La policía custodia el apart-hotel donde los hallaron |
El 4 de febrero del 2001 muere como Mariano Perel, Contador Público que se mató después de haber asesinado a su mujer o fue muerto por terceras personas
El 4 de febrero del 2001 murió Isidoro Mariano Losanovscky Perel, conocido como Mariano Perel. Era un Contador Público que o bien se mató después de haber asesinado a su mujer o fue muerto por terceras personas. Su esposa era la psicóloga cordobesa Rosa Berta Golodnitzky y el hecho ocurrió en el balneario bonaerense de Cariló. Sus muertes conmovieron a la opinión pública argentina.Perel fue una figura notable en el ámbito de la contabilidad pública en Argentina. Nacido en una época de cambios sociales y económicos, se destacó desde joven por su inteligencia y dedicación académica. Se graduó como Perito Mercantil de la prestigiosa Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini en 1963, antes de continuar su educación y obtener el título de Contador Público Nacional.Su vida profesional lo llevó a ocupar posiciones significativas en el mundo financiero, pero su nombre quedaría grabado en la memoria colectiva por una tragedia que aún hoy genera controversia y especulación. El 4 de febrero del 2001, con su su esposa, Rosa Berta Golodnitzky, psicóloga oriunda de Córdoba, fueron hallados muertos en su cabaña en el apart hotel "Puerto Hamlet" en Cariló.
La pareja había llegado a Cariló el día anterior en su Jeep Grand Cherokee Limited verde, con la patente ANA 009, buscando un fin de semana de descanso.
La escena que se encontró en la cabaña número 32 era perturbadora. Ambos cuerpos yacían en la cama, boca abajo, cada uno con un disparo en la nuca. Junto a Mariano se halló una pistola Walther PPK de calibre 7,65milímetros, que le pertenecía, acompañada de dos vainas servidas del tipo Glaser Safety Slug, conocidas por dispersar microperdigones al impactar. La disposición de los cuerpos y el arma sugirió inicialmente que podría tratarse de un uxoricidio seguido de suicidio, aunque otras teorías apuntaron a un asesinato por encargo.
Los detalles de la escena eran cruciales para las investigaciones. La puerta de la cabaña, que rechinaba salvo que se supiera manipularla de cierta manera, indicaba que quizás solo alguien familiarizado con el lugar podría haber entrado sin ser detectado. Además, ninguno de los otros 120 huéspedes del hotel reportó haber visto a extraños entrar o salir, lo que complicaba aún más la teoría de un asesinato.
Una peculiaridad adicional fue el descubrimiento de un mensaje en inglés, con un tono mafioso, que decía: "I am a Citibank gringo collaborator. Killed for non-payment of ransom by Citigroup Ant Factory company" (“Soy un colaborador gringo del Citibank. Asesinado por falta de pago de rescate por la empresa Citigroup Ant Factory”). Este mensaje, hallado en la barra que separaba los ambientes de la cabaña, junto a la computadora portátil de Perel, una Sony Vaio, fue una pieza clave. Las investigaciones revelaron que este documento se imprimió desde la computadora de Perel el viernes anterior a su muerte, sugiriendo que él podría haber creado este mensaje para simular un crimen organizado. Sin embargo, la errata en el nombre de la empresa, escribiendo "Ant Factory" en lugar de "Antfactory", levantó sospechas sobre si realmente lo escribió Perel o si hubo una intención de despistar.
La hipótesis de asesinato por encargo se reforzó con la conexión a otros hechos de la época. Ese mismo día, la noticia del asesinato de Ron Sanders en Ecuador, donde también se forzó a la víctima a escribir un mensaje antes de su muerte, abrió la puerta a teorías de un patrón de crímenes relacionados con rescates o coimas no pagadas. Sin embargo, la falta de evidencias contundentes dejó estas conexiones en el terreno de lo especulativo.
La investigación también exploró la vida profesional de Perel, quien trabajaba en Antfactory, una empresa dedicada a inversiones en tecnología. Su posición como uno de los ejecutivos responsables de servicios financieros lo situaba en un entorno en que podía tener acceso a información sensible o estar involucrado en transacciones que podrían haber generado enemigos poderosos. La posibilidad de que estuviera inmerso en operaciones de lavado de dinero o espionaje industrial no fue descartada, aunque nunca se pudo probar.
Los restos de ambos fueron inhumados en el cementerio judío Parque Colinas del Tiempo en Pilar, cerrando un capítulo que aún hoy despierta interés y debate sobre qué realmente sucedió esa noche en Cariló. La causa, aunque cerró formalmente sin resolver el misterio, dejó un reguero de preguntas sin respuesta y teorías que van desde lo personal hasta lo geopolítico, reflejando la complejidad de la vida y la muerte de los esposos.
Este caso, con su mezcla de espionaje, finanzas, y tragedia personal, no solo ha sido un punto de referencia para el estudio de crímenes no resueltos en el país sino que también ha capturado la imaginación de aquellos interesados en las historias cuando la verdad permanece oculta entre las sombras de la especulación y la investigación.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®
Comentarios
Publicar un comentario