Ir al contenido principal

1905 CALENDARIO NACIONAL Nace Sandrini

Estuvo relacionado con Tita Merello

En esta fecha nació uno de los actores más reconocidos de la escena nacional, casado con Malvina Pastorino


El 22 de febrero de 1905 nació Luis Sandrini, en San Pedro, provincia de Buenos Aires. Fue actor y humorista. Mantuvo una relación sentimental con Tita Merello y luego se casó en segundas nupcias con Malvina Pastorino, actriz.
Era hijo de Luis Sandrini Novella, actor de teatro, y Rosa Lagomarsino, inmigrantes genoveses. Trabajó de payaso en un circo con sus padres. Su padre lo recomendó, por carta al actor Leandro Reynaldi a principios de 1927.
Su primer sueldo era de cinco pesos por día. El Teatro de Verano de Reynaldi estaba en un lugar rodeado de yuyos. Sandrini preguntó dónde quedaba su camarín, y Reynaldi trazó con su bastón un cuadrado sobre los yuyos del potrero y le dijo "Mirá, éste es tu camarín. Andá a buscarte una pala y hacételo".
Sandrini, debutó con la obra campera de Otto Miguel Cione, Gallo Ciego, en el papel de sargento. Sus compañeros era Hilda Ferrer, Angela Reynaldi, José Puricelli, Humberto Ghiorzo y otros.
Reynaldi vislumbró las posibilidades de genuino actor cómico que evidenció Sandrini. Y le fue encargando papeles de mayor responsabilidad, en obras como Madre Tierra, de Berutti, El asistente, de Flores, en la que asumió por primera vez el papel protagónico, Los Apaches de París y otras obras de gran suceso. Estuvo dos años con Reynaldi hasta 1929.
Con su amigo Max Citelli improvisó una compañía de dos. Estaban en La Plata y se les ocurrió dar una obra sobre Sacco y Vanzetti, los obreros que, en 1927, habían sido ajusticiados en los Estados Unidos. Pero, en medio de la función llegó la policía y se los llevó a la cárcel, por desorden. Sacco y Vanzetti eran nombres prohibidos en ese tiempo.
Después, se incorporó a la compañía de Pisano y Bonati, actores, y actuó en salas de barrio. A mediados de 1929, la actriz Elena Álvarez lo contrató para trabajar en el teatro Colonial de Avellaneda. Estuvo un año en la compañía, y en ese lapso actuó en casi un centenar de obras. La de mayor éxito fue El conventillo de la paloma, de Alberto Vacarezza, a quien Sandrini no tardó en conocer y con quien hizo una gira estrenando obras como Sunchales.
Cuando volvió, entró en la compañía del Cabezón Ramírez y volvió a recorrer las provincias. De vuelta en Buenos Aires, trabajó en el teatro Buenos Aires y una noche lo vio actuar Elías Alippi, quien lo calificó de "gran actor".
En la década del 30 entró en la compañía de teatro de Enrique Muiño y Alippi, y conoció a su primera esposa, la actriz Chela Cordero.​ Estrenaron la obra ¿Te acordás hermano qué tiempos aquellos?, en el que hizo el papel de fondero. Después trabajo en Los tres berretines. Debutó en cine en 1933 actuando en la primera película sonora argentina ¡Tango! (dirigida por Luis José Moglia Barth) en la que actuaban Pepe Arias, Libertad Lamarque, Azucena Maizani y Tita Merello, con quien tuvo un romance cuando filmaron la película Juan Tenorio.
Acuó en la radio haciendo Felipe, prototipo de porteño bonachón, creado por Miguel Coronatto Paz, que tuvo tanto éxito que años más tarde fue llevado a la televisión en Canal 13.
En teatro hizo Cuando los duendes cazan perdices, en la que quedó pasmado ante la belleza de Malvina Pastorino con la cual se casó y tuvo a su hija la también actriz Sandra Sandrini.
Este éxito lo convirtió en la figura popular más representativa de la época de oro del cine argentino; que luego se afianzó con la película que inauguró la “serie de hoteles alojamiento de los años sesenta”, que fue La cigarra no es un bicho, de Daniel Tinayre.
Sus últimas apariciones fueron en películas familiares costumbristas de Enrique Carreras. Falleció, el 5 de julio de 1980 cuando rodaba la película ¡Qué linda es mi familia!, de Palito Ortega, donde trabajó junto a Niní Marshall.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

LEYENDA El Come Ancas

Casa de Omar Torres en San Pedro, Jiménez Que narra lo que ocurrió luego de que se halló en San Félix, un burro con las ancas comidas Por Omar Torres Corresponsal en el  norte  del departamento Jiménez La novedad preocupó al pueblo sanfeleño, lo ocurrido esa mañana era terrible. Alguien dijo que en el rodeo encontró un burro con las ancas comidas. La gente de inmediato llegó al lugar, llevados por la curiosidad en el afán de saber de lo que se trataba. Reunidos alrededor del animal, sacaban conclusiones, sin estar convencidos de la entidad del victimario. El desafortunado animal permanecía parado, con las orejas apagadas, los ojos cristalinos, con su gran cuerpo encogido y tembloroso seguramente por el dolor y la fiebre. Lo extraño fue que solo le extrajeron prolijamente la carne blanda, dejándose ver el esqueleto de la chuspa hasta el tronco de la cola, sin ser dañado el hueso. Al tercer día nuevamente el aspaviento, esta vez causando terror en el vecindario, eran dos lo...

1875 AGENDA SANTIAGUEÑA Basualdo

José Eladio Basualdo El 7 de septiembre de 1865 nace José Eladio Basualdo, profesor normal nacional, funcionario, político, agrimensor, agricultor El 7 de septiembre de 1865 nació José Eladio Basualdo, en Diamante, Entre Ríos. Fue profesor normal nacional funcionario, político, agrimensor, agricultor y con “una vida dedicada a la docencia”, según relataron quienes lo conocieron. Vivió en varias provincias del norte argentino. Murió en Buenos Aires, el 5 de julio de 1955, cuando le faltaban unos días para cumplir 90 años. Era hijo de José Eladio Basualdo y Rosa Migueles. Cursó sus estudios en la vieja escuela de Concepción del Uruguay y se graduó como profesor en la Escuela Normal de Paraná. Desde entonces fue dilatada y constante su dedicación a la enseñanza, en la que pronto adquirió el prestigio que le daban su vocación, su aptitud y su clara inteligencia. En Jujuy, Catamarca, Esperanza (Santa Fe), Rosario y Santiago del Estero, la cátedra tuvo para él un sólido valor que le hizo res...

MAESTRO Algunos dichos de Sarmiento

Domingo Faustino Sarmiento Hoy es un día de fiesta para los maestros, que recordarán a quien fuera llamado, quizás con justa razón, el “Padre del aula” A quienes se admiran de algunos dichos de Javier Milei, cabría recordarles que Domingo Faustino Sarmiento tenía expresiones parecidas o quizás peores. Y también decían de él que era un loco, apodo que le pusieron sus adversarios políticos. Hoy los maestros de todo el país recuerdan lo mucho que amaba a los alumnos argentinos el “Padre del aula”, y lo hacen no trabajando, es decir perjudicando a aquellos a quienes también dicen amar. El gaucho argentino "Se nos habla de gauchos... La lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esta chusma criolla incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos". Carta de Sarmiento a Mitre del 20 de septiembre de 1861. Huérfanos "Si los pobres de lo...

¡SHANÁ TOVÁ! Esta noche comienza el año 5787

Este año cae en sábado El Rosh Hashaná esta vez coincide con el Shabat y se empieza a celebrar con la salida de las tres primeras estrellas Con la salida de las tres primeras estrellas del viernes, el mundo judío celebrará Rosh Hashaná, el comienzo del año 5787, que esta vez coincidirá con Shabat. En esta fecha se recuerda la aparición del primer hombre, Adán, en el sexto día de la Creación. También es Iom Hadín (Día del Juicio), durante el cual D’s evalúa a todas Sus criaturas, si bien Su veredicto recién se rubrica con la culminación de Iom Kipur (Día del Perdón). Por ello, el arrepentimiento por los pecados y malas acciones o decisiones son una constante desde este mes, elul, cuando se comienza el Jeshbón Hanéfesh (balance espiritual) y se recitan las Slijot (disculpas). Además, como en todo año nuevo, se expresan plegarias y deseos para un 5784 mejor y se saluda de diversas formas, pero con el mismo fin: “¡Shaná tová!” (Buen año), “¡Shaná tová umetuká!” (Un año bueno y dulce) o “¡...

INFANCIA La casa del medio

"Jugando" Una batalla de papelitos, piedritas y estrategias que alguna vez pareció tan importante como cualquier otra cosa Uno de los juegos que se llevó gran parte de nuestra infancia es el tatetí. Quizás fuera la última gran posibilidad que tuvimos los argentinos de volver a tutitear, abandonando el voseo, que tan cómodo nos resulta. Tatetí, suerte para ti, si no es para ti, será para mí. En un cuadrado atravesado por una cruz y dos diagonales hay nueve posibles lugares para instalar tres fichas por bando. Hay que ponerlas en fila antes de que lo haga el contrincante. El que gana dice ¡tatetí!, y las muestra. Vale en una hoja de cuaderno, con papelitos de distintos colores por bando, también en la tierra, con piedritas y en una pared. Dondequiera que se lo practique, lo bueno es que no es definitivo, aunque pueda ser eterno. En algunas partes vale hacer tatetí de entrada, en otras no. Lo malo es que el que tiene la casa del medio lleva todas las de ganar, y le es casi impos...