Ir al contenido principal

BIOGRAFÍA Los sinónimos y Galeno

Retrato (más o menos), de Galeno

Quién fue uno de los médicos más famosos de la antigüedad, qué hizo para que su nombre fuera considerado sinónimo de todo el arte de curar


A mucha gente se le da por creer que existen palabras con significado idéntico. Así dicen “galeno”, para significar que se están refiriendo a un médico. Es como si dijeran “Messi”, cada vez que hablan de un futbolista, pues Galeno mucho más que un hábil gambeteador, fue un médico que existió en la realidad. Sus escritos han sido el fundamento de la instrucción de la medicina y de su práctica hasta el siglo XX.
Pero, quién fue. Vamos a por él amigos, diría un gallego.
Claudio Galeno, tal su nombre, fue un famosísimo médico griego, nacido en Pérgamo, en el 131 antes de Cristo, en tiempos de Adriano y muerto 70 años después, durante el reinado de Severo. Su padre, el arquitecto Nicón, fue su primer maestro de filosofía y lo inclinó a afiliarse a la escuela de Aristóteles y de los estoicos. Recibió más tarde lecciones de Satyrus, que era un médico pneumático y del hipocrático Stratónico.
Viajó por Grecia, visitó la Alejandría, donde tuvo por maestro a Heracliano; volvió a Pérgamo y, cuando tenía 32 años partió hacia Roma. Pronto se hizo conocer por algunas curas notables y los emperadores Marco Aurelio, Lucio Vero y Commodo lo llamaron a su lado, deseosos de servirse de su ciencia. Permaneció en Roma hasta que se hizo viejo, cuando volvió a su patria, buscando la tumba en el mismo suelo que había mecido su cuna.
El estudio al que estuvo consagrado durante toda su larga vida lo llevó a escribir un número de obras tan considerable que hay quienes las hacen subir a 750, por más que muchas de ellas hayan perecido. Pues gozaba de una gran reputación de orador, Ateneo de Náucratis, lo introdujo en su Banquete de los sabios y se le atribuye la invención de la cuarta figura del silogismo.
Se encuentran en él profundos conocimientos anatómicos; una cabal noticia de la estructura del corazón, de su desarrollo en el feto y de muchos puntos de la anatomía del cerebro, por más que parezca que nunca llegó a hacer disecaciones en el cuerpo humano. Desconocía las válvulas de las venas, la circulación, los vasos linfáticos y las vías por las que los jugos extraídos de los alimentos penetran en la intimidad de los tejidos para reparar las pérdidas cotidianas, su fisiología está fundada en la hipótesis de Aristóteles. Los cuatro elementos de esta filosofía, sus propiedades, sus cuatro humores, que mezclados en proporciones diversas forman los diferentes temperamentos, las fuerzas vitales; tal es la base de su doctrina.
Tenía en un gran concepto a Hipócrates y tomó mucho de aquel profundo observador, pero oscureciéndolo todo con sus hipótesis, hizo que estas, adoptadas por los árabes e imperando en toda la edad Media, como las doctrinas de Aristóteles imperaban en filosofía, produjeran cierto desorden y oscuridad. Galeno tiene, además, el mérito de haber referido las enfermedades a los órganos, de haber perfeccionado el diagnóstico y el pronóstico, por más que su terapéutica fuera muy complicada.

Leer más: es tanto el asco que han desarrollado los chicos a toda comida que no sea chatarra, que está siendo todo un negocio estudiar para médico y especializarse en hígado graso

Lo que queda de sus obras fue publicado en griego y allí abrevan quienes tratan de hallar explicaciones de la historia de la medicina.

Notas al pie
Aclaremos, para quienes no lo saben que el Banquete de los sabios o de los eruditos, es una larga obra de investigación literaria y anticuaria del escritor helenístico Ateneo de Náucratis, escrita en Roma a principios del siglo III. El peso del diálogo, pues en ese agradable estilo está escrito, lo lleva Ulpiano de Tiro, huésped de un placentero banquete organizado para la conversación literaria, histórica y anticuaria. Entre los personajes hay gramáticos, lexicógrafos, juristas, músicos, simpatizantes y, obviamente, Galeno.
La cuarta figura de silogismo es aquella en la que el término medio se encuentra como predicado en la premisa mayor y como sujeto en la premisa menor. En el idioma español casi no es usada. Como se dice más arriba es conocida como el silogismo de Galeno, pues se cree que fue quien lo introdujo. Para tenerlo (algo) más claro, modernamente el silogismo (la deducción, si quiere una palabra más corriente) se explica así: “Todo buey es cuadrúpedo. Todo buey es macho. Algún macho es cuadrúpedo”.
Según Galeno, Hipócrates creó el famoso juramento que lleva su nombre, deformado en tiempos actuales para permitir a los médicos que cometan homicidios, cuando empezó a instruir, apartándose de la tradición de los médicos de oficio, a aprendices que no eran de su propia familia.
Bueno, si le digo algo más del asunto, le miento, porque hasta aquí llegan mis conocimientos, si quiere ver el juramento hipocrático original está aquí. No se agregan los modernos, porque permiten el aborto, la eutanasia y otros crímenes contra el hombre en su esencia más intrínseca, que es su propia vida.
©Juan Manuel Aragón
A 19 de septiembre del 2023, en la Urquiza al 500, tomando unos amargos

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

CATEGORÍAS Lo que hay en la viña del Señor de Feibu

"Feibu", de Raúl Cisterna Seguramente usté es alguno de los que se nombra en la nota, fíjese bien, si no figura, seguro que le pasa raspando De cada diez personas que entran en Feibu, once son revolucionarios. Usted dice que no tiene una ideología definida, que un día piensa una cosa y al siguiente otra. Pero en alguna categoría de las siguientes entra, según sus amigos, sus enemigos, la gente que lo quiere, la que no lo quiere, la que más o menos. Fíjese bien porque seguramente cabe en la categoría de los feibuqueros de izquierda, agoreros, candidateables, acomodaticios, estatistas, de derecha, tuiteros, gubernistas, cogedorcitos, poetisas, de centro, animistas, marxistas leninistas, políticos, trosquistas, nazis, artistas, aborteras, fachos, groseros, jodidos, mala yunta, pro-eje, budistas, anticlericales, aliados, médicos, opas, entrometidos (entremeses les dicen en el campo), marcianos, estúpidos imberbes, vegetarianos, optimistas, carneros, obreros, todistas, caceroleros...

PERIODISMO Longobardi, Milei y chu chu uá

Marcelo Longobardi El periodismo se ha convertido en una de las maneras más bajas de hacer política, con el Presidente revoleando mierda Marcelo Longobardi nunca fue santo ni de mi devoción. Como periodista me parece un tipo antipático que hace entrevistas a alguna gente con la que está de acuerdo o más o menos y a los que le responderán lo que no le gusta, los increpa de mala manera. Se peleó con Jorge Lanata y se mandó a mudar de radio Mitre, en la que conducía lo que llaman “la primera mañana”, que es el horario en que la gente se levanta y está saliendo a trabajar, al menos en Buenos Aires. Después anduvo haciendo no sé qué, por Estados Unidos y volvió a radio Rivadavia a hacer lo que sabe, conducir un programa con el que se despiertan los porteños. Esta vez no le fue muy bien, sobre todo porque su equipo, es decir los que trabajaban con él en Mitre, quedaron en Mitre. No es que fueran gran cosa un humorista o imitador de chistes gruesos, una voz femenina sensual y periodistas espe...

TRABAJO Por qué actualizar el currículum

"Redacción", de Raúl Cisterna Un pequeño cambio de palabras puede desencadenar una situación difícil, según lo explico en este cuento Hacía tiempo que me venía diciendo que debía actualizar mi currículum. Uno nunca sabe cuándo va a necesitarlo. Siempre es bueno tenerlo listo, prolijito, por las dudas. En esos días el diario estrenó compañera: una nieta del dueño. No llegó para averiguar cómo funcionaba el asunto sino para indicarnos qué teníamos que hacer. Los nietos creen que han nacido sabiendo. Traen la sabiduría en la sangre. Entran a la empresa que levantaron los mayores con la vista en alto porque se las saben todas. ¿Quién les va a decir algo?, nadie. Primero se metió con los periodistas de la sección Interior. Se ve que le molestaba que publicaran noticias que consideraba intrascendentes. Le explicaron que dependían de lo que enviaran los corresponsales. En muchos lugares eran canillitas que se las ingeniaban para mandar alguna noticia mal redactada, casi siempre sin ...

CATÓLICOS La Iglesia que quieren los progres

Sacerdotisa imaginaria Mujeres sacerdotisas, matrimonio homosexual, aborto, lenguaje de género, comunión como sea, son algunas cuestiones que quedaron inconclusas en el papado de Francisco Un ejercicio interesante de estas últimas horas, ha sido leer en internet, en sus redes y oir en la televisión, en la radio, la mayor cantidad posible de notas laudatorias del Papa Francisco y tratar de hallar un hilo conductor en todas ellas. La idea de esta nota no es mostrar o dejar de mostrar lo que hizo el Papa argentino, sino lo que mucha gente vio en él, lo que quiso ver y lo que sigue observando ahora que ha muerto. Lo primero es que su papado fue el comienzo de una revolución que quedó inconclusa. Más allá de lo que se diga, el contexto o lo que se aclare, quedan frases sueltas, como “hagan lío” y otras, que calaron fuerte en la mentalidad del hombre común: "¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!", “Recen por mí”, "El verdadero poder es el servicio", ...