Ir al contenido principal

1853 AGENDA PROVINCIAL Tacanitas

Manuel Taboada

El 21 de octubre de 1853, Celedonio Gutiérrez es derrotado en Tacanitas por el ejército que respondía al gobernador Manuel Taboada

El 21 de octubre de 1853, Celedonio Gutiérrez invadió la provincia de Santiago del Estero con su ejército. En Tacanitas su vanguardia fue derrotada por milicias santiagueñas al mando de Anselmo Rojo, que a su vez respondían al gobernador Manuel Taboada y a su hermano Antonino. Los tucumanos estaban bajo las órdenes de Tomás Lobo.
La invasión de Gutiérrez violaba los términos del tratado de Huacra, firmado por ambas provincias el 7 de julio de ese año mismo año.
Luego de la derrota de los tucumanos, el pueblo de esa provincia, aprovechó la ausencia del gobernador Gutiérrez y nombró al sacerdote José María del Campo.
Se debe recordar que varios gobernadores federales fueron tumbados luego de la derrota de Juan Manuel de Rosas en Caseros. Cuando volvía de San Nicolás, Gutiérrez gambeteó un intento de asesinarlo de Antonino Taboada. Reunió una pequeña fuerza, e intentó recuperar el gobierno, pero lo derrotaron. Se fue a Catamarca y comenzó una revolución contra el gobernador unitario Manuel Espinosa, que fue derrocado en enero de 1853. Gutiérrez volvió Tucumán y ocupó den nuevo el cargo de gobernador.
Antonino Taboada entonces invadió Tucumán para reponer a Espinosa, pero Gutiérrez lo venció en el combate de Arroyo del Rey, en febrero de 1853, en el que murió Espinosa.
Taboada entonces organizó partidas de bandoleros de bandoleros para que hostigaran al gobierno de Gutiérrez, con el cura de Monteros, Campo, a su frente.
En octubre, Gutiérrez invadió Santiago y entró en la capital sin hallar resistencia. Pero a su vez Taboada había ocupado San Miguel de Tucumán, nombrando gobernador al cura Campo. Gutiérrez entonces volvió a su provincia. En el camino fue derrotado por los unitarios en el combate de Río Hondo y después, Rojo, como se contó, derrotó en la batalla de Tacanitas a los aliados de Gutiérrez. Gutiérrez ocupó la capital de los tucumanos, pero Campo, el cura, campeaba a sus anchas en el sur de la provincia.
Gutiérrez le pidió a Urquiza que mediara en el conflicto. Pero Urquiza había delegado el gobierno en Salvador María del Carril, pérfido unitario que envió una embajada para ayudar a Campo, que se juntó con Taboada para atacar a Gutiérrez la Navidad de 1853, y lo derrotaron. Gutiérrez se exilió en Bolivia y Campo asumió el gobierno. Como era costumbre en ambos bandos, pero mucho más entre los unitarios, el cura Campo, como lo conocían en ese entonces, persiguió a los federales con prisiones y ejecuciones.
Después la historia siguió, pero es otra efeméride, quizás otro día, si cabe.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

CARRETERA Composición de lugar

"Familia" Vuelva al lugar en que fue feliz con todos los elementos en su sitio, sienta la brisa, observe cómo se cuela un sol verde Despoje su mente de todo otro pensamiento que le venga a la cabeza. Olvídese del mundo, siéntese en un lugar silencioso, en penumbras, hasta oír los latidos del propio corazón. Es difícil que le salga al primer intento. Haga la prueba varias veces, hasta llegar a un estado parecido al sueño, pero con los ojos abiertos, en una vigilia extraviada. Una vez que lo logre, haga una composición de lugar. Usted está ahí. Coloque los elementos en su sitio: la vieja mesa de hule descascarado en los bordes, con cuadrados amarillos y azulados; a un costado, el tinajón; colgada de un alambre que baja del techo, la lámpara de kerosén; el mueble en que se guardaban los vasos y las tazas; las sillas con asiento de esterilla; la puerta pintada al aceite que daba a la habitación grande; los cuadros con fotos de la familia en blanco y negro, con el bisabuelo y la b...

CARBURADOR Gauchadas son gauchadas

"Desperfecto", de Raúl Cisterna Averigüe qué pasó cuando la Susana Giménez anduvo cerca del pueblo y por qué detuvo su auto en la casa de los Díaz No recuerdo bien la fecha. La cuestión es que una vez estuvo la Susana cerca del pueblo. ¿Cómo qué Susana? ¿Qué dice, hombre? ¿No me cree? Si hasta salió en el diario y todo. Se le rompió el auto aquicito nomás, antes de Cortaderas, y a gatas llegó a la casa de los Díaz, que vivían al frente de lo que ahora es la entrada de la finca de los Gómez. Se bajó el chofer y preguntó si no había algún mecánico. No había, porque en el pago en ese tiempo sólo entendíamos de arreglos de sulkys, esas cosas. Pero alguien recordó que andaban por ahí los santafesinos que habían venido con las sembradoras, y los fueron a buscar. El que más entendía de motores abrió el capó y dictaminó que era algo del carburador, pero no me pregunte qué tenía porque de eso entiendo poco y nada. Los changos Díaz contaban que cuando ella se bajó del auto, parecía un ...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

LLUVIA La triste historia de una amiga cuarentona

Lluvia Un buen día una compañera de trabajo se decidió a contar un asunto oscuro que le había sucedido cuando joven La historia es triste, dura. Por más que quiera florearla, no me salen las palabras como debieran. Le sucedió a una amiga más que cuarentona y todavía soltera que, entre risas, en la tienda, suele jactarse de sus anécdotas de amor para que las otras chicas y los de administración se admiren. No sé por qué me contó lo suyo una mañana en que llovía a cántaros desde temprano y escaseaban los clientes. —Así como me ves, mal hablada, una vez tuve novio. En ese tiempo yo era una pinturita, partía la tierra, ¡ja, ja, ja! Él trabajaba de mozo en un restaurante. Nos habíamos conocido un sábado. Me sacó a bailar, me habló lindo. El martes me vino a buscar a la salida y el domingo siguiente ya andábamos entreverados en su casa. Vivía solo, en el barrio Centenario. Me presentó a la hermana, que vivía en La Banda, y una tarde que vinieron los padres, que eran del campo, comimos en la ...

LEYENDA “Yo lo llevé a Peteco a la Salamanca”

El cantor popular de Santiago Extracto de una entrevista a la señora a quien le encargaron llevar al músico hasta la famosa cueva Este es el resumen de una entrevista realizada a Jorgelina Anríquez de Toledo, de la calle general Paz, barrio La Católica, en el 2010. Nunca había sido publicada y hoy ve la luz, en exclusividad para los lectores de Ramírez de Velasco. En el 89, el gobernador César Eusebio Iturre me designó portera de la Salamanca, categoría 12, adscripta a la Dirección de Cultura de la Provincia. Laburo tranquilo, como toda la administración pública, báh. Por ahí caían a preguntar los requisitos para entrar. Para que no fueran tan molestitos, los teníamos impresos, pero no le voy a decir qué pedían porque no me acuerdo, hace tantos años ya. Eso sí, debían ser músicos y tocar al menos un instrumento, porque tampoco era cuestión de entregarle el certificado a cualquiera, ¿no? Laburo sencillo, de siete de la mañana a una de la tarde. A veces me mandaban con expedientes a la C...