Ir al contenido principal

2001 CALENDARIO NACIONAL Floresta

Recordatorio en el lugar de la matanza

El 29 de diciembre del 2001 es la llamada “Masacre de Floresta”, en el barrio de Floresta, de la ciudad de Buenos Aires

El 29 de diciembre del 2001 se produjo la llamada “Masacre de Floresta”. Ocurrió en el barrio de Floresta, de la ciudad de Buenos Aires. Se desarrolló en un contexto de profunda crisis económica y política que había desencadenado la renuncia del presidente Fernando de la Rúa días antes y la inminente renuncia de su sucesor, Adolfo Rodríguez Saá.
La madrugada de aquel día, cuatro amigos, Maximiliano Tasca, Cristian Gómez, Adrián Matassa y Enrique Díaz, pasaban el tiempo en el minimercado de una estación de servicio en Floresta. Estaban mirando la televisión, que mostraba imágenes de los disturbios ocurridos la noche anterior en el centro de la ciudad. En medio de la cobertura, se transmitió una escena en la que manifestantes golpeaban a un policía, lo que llevó a Tasca a hacer un comentario: "Al fin justicia por los 33", refiriéndose a desaparecidos durante la dictadura militar argentina.
Este comentario no fue bien recibido por el suboficial retirado Juan de Dios Velaztiqui, que estaba a cargo de la seguridad del lugar. Molesto por las palabras de Tasca, Velaztiqui respondió con un seco "Basta", sacó su arma y disparó, matando a quemarropa a Tasca, Gómez y Matassa. Enrique Díaz logró escapar del ataque, siendo el único sobreviviente de ese grupo de amigos. Todos los jóvenes asesinados tenían entre 23 y 25 años.
Después del tiroteo, Velaztiqui intentó encubrir el hecho como un robo, moviendo los cuerpos y colocando un cuchillo en la escena para simular un enfrentamiento. Sin embargo, su estrategia no fue convincente, y fue detenido poco después. La comunidad de Floresta reaccionó con indignación y dolor; los vecinos se movilizaron hacia la comisaría local para exigir justicia, pero fueron recibidos con represión, utilizando gases lacrimógenos y balas de goma. Esto desató una serie de protestas y barricadas en el barrio, transformándolo en un campo de batalla.
La justicia penal de la ciudad de Buenos Aires embargó a Velaztiqui por tres millones de pesos, una suma considerable que, en ese momento, se convertía a la misma cantidad de dólares. La investigación reveló que Velaztiqui, que vivía en Plátanos, Berazategui, había participado en la represión ilegal durante la década de 1970, lo que añadía un oscuro trasfondo a su actuación.
En marzo del 2003, un tribunal oral lo condenó a prisión perpetua por tres cargos de homicidio calificado por alevosía. La sentencia reflejaba la gravedad y la premeditación del acto, dejando una marca indeleble en la historia de la justicia argentina.
En memoria de los caídos, en la Plaza Ciudad de Udine y en la Plaza del Corralón se erigieron murales con las caras de los tres jóvenes, adornados con los colores y escudos del Club Atlético All Boys, club que era seguido por Cristian Gómez y por el cual simpatizaban Tasca y Matassa. Este acontecimiento también tuvo un impacto cultural, inspirando a la banda uruguaya No Te Va Gustar para su canción "El oficial".
El caso fue el asunto central de un documental titulado "Fusilados en Floresta", dirigido por Diego Ceballos y estrenado el 7 de diciembre del 2006. Este documental explora los contornos de la violencia policial, utilizando este trágico suceso como un punto focal para discutir y reflexionar sobre la relación entre la sociedad y las fuerzas de seguridad en Argentina.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

PREJUICIOS ¿Racismo dice?, ni ahí

Fotografía intervenida, a modo de ilustración Los que acusan a los argentinos de creerse superiores no saben de qué hablan realmente "En la Argentina no hay racismo", dicen. Muy bien, muy bien. Pero, oiga, ¿usted ve muchos negros por las calles? Ninguno. Así es fácil. Pero si nos rascan un poco, van a ver que uno de los insultos que las demás barras de fútbol le dedican a Boca Juniors es "bolitas", por bolivianos. También les dicen "boliguayos", por bolivianos y paraguayos. Distintos son los de Santa Cruz de la Sierra, esos sí parecen gente como uno. Los que viven aquí son hinchas del club de los negros. Si pregunta a un habitante de los márgenes de la ciudad de Buenos Aires, quiénes son, dicen: "Los que vienen a quitarnos el trabajo a los argentinos". Oiga, ¿qué insulto se le ocurre para un mal tipo? Negro de mierda. ¿Y si es muy mal tipo?, Negro, solito, sin más calificativos, no los necesita. ¿Y si es rubio? También, no diga que no ha oído dec...

ESPEJISMO Después del primer chorro

Árabe con huríes reales Hacerse inmensamente rico no siempre alcanza para olvidar ciertas costumbres que se llevan muy adentro Nos volveremos finos el día en que hallen petróleo en los ardientes saladillos santiagueños. Detrás de los jumiales se levantarán las torres buscando el oro negro y en las ciudades correrán ríos de bebidas espirituosas festejando el hallazgo. Es posible que hasta se nos dé por usar turbantes y anteojos negros cuando viajemos a Buenos Aires en limusina. En vez de hacer empanadas, nuestras mujeres encargarán que las traigan de Tucumán, porque será mucho trabajo hacer el relleno, tornear la masa, repulgar y hornear. Los faroles de la plaza Libertad serán de bruñido bronce y todas las tardes en la retreta, la Orquesta Filarmónica de Londres interpretará obras de Beethoven o los Niños Cantores de Viena deleitarán a la audiencia entonando la conocidísima canción que empieza diciendo “Lebe Schwester tanz mit mir // Es tanzt ein bibabutzemann…”. Dejaremos el vino en ca...

ÓBITO Santiago Olmedo

Santi Olmedo con uno de sus nietos Unas líneas para recordar al amigo y también para reivindicar su última lucha Ha muerto Santiago Olmedo, amigo. Estuve en su casa, a la vera del Camino de la Costa (calle Víctor Alcorta), hace unos meses visitándolo y, como suele suceder en muchas más ocasiones que las que uno quisiera, no sabía que era la última vez que nos veríamos. Si algunas palabras hay que dedicar a su memoria espiritual, no dudo de que sus hijos y nietos han de continuar con el legado de hombría de bien y la comprensión hacia quienes lo perseguían que siempre tuvo, aun cuando los ataques arreciaban en brutalidad y mala leche, si vamos a decirlo todo. Su ánimo era el de siempre y sólo se quejó, esa vez, de algunos achaques propios de la edad. Una de las máximas de la política cuando era una actividad prohibida para los pobres palurdos, cuyos hijos hoy pueblan la cloaca de las redes sociales de internet, es que se retrocedía ante el enemigo muerto. Si se murió ya está, es vana la...

CULTURA Enojado con el tirero

Vendedor de tiro (foto de Feibu) El tipo del que habla esta nota se tomó el trabajo de hacer una revista de cultura sólo para criticar a un tipo de gente Hubo un caso registrado por el periodismo santiagueño. Un tipo que se enojaba porque los vendedores de golosinas y los tireros y sus pitos no lo dejaban dormir por las siestas. Se tomó el trabajo de imprimir una revista de cultura para dejar constancia de su molestia. ¿Una enormidad? Claro que sí. Es como comprar toda una ferretería solamente para conseguir un martillo y pegarle en la cabeza a un mosquito. Una vez alguien le preguntó si era verdad que había escrito eso. —Claro, son muy molestos y pasan por la ventana de mi cuarto justo cuando me estoy por dormir. Después de vender caramelos, galletas, tiros, chicles, esas cosas, a la entrada del turno tarde, salen a recorrer las calles aledañas hasta la hora de la salida. De alguna manera deben avisar a los chicos que están cerca. Entonces tienen un silbato muy especial, reconocible d...