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106 AdeC ALMANAQUE MUNDIAL Cicerón

Marco Tulio Cicerón

El 3 de enero del del 106 antes de Cristo, nace Marco Tulio Cicerón, político, filósofo, escritor y orador romano

El 3 de enero del del 106 antes de Cristo, nació Marco Tulio Cicerón​, en Arpino. Fue un político, filósofo, escritor y orador romano. Es considerado uno de los más grandes retóricos y estilistas de la prosa en latín de la República romana. Murió en Formia, 7 de diciembre del 43 antes de Cristo.
Procedente de una familia plebeya de rango ecuestre, desde joven destacado por su talento y ambición, lo que lo llevó a trasladarse a Roma para formarse con los más renombrados oradores y jurisconsultos de su tiempo. Su trayectoria lo convirtió en una figura emblemática de la política y la literatura romana, símbolo del ideal republicano y defensor incansable de la justicia.
Su juventud estuvo marcada por su pasión por el conocimiento. Tras concluir la guerra civil en el 82 antes de Cristo, inició su carrera como abogado, ganándose rápidamente una reputación como uno de los más brillantes de Roma. Su estilo persuasivo y su profunda comprensión de las leyes lo hicieron famoso entre la plebe y las élites por igual. En busca de perfeccionar su formación, emprendió un viaje a Grecia. Allí profundizó en la filosofía y la política. Allí fue discípulo del epicúreo Fedro y del estoico Diodoto, entre otros. También asistió a la Academia y se trasladó a Rodas para aprender de Molón de Rodas, un maestro de la oratoria, y del filósofo estoico Posidonio.
De regreso a Roma se adentró en la política, destacándose por su rápida ascensión en la carrera pública. En el año 76 antes de Cristo, asumió el cargo de cuestor en Sicilia, donde su gestión eficiente y ética dejó una huella imborrable. En el 70 antes de Cristo aceptó representar a los sicilianos en un caso contra Verres, antiguo magistrado acusado de corrupción y abusos. Los alegatos de Cicerón, conocidos como Verrinas , no solo llevaron a la condena de Verres, sino que consolidaron su fama como abogado defensor de los oprimidos.
Como partidario del republicanismo, creía en la necesidad de un gobierno fuerte para estabilizar el Estado, aunque defendía la preeminencia de la ley y la justicia. Sus simpatías por Pompeyo, a quien consideraba una figura capaz de mantener el orden, lo llevaron a propulsar la concordia ordinum, alianza entre senadores y caballeros que buscaba fortalecer la República. En el año 66 antes de Cristo, fue elegido pretor, y en el 63 antes de Cristo, alcanzó el consulado, el mayor honor político de Roma.
Durante su consulado se enfrentó a uno de los episodios más dramáticos de su carrera: la conspiración de Catilina. Este político, derrotado en las elecciones, había planeado un levantamiento para instaurar una dictadura. Con cuatro discursos memorables, las Catilinarias, Cicerón convenció al Senado de actuar contra los conspiradores, lo que resultó en la ejecución de los conspiradores. Aunque estos acontecimientos consolidaron su fama como defensor de la República, también le granjearon enemigos poderosos.
Su carrera sufrió un duro golpe en el 58 antes de Cristo, cuando Clodio, un tribuno de la plebe aliado de César, logró que se aprobara una ley que condenaba a quienes hubieran ejecutado ciudadanos romanos sin juicio. Este decreto, dirigido contra él por su papel en la ejecución de los conspiradores, lo llevó al exilio. Incapaz de obtener el apoyo de Pompeyo, partió de Roma. Sin embargo, un año y medio después regresó gracias a una campaña liderada por sus aliados políticos.
A pesar de su retorno, su influencia política había menguado. La dictadura de Julio César entre los años 48 y 44 antes de Cristo, marcó el ocaso de su poder. Aunque mantuvo una relación ambivalente con César, sus ideales republicanos los distanciaron. La muerte de César le brindó una última oportunidad de actuar. Intentó restablecer la República, enfrentándose a Marco Antonio, a quien atacó en sus catorce filípicas, discursos que criticaban duramente su ambición y corrupción.
Durante este tiempo intentó aliarse con Octavio, el joven heredero de César, esperando que juntos pudieran neutralizar a Marco Antonio. Pero, tras la batalla de Módena, Octavio se reconcilió con Marco Antonio y, junto con Lépido, formaron el segundo triunvirato en el 43 antes de Cristo. Este pacto selló su destino, pues fue incluido en la lista de proscritos. Ese mismo año, fue capturado y ejecutado por orden de sus enemigos políticos.
Su formación en diversas escuelas filosóficas lo llevó a adoptar una postura antidogmática, integrando ideas del estoicismo, epicureísmo y neoplatonismo. Aunque sus obras filosóficas no son especialmente originales, jugaron un papel crucial en la transmisión del pensamiento griego al mundo romano. En su tratado De Republica, Cicerón destacó su enfoque probabilístico, combinado con una visión religiosa de carácter neoplatónico.
Como escritor, es considerado el maestro de la prosa latina clásica. Su estilo se caracterizaba por largos y complejos períodos que fluían con naturalidad y precisión. Obras como De divinatione y De officiis son ejemplos de su capacidad para combinar profundidad intelectual con un lenguaje elegante y accesible. Su enfoque humanista influyó en generaciones posteriores, estableciéndolo como un modelo literario en el Renacimiento.
A lo largo de su vida encarnó los ideales de la República romana, defendiendo con firmeza los principios de la justicia, la ley y la libertad. Aunque su vida terminó de forma trágica, su obra como orador, filósofo y político sigue siendo una de las cumbres de la civilización clásica.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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