Ir al contenido principal

1905 ALMANAQUE MUNDIAL Greta

Greta Garbo

El 18 de septiembre de 1905 nace Greta Garbo, una de las más glamorosas y populares estrellas de cine de las décadas de 1920 y 1930


El 18 de septiembre de 1905 nació Greta Lovisa Gustafsson, Greta Garbo, en Estocolmo, Suecia. Fue una actriz sueco-norteamericana, una de las más glamorosas y populares estrellas de cine de los años 1920 y 1930. Era más conocida por sus interpretaciones de heroínas de carácter fuerte, la mayoría de ellas tan convincentemente enigmáticas como ella misma.
Hija de un trabajador itinerante, se crió en la pobreza en un barrio pobre de Estocolmo. Trabajaba como empleada de unos grandes almacenes cuando conoció al director de cine Erik Petschler, que le dio un pequeño papel en Luffar-Petter. De 1922 a 1924 estudió en el Teatro Real Dramático de Estocolmo y en 1924 interpretó un papel importante en La saga de Gösta Berling. El director de la película, Mauritz Stiller, le puso el nombre de Garbo y en 1925 le consiguió un contrato con Metro-Goldwyn-Mayer en Hollywood.
Al principio, el director de Metro, Louis B. Mayer, se mostró escéptico sobre su talento, pero él y todos los ejecutivos del estudio quedaron impresionados por el inicial de su primera película norteamericana, El Torrente, de 1926. Allí proyectó una cualidad luminosa que era perfecta para películas mudas, lo que motivó a Mayer a firmarle un contrato exclusivo y aumentarle el salario incluso antes de que terminara el trabajo en esta película.
Durante el resto de la década, Garbo apareció en dramas románticos tan populares como Flesh and the Devil, Love, A Woman of Affairs y The Kiss. A menudo coprotagonizó con John Gilbert, con quien tuvo una relación sentimental fuera de la pantalla.
El éxito durante esta etapa de su carrera se basó no sólo en su personaje misterioso y etéreo en la pantalla, sino también en el interés del público por el asunto Garbo-Gilbert.
El sonido permitió a Garbo convertirse en una estrella aún mayor, aunque su popularidad siempre fue mayor en Europa que en Estados Unidos. “¡Garbo habla!” fue el eslogan promocional de la Metro para Anna Christie, de 1930, su primera película sonora. Sus primeras palabras pronunciadas en pantalla, “Dame un whisky”, revelaron una voz ronca y resonante que se sumó a su atractivo y a su personalidad un tanto andrógina que ha atraído a ambos géneros a lo largo de los años.
También fue una de las dos películas que hizo en 1930 (la otra fue Romance) por las que fue nominada al Premio de la Academia. Interpretó de manera conmovedora a una bailarina anciana en el clásico de estrellas Grand Hotel de 1932, la película en la que pronunció por primera vez su frase característica: "Quiero estar sola". Su estrellato era tal en ese momento que fue anunciada simplemente como "Garbo" para la película.
Los críticos modernos están divididos en cuanto a si sus mejores películas de la década de 1930 son las de época, que siempre fueron sus más exitosas, o aquellas ambientadas en la época contemporánea, en las que en muchos sentidos encarnó a la primera mujer emancipada moderna del cine.
Sus papeles protagónicos en Mata Hari y Queen Christina, de 1932 y 1933, estuvieron entre los más populares y fueron ligeramente escandalosos por su tratamiento tan franco como lo permitían los tiempos, del erotismo y la bisexualidad. Interpretó a protagonistas contemporáneos en Como me deseas y El velo pintado, en 1933 y 1934, siendo esta última película una gran reminiscencia del tipo de triángulos amorosos que Garbo hacía durante sus días de cine mudo.
Sus tres películas más conocidas de la década de 1930, y los papeles en los que se basa en gran medida su mística, son Anna Karenina de 1935, en la que interpretó al personaje principal de León Tolstoi; Camille de 1936, en la que ofrece una de sus interpretaciones más radiantes y convincentes como la trágica heroína de Alejandro Dumas hijo; y Ninotchka de 1939, una farsa dirigida por Ernst Lubitsch en la que, en un giro un tanto auto parodiado como agente ruso, demostró ser una intérprete cómica capaz. Por Ninotchka, obtuvo otra nominación al Oscar.
La Segunda Guerra Mundial parece haber sido el final de su carrera cinematográfica. Debido a que sus películas habían sido más populares en el extranjero que en casa y debido a que los mercados para las películas norteamericanas se estaban disipando rápidamente en los países europeos ocupados, se ha dicho que los ejecutivos de la Metro conspiraron para acabar con su carrera al elegirla para una película que sabían que sería un fracaso, Mujer de dos caras de 1941.
Al revés de lo que se cree, no abandonó Hollywood disgustada después de esta película. Casi fue atraída de regreso a la pantalla dos veces, una para interpretar a George Sand, la otra para protagonizar The Paradine Case en 1947, de Alfred Hitchcock, pero en lugar de eso eligió retirarse permanentemente, una medida que se sumó a su enigma y aumentó su culto de seguidores.
Después de una carrera cinematográfica de 20 años, vivió las siguientes cinco décadas en su departamento de Nueva York y no hizo apariciones públicas. Recibió un Oscar honorífico en 1955. Como era de esperar, no asistió a las ceremonias.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

PLANTAS La Santa Rita de la esquina

Cristóforo Juárez Están tirando abajo la casa que fuera del poeta Cristóforo Juárez, en la Urquiza, antes de llegar a la Olaechea En algunas partes me dicen bouganvilla, pero aquí soy nomás la Santa Rita que todos los años por esta época florece en la Urquiza, antes de llegar a la Olaechea, yendo de aquí, a la derecha. Condenada a muerte, este será posiblemente el último año de mi vida. Están demoliendo la casa del poeta Cristóforo Juárez, que fuera mi hogar durante mucho tiempo. Quizás fui yo la que le inspiró tantos poemas que luego, de la mano de afamados músicos, se convirtieron en algunas de las más conocidas piezas populares de la provincia: por aquí pasaron Agustín Carabajal, Manuel Augusto Jugo, Pedro Luis y Antonio Ríos y el inmortal Leocadio del Carmen Torres. Una placa en la puerta de su casa recordaba que ahí había vivido. Desde ahí salieron "Pampa de los Guanacos", "Rubia Moreno", "Quishcaloro, quishcaloro", "Chacarera del Polear" y ...

MEMORIA Fantasmas vecinos

"El Pocito", de Raúl Cisterna Los antiguos dejaron rastros bajo la tierra que parecen acercarse cuando nuestra edad acorta distancias Una de las acepciones más comunes antaño para referirse a la gente era "cristiano". El Martín Fierro lo documenta en varios versos: "¡Quién sabe de ánde sería! // Tal vez no juera cristiano; // pues lo único que decía // es que era pa-po-litano." Otro: "Si este mundo es un infierno // por qué afligirse el cristiano?" Y el último botón de muestra: "Le dio claridá a la luz, // juerza en su carrera al viento, // le dio vida y movimiento // dende la águila al gusano, // pero más le dio al cristiano // al darle el entendimiento." Por qué recuerdo esto. Bueno, le cuento que, en el pago, al fondo del departamento Jiménez había una represa natural, le decían "El Pocito", estaba hundida en medio de unos quebrachales que en esos tiempos parecían interminables. Cavando para hacer una balanza, mi padre cont...

DEMOLICIÓN La casa de Tauil

La casa de Tahuil, una belleza en el centro de Santiago, pintada por Hugo Argañarás Qué hay que hacer para conservar la ciudad tal como era, quién tiene que poner la plata para conformar a los espíritus antiguos El amigo Hugo Argañarás ha publicado la foto de un cuadro suyo en Feisbuc, es de la casa que fuera de Tauil, que todo santiagueño admiró al menos desde afuera y unos cuantos la conocieron por adentro, cuando estaba en todo su esplendor o quizás después. Ya han salido los de siempre a reclamar que el gobierno la conserve, que se ponga en marcha alguna política para que no se derriben edificios antiguos o hermosos, que se la transforme en museo. Hagan algo, dicen, porque es muy posible que la estén por demoler, según se calcula, para levantar un edificio con departamentos. Es el Santiago de antes, que se manda a mudar por los bordes de la vida y que los viejos recordarán hasta que lleguen a la orilla del cajón, porque fue el que conocieron. Por sus calles anduvieron desde niños y...

MEMORIA El último consejo de Chito

"Chito", de Raúl Cisterna Se me apareció en sueños, respondió preguntas, recordó viejas historias y terminó pidiendo vino, soda y asado Anoche, en un sueño me visitó Chito. Por ratos estábamos frente a su negocio, en la España, por ratos en la plaza Belgrano y nos acordábamos de aquella bellísima fotografía del campanario de Santiago Apóstol, que le tacharon en el diario porque creían que no era representativa de La Banda. Nos reíamos porque, ¡amigo!, si esa foto no los representaba a los bandeños, entonces qué los iba a mostrar mejor. Estaba bien, rozagante, como sin preocupaciones. Me recordó que le habían sido perdonados sus pecados. Al final no eran tantos como él creía. En el sueño, al menos, me dijo que disfrutaba de la presencia de Dios, aunque no me iba a explicar qué era eso, porque no había forma de que alguien de aquí abajo lo entendiera. Le consulté sobre unos dramas que tengo. Fue muy específico en los consejos. Me dijo hacé tal y tal cosa, con mucha precisión. N...

REGRESO Con la muerte al trotecito

"Elodio", de Raúl Cisterna Después de tres años de guerras ajenas, el hombre vuelve buscando su casa, perrida entre recuerdos, cansancio y silencio Llega desde el fondo del saladillo en un flete cansón, al que debe talonear cada dos por tres para que siga y no se caiga de flaco. Tres años hace que salió. Juan Díaz, patrón del lugar, lo arreó para llevarlo a Santiago, a pelear por la patria, según le dijo, pero era una bulla que le hacían a un tal Carranza, que al final se mandó a mudar a Tucumán, según contaban. Ha andado en varios entreveros, pero nunca supo por qué. Lo hicieron quedar prometiéndole que entraría en el Ejército de Línea, y jamás lo llamaron. Endemientras, comió un pobre charqui todos los días, mazamorra mal pisada y un poco de pan que le convidaban las mujeres de otros soldados. No supo de las pequeñas historias de ese lugar, tampoco le importaron. Durante los años que anduvo lejos, lo único que tuvo siempre presente es que una madrugada lo levantarían del ca...