Ir al contenido principal

2019 CALENDARIO NACIONAL Asteroide

La Tierra, cuando se hará pupa

El 1 de febrero del 2019 está anunciado el choque de la Tierra con un planetoide, pero como no se produjo, usted sigue vivo leyendo esta columnita

El 1 de febrero del 2019 estaba anunciado el choque de la Tierra con un planetoide. De haber sido cierta la predicción, hecha en julio del 2002, esta efeméride nunca habría sido escrita y hoy todo lo que se conoce como mundo, hombre, naturaleza, edificios, hombres y mujeres, serían polvo interestelar volando en el espacio.
El 9 de julio del 2002, los astrónomos observaron minuciosamente un asteroide recién descubierto de casi 2 kilómetros de ancho y se pusieron a la tarea de determinar si chocaría contra este planeta.
Los cálculos iniciales indicaban que había una mínima probabilidad de que el asteroide, al que llamaron 2002 NT7, chocara con la Tierra el 1 de febrero del 2019. Los diarios aclaraban, sin embargo, que eran cálculos preliminares, pero con un riesgo ínfimo.
"La amenaza es sumamente mínima", dijo a la British Broadcasting Corporation Donald Yeomans, de la Agencia de la Aeronáutica y el Espacio de Estado Unidos, de Pasadena, California. "Se puede anticipar que un objeto de este tamaño haga impacto en la Tierra cada tantos millones de años, y creo que a medida que recibamos datos adicionales se disipará esta amenaza".
El objeto había sido detectado por el proyecto de investigación Lincoln de Asteroides Cercanos a la Tierra en Nuevo México. Orbita el Sol cada 837 días y los científicos de norteamericanos pronosticaron que su paso podría coincidir con la órbita terrestre. Las observaciones en los meses siguientes, los ayudaron a determinar el trayecto con mayor precisión.
El programa de Objetos Cercanos a la Tierra de la Administración Norteamericana de la Aeronáutica y el Espacio asignó al asteroide la clasificación "1" en la escala Torino de riesgos de impacto, que significa "episodios que merecen cuidadosa observación" pero no preocupación.
El descubrimiento dio argumentos a los que dicen que se debería tomar más seriamente el riesgo que implican los objetos en el espacio. Algo así como: “Preocupémonos, aunque nada vamos a hacer”.
"Hay buenas probabilidades de que este objeto particular no nos choque, pero sabemos que un objeto voluminoso lo hará tarde o temprano", sostuvo el pesimista legislador británico Lembit Opik, quien desde hace tiempo viene advirtiendo sobre el peligro que implican los asteroides.
Teóricamente un asteroide suficientemente grande como para causar una destrucción catastrófica podría hacer impacto en la Tierra una vez cada millón de años, o a intervalos mayores.
Por suerte el 1 de febrero no sucedió lo temido, el planetoide no le acertó a la Tierra, todo siguió como era entonces, usted no se percató de lo cerca que se había estado de un Armagedón y desde esta columnita se lo recuerda solamente para hacer notar a los sufridos lectores que han llegado a esta línea, lo efímera que es la vida de todos sobre este mundo. Ojalá que el choque se produzca dentro de un millón de años o un poco más también.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

CARRETERA Composición de lugar

"Familia" Vuelva al lugar en que fue feliz con todos los elementos en su sitio, sienta la brisa, observe cómo se cuela un sol verde Despoje su mente de todo otro pensamiento que le venga a la cabeza. Olvídese del mundo, siéntese en un lugar silencioso, en penumbras, hasta oír los latidos del propio corazón. Es difícil que le salga al primer intento. Haga la prueba varias veces, hasta llegar a un estado parecido al sueño, pero con los ojos abiertos, en una vigilia extraviada. Una vez que lo logre, haga una composición de lugar. Usted está ahí. Coloque los elementos en su sitio: la vieja mesa de hule descascarado en los bordes, con cuadrados amarillos y azulados; a un costado, el tinajón; colgada de un alambre que baja del techo, la lámpara de kerosén; el mueble en que se guardaban los vasos y las tazas; las sillas con asiento de esterilla; la puerta pintada al aceite que daba a la habitación grande; los cuadros con fotos de la familia en blanco y negro, con el bisabuelo y la b...

CARBURADOR Gauchadas son gauchadas

"Desperfecto", de Raúl Cisterna Averigüe qué pasó cuando la Susana Giménez anduvo cerca del pueblo y por qué detuvo su auto en la casa de los Díaz No recuerdo bien la fecha. La cuestión es que una vez estuvo la Susana cerca del pueblo. ¿Cómo qué Susana? ¿Qué dice, hombre? ¿No me cree? Si hasta salió en el diario y todo. Se le rompió el auto aquicito nomás, antes de Cortaderas, y a gatas llegó a la casa de los Díaz, que vivían al frente de lo que ahora es la entrada de la finca de los Gómez. Se bajó el chofer y preguntó si no había algún mecánico. No había, porque en el pago en ese tiempo sólo entendíamos de arreglos de sulkys, esas cosas. Pero alguien recordó que andaban por ahí los santafesinos que habían venido con las sembradoras, y los fueron a buscar. El que más entendía de motores abrió el capó y dictaminó que era algo del carburador, pero no me pregunte qué tenía porque de eso entiendo poco y nada. Los changos Díaz contaban que cuando ella se bajó del auto, parecía un ...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

LLUVIA La triste historia de una amiga cuarentona

Lluvia Un buen día una compañera de trabajo se decidió a contar un asunto oscuro que le había sucedido cuando joven La historia es triste, dura. Por más que quiera florearla, no me salen las palabras como debieran. Le sucedió a una amiga más que cuarentona y todavía soltera que, entre risas, en la tienda, suele jactarse de sus anécdotas de amor para que las otras chicas y los de administración se admiren. No sé por qué me contó lo suyo una mañana en que llovía a cántaros desde temprano y escaseaban los clientes. —Así como me ves, mal hablada, una vez tuve novio. En ese tiempo yo era una pinturita, partía la tierra, ¡ja, ja, ja! Él trabajaba de mozo en un restaurante. Nos habíamos conocido un sábado. Me sacó a bailar, me habló lindo. El martes me vino a buscar a la salida y el domingo siguiente ya andábamos entreverados en su casa. Vivía solo, en el barrio Centenario. Me presentó a la hermana, que vivía en La Banda, y una tarde que vinieron los padres, que eran del campo, comimos en la ...

LEYENDA “Yo lo llevé a Peteco a la Salamanca”

El cantor popular de Santiago Extracto de una entrevista a la señora a quien le encargaron llevar al músico hasta la famosa cueva Este es el resumen de una entrevista realizada a Jorgelina Anríquez de Toledo, de la calle general Paz, barrio La Católica, en el 2010. Nunca había sido publicada y hoy ve la luz, en exclusividad para los lectores de Ramírez de Velasco. En el 89, el gobernador César Eusebio Iturre me designó portera de la Salamanca, categoría 12, adscripta a la Dirección de Cultura de la Provincia. Laburo tranquilo, como toda la administración pública, báh. Por ahí caían a preguntar los requisitos para entrar. Para que no fueran tan molestitos, los teníamos impresos, pero no le voy a decir qué pedían porque no me acuerdo, hace tantos años ya. Eso sí, debían ser músicos y tocar al menos un instrumento, porque tampoco era cuestión de entregarle el certificado a cualquiera, ¿no? Laburo sencillo, de siete de la mañana a una de la tarde. A veces me mandaban con expedientes a la C...