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1979 ALMANAQUE MUNDIAL Skylab

La Skylab

El 11 de julio de 1979, la estación espacial Skylab, cayó a la Tierra, marcando el fin de su misión en una caída más o menos controlada

El 11 de julio de 1979, la estación espacial Skylab, el primer laboratorio orbital de la NASA, reingresó a la atmósfera terrestre, marcando el fin de su misión. Lanzada el 14 de mayo de 1973, Skylab orbitó la Tierra durante seis años, pero su caída controlada generó expectativa mundial.
La Skylab, de 77 toneladas, fue diseñada para experimentos científicos y observaciones astronómicas. Tres tripulaciones la habitaron entre 1973 y 1974, completando 171 días de ocupación. Sin embargo, tras la última misión, la NASA dejó la estación en órbita, esperando su reentrada natural debido a la falta de fondos para mantenerla.
En 1978, la NASA detectó que la órbita de Skylab se deterioraba por la actividad solar, que expandió la atmósfera y aceleró su descenso. Se planeó una reentrada controlada para julio de 1979, usando los propulsores de la estación para dirigirla al océano Índico, al sur de Ciudad del Cabo.
El 11 de julio, la Skylab comenzó su descenso sobre el Atlántico Sur. Miles de personas, desde observadores de la NASA hasta ciudadanos curiosos, la siguieron. La estación se desintegró a unos 120 kilómetros de altura, generando una lluvia de escombros visibles como bolas de fuego.
Un error de cálculo del 4 por ciento en la trayectoria hizo que los restos se dispersaran más allá del océano Índico. Algunos fragmentos cayeron sobre un desierto del sureste de Australia Occidental, entre Esperance y Rawlinna. La mayoría de los escombros terminó en el océano, pero piezas significativas alcanzaron tierra firme.
Entre los restos hallados en Australia había un tanque de oxígeno de 1,4 toneladas, que cayó cerca de Balladonia. Otros fragmentos, como paneles y tuberías, fueron recuperados por vecinos y autoridades. No se informó de heridos ni daños materiales graves.
La caída generó titulares globales y algo de pánico previo, con especulaciones sobre posibles impactos en regiones pobladas. Sin embargo, la baja densidad de población en la región afectada evitó tragedias. La NASA recibió críticas por la imprecisión, pero también elogios por minimizar riesgos.
Australia aprovechó el acontecimiento con humor: la ciudad de Esperance multó simbólicamente a la NASA por “tirar basura” en su territorio. La multa, de 400 dólares australianos, fue pagada años después por un locutor de radio norteamericano.
Los restos de Skylab, exhibidos en museos como el de Esperance, se convirtieron en reliquias de la era espacial. Algunos fragmentos fueron subastados, alcanzando miles de dólares. La NASA aprendió lecciones clave para futuras reentradas.
El 11 de julio de 1979 quedó grabado como el día en que el cielo australiano recibió los restos de Skylab, un capítulo único en la historia de la exploración espacial.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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