Ir al contenido principal

1942 AGENDA PROVINCIAL Zurita

Carlos Zurita, y detrás Gilda Roldán y Francisco Santucho

El 31 de marzo de 1942 nace Carlos Zurita, sociólogo, poeta, escritor y académico que combina las ciencias sociales con la creación literaria

El 31 de marzo de 1942 nació Carlos Virgilio Zurita en Santiago del Estero. Sociólogo, poeta, escritor y académico, tiene una trayectoria que combina el rigor de las ciencias sociales con la sensibilidad de la creación literaria.
En Santiago ha dejado una marca significativa en el ámbito intelectual como en el cultural. Su formación académica y su labor profesional lo han convertido en una figura destacada de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, en la que ocupó papeles clave y ha contribuido a la institucionalización de las ciencias sociales en la región.
Es licenciado en Sociología y obtuvo su doctorado en esta disciplina por la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires. Completó su formación con estudios de posgrado en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe en Chile y en El Colegio de México, instituciones reconocidas por su excelencia en el análisis social y económico.
Su especialización es la sociología del trabajo, un campo en que ha investigado temas como el servicio doméstico, los trabajadores golondrinas y la segmentación ocupacional en contextos de estancamiento económico, con un enfoque particular en Santiago del Estero. Entre sus publicaciones académicas se destaca "Segmentación ocupacional en una sociedad estancada: mujeres y jóvenes en Santiago del Estero, Argentina" (2000), coescrito y publicado en Estudios Sociológicos de El Colegio de México.
En el ámbito universitario fue el primer decano de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la Universidad Nacional, cargo que desempeñó durante su período fundacional. Bajo su gestión se crearon las carreras de Sociología, Letras, Filosofía y Administración, sentando las bases para la formación de profesionales en estas disciplinas en la región.
En la actualidad es profesor emérito de la Universidad Nacional, un reconocimiento a su extensa carrera docente e investigadora. Además, dirige la Maestría en Ciencias Sociales de la misma universidad, un programa que fomenta la investigación avanzada en el área. También es editor de la revista Trabajo y Sociedad, una publicación académica que aborda temas de empleo, cultura y prácticas políticas en sociedades segmentadas, y que ha sido un espacio clave para la difusión de estudios sociológicos en Argentina.
Como investigador, alcanzó la categoría 1 en el Programa de Incentivos del sistema científico argentino, un nivel que refleja su alta producción y calidad académica. Es miembro de la Comisión Asesora de Sociología del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, en el que contribuye a la evaluación y desarrollo de la disciplina en el orden nacional.
También integra el Instituto de Estudios para el Desarrollo Social de la Universidad Nacional, del que fue director y lideró el Grupo de Estudios sobre el Trabajo, consolidando líneas de investigación sobre las dinámicas laborales en contextos regionales.
Paralelamente a su carrera académica, ha cultivado una faceta literaria que lo distingue como poeta y narrador. Ha publicado tres libros que reúnen su producción creativa: poemas y relatos que exploran temas humanos y sociales con una voz propia. Su obra más reciente, A falta de otra cosa, editada entre el 2020 y el 2022, le valió el Premio Literario 2023 de la Academia Argentina de Letras en la categoría de Poesía. Este galardón, otorgado por su trayectoria y por la calidad de este libro, lo puso junto a figuras como Olga Orozco, Amelia Biagioni y Leopoldo Castilla, que recibieron este reconocimiento en años anteriores. La comisión asesora del premio, integrada por Rafael Felipe Oteriño, Santiago Sylvester y Santiago Kovadloff, destacó su contribución al género poético.
Ha recibido otros premios literarios, como los otorgados por la Fundación Victoria Ocampo, la Caja UNSE y la Sociedad Argentina de Escritores, que reconocen su habilidad para entrelazar la sociología con la literatura. En su libro El sociólogo como escritor (2020), publicado por la Editorial de la Universidad Nacional, explora los cruces entre ambas disciplinas, argumentando que la escritura sociológica no es solo un medio de comunicación, sino una práctica creativa inherente al oficio. Este texto, basado en un seminario impartido en la escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales, propone que la sociología comparte con la literatura la capacidad de narrar y dar sentido al pasado, presente y futuro, utilizando ejemplos que van desde Raymond Carver hasta Esteban Echeverría.
A lo largo de su carrera ha sido profesor visitante en universidades de Estados Unidos, Francia, México, España y Chile, llevando su perspectiva sobre el trabajo y la escritura a un ámbito internacional. Su interés por la literatura se nutre de influencias como el Quijote de Cervantes, que relee anualmente desde los años 60, inspirado por su profesora Ana María Barrenechea, y de figuras como José Luis Romero y Jorge Luis Borges, cuyos cursos frecuentó durante sus estudios de Letras en la Universidad de Buenos Aires.
El 3 de junio del 2024, la Universidad Nacional le rindió un homenaje en el aula 21 de la Facultad de Humanidades, reconociendo su obra sociológica y su trayectoria intelectual, un evento que subrayó su impacto en la construcción de la sociología como disciplina de excelencia en la región.
Carlos Zurita encarna una "doble vida" que él mismo defiende como una sola: la del científico social y la del escritor. Su obra, tanto académica como literaria, refleja una obsesión por comprender y narrar el tiempo presente, desde las condiciones laborales de los más vulnerables hasta las emociones que trascienden las estadísticas. Vive y trabaja en Santiago del Estero, una ciudad que no solo es su hogar, sino también el eje de sus reflexiones y creaciones.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Muchas gracias por tus (in)merecidos elogios Juan Manuel.

    ResponderEliminar
  2. Falto agregar el curso post grado de especialista en medicina leal y la carrera de enfermeria universitaria

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

ENTREVISTA Alfredo Peláez

En una foto de hace poco El hombre que empuja la cultura de Santiago del Estero: cómo y por qué creó “Patio santiagueño”, el periodismo, su relación con Reutemann Un día, cuando supo de las redes de internet, al santiagueño Alfredo Peláez se le ocurrió armar un sitio para reunir a los amigos y desconocidos en un solo abrazo de recuerdos, anécdotas, cuentos y narraciones que los abarcara a todos. Creó “Patio santiagueño”, en Facebook , que tuvo un éxito casi instantáneo y la cultura del pago pegó un salto hacia adelante. Era lo que, sin saberlo, los amigos andaban buscando . Desde entonces Peláez es un embajador cultural informal de Santiago del Estero, en la lejana Mar del Plata. Pero, quién es Peláez, por qué construyó un lugar para que los santiagueños de todo el mundo se encuentren a compartir un mate a la sombra de un algarrobo, en el pago querido, sintiendo quizás los mismos sonidos de su juventud. La entrevista que sigue intentará develar el misterio. Nació el 30 de junio de 19...

PALABRAS Un hombre bueno

El Ñato y su hija Cecilia Ayer murió Julio César Fraguas, conocido como el “Ñato” y, como se acostumbra ahora, en el velorio su hija María Eugenia leyó unas palabras para recordarlo. Nuestras familias vienen siendo amigas desde siempre —Magen, Julio, Cristina, Cecilia y la Luqui— son por siempre hermanos de mis hermanos y míos también y alguna vez el Ñato me alcanzó un consejo oportuno que siempre agradecí. Abajo, lo que dijo la Magen. JMA Por María Eugenia Fraguas “Aquí estoy porque he venido, porque he venido aquí estoy, si no le gusta mi presencia, como he venido me voy”, “me duele el aire, el corazón y el sombrero” respondía parafraseando a Lorca cuando le preguntábamos qué le dolía. Esas son de las últimas frases o versos que repetía papá. Me pareció lindo contarles quién fue mi papá, porque muchos de los que están aquí nunca lo conocieron o lo conocieron poco. A papá le gustaba recitar estrofas sueltas de poemas, eso lo heredó de mi abuela María Sara y entonces “cultivo una rosa ...

MUJER Un día que no existe

Mujeres El portal Info del Estero levantó una nota de Ramírez de Velasco de hace varios años sobre la falacia de la fábrica que se incendió con mujeres adentro. Contra el discurso cultural de la actualidad, la verdad debe imponerse siempre. Y es la que los lectores de este blog ya leyeron hace tiempo y ahora pueden recordar aquí. https://infodelestero.com/2026/03/08/1908-almanaque-mundial-ni-huelga-ni-incendio/

FÁBULA Más zamba que historia (con vídeo)

A falta de otra imagen suelen presentarla así La Rubia moreno es un relato épico sin partidas ni testamentos y sin un solo papel comprobable La rubia Santos Moreno, tal como la cuentan, quizás no existió. Hasta ahora no hay una sola inscripción de parroquia ni acta de nacimiento ni testamento ni expediente que se haya digitalizado y esté disponible públicamente con datos plenamente verificables sobre ella. Quienes la nombran dicen que saben de su existencia sobre todo por la memoria popular, la literatura regional y expresiones culturales modernas. Es decir, hay evidencia indirecta que no sería fehaciente e indubitable en términos estrictos. Hay uno que dice que su papá le contaba que su abuelo le ha dicho… pero no es una prueba segura, salvo por el amor a los mayores. A veces los recuerdos están inducidos por el ambiente. Alguien que se crió sintiendo la famosa zamba de Cristóforo Juárez y Agustín Carabajal, puede sentirse tentado de afirmar que sí existió, que oyó hablar de ella, que...

Cuántas veces Señor me habéis llamado

Ilustración de Dalí Por Lope de Vega y Carpio ¡Cuántas veces, Señor, me habéis llamado, y cuántas con vergüenza he respondido, desnudo como Adán, aunque vestido de las hojas del árbol del pecado! Seguí mil veces vuestro pie sagrado, fácil de asir, en una cruz asido, y atrás volví otras tantas, atrevido, al mismo precio que me habéis comprado Besos de paz Os di para ofenderos, pero si, fugitivos de su dueño, hierran, cuando los hallan, los esclavos, hoy me vuelvo con lágrimas a veros: clavadme vos a vos en vuestro leño y tendreisme seguro con tres clavos. Ramírez de Velasco®