como internacional, consolidándose como una de las personalidades más influyentes de la historia de la India.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

VIALIDAD Mal estado de la ruta del Bobadal a Las Delicias

Una ruta que Vialidad no repara Los vecinos reclaman por un camino que requiere mantenimiento y que fue abandonado hace varios años La ruta provincial 204, en el segmento comprendido entre El Bobadal y Las Delicias, presenta un marcado deterioro que la vuelve cada día más difícil de transitar. El avance del monte sobre la calzada, la presencia de baches profundos y los sectores erosionados por las lluvias convierten el recorrido en un riesgo permanente. Habitantes de distintos lugares que dependen de este camino para su vida cotidiana advierten que circular por allí, sin importar el tipo de vehículo, se ha transformado en una verdadera aventura. En días de precipitaciones intensas, incluso, existe la posibilidad concreta de quedar varado e imposibilitado de avanzar. Según relatan los vecinos, las últimas tareas de mantenimiento se realizaron hace varios años, cuando se enripió ese trayecto. Desde entonces, la intervención de la motoniveladora de Vialidad Provincial ha sido esporádica, ...

DESPEDIDA Carlos Bothamley

Carlos Bothamley Se ha ido el comerciante, el visitador médico, el amigo: su sonrisa, sus anécdotas y su bonohomía vivirán siempre Al último, cuando los años lo andaban por alcanzar, Carlos Bothamley se decidió y escribió su primer libro. Serían memorias, como es lógico, mezcladas con la vida misma. Había nacido el 12 de diciembre de 1940, en otra ciudad en el mismo lugar geográfico que la actual, pero que ya no era esta, sino distinta. Murió la noche del 3 al 4 de febrero, con 85 años bien vividos. Fue autor de una especie de crónicas, cuentos, sucedidos y chistes que sabía de siempre. Su primer libro fue “Pensamientos dispersos”, presentado por Martín Bunge en el Centro Cultural del Bicentenario. El segundo, “Humor y nostalgia”, no fue presentado porque durante la pandemia no estaban permitidas las reuniones. El tercero, “Pretérito santiagueño”, fue presentado por Alfonso Nassif en la casa Argañaraz Alcorta, en el 2022. Este último fue declarado de interés provincial, cultural y educ...

PLATA El rico es el otro

Riqueza No espere en esta nota un discurso moral, sólo se le pide que diga con qué gesto concreto sabría que ha llegado a la opulencia Casi nadie se siente rico. Monetariamente hablando, claro. Es más: sentirse rico es una rareza. Uno suele ubicarse a sí mismo en la mitad de la tabla, o de la mitad para abajo. O directamente abajo. El rico es el otro. Quien lee estas líneas, desde ya, es una persona espiritual. Cree que la verdadera riqueza es la que anida en el corazón, que lo material se gasta, que nadie se lleva nada al otro mundo y coso. Pero esta nota trata de plata. Del vil metal. De la biyuya. Y de una pregunta bastante simple: ¿qué debería tener usted para sentirse rico? Dicho de otro modo: ¿qué signos exteriores en su vida le darían la certeza íntima, definitiva, de haber llegado? No se trata de cifras ni de balances, sino de señales. Hay amigos, por ejemplo, que dicen que el día que tengan chofer particular sabrán que son ricos. Decirle a uno: “Mañana pasá por casa a las siet...

MIRADAS Sexo explícito

Mirada En un análisis fino, un viejo dicho español cobra sentido cuando se lo cruza con las ideas que subyacen en el texto Un amigo envía un dicho que circula en su familia desde hace siglos: “No me mires, porque nos miran los que nos miran que nos miramos. los que nos miran Cuando no nos miren, que nos miramos, entonces sí, nos miraremos”. Es un poema español. Y un rato largo que dura varios días largos, paso pensando en esas miradas que van y vienen, en lo que sucede con el asombro, la curiosidad de los demás cuando ven qué hago. No me mires. No ahora. No porque no quiera, sino porque nos miran. Pero ellos siempre miran: son los atentos, los entrometidos, los que no tienen nada mejor que hacer que vigilar gestos ajenos. Nos miran. Peor todavía, se dan cuenta de que nos miramos. Ahí empieza el problema. Una cosa es mirar y otra muy distinta es ser visto mirando. El mirar, cuando es verdadero, casi nunca tolera testigos. Necesita descuido, distracción, una esquina de tiempo en la que n...

MATEO La limosna y el agradecimiento

Acto juarista En el pasado se hacían actos para besar las manos a quienes no se habían desprendido de nada propio “Cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará”, recuerda San Mateo en su evangelio. Cualquiera con un mínimo de decencia queda anonadado cuando alguien obliga a otro a darle las gracias por un favor que le acaba de hacer. Para peor, muchas veces no es ni siquiera un favor personal. El que hace la gestión para que un vecino reciba un par de anteojos, una silla de ruedas, muchas veces obliga al favorecido a agradecerle en público, con lo que su acto pierde todo valor. A veces hasta organiza una  ceremonia para exigirle ser reconocido como quien lo benefició. Es lo mismo que, se dice, hacían los monarcas en los regímenes antiguos: revestirse de una innecesaria autoridad para entregar lo que no salió ni siquiera de sus propios bolsillos. Los ditirambos que ...