Ir al contenido principal

1967 CALENDARIO NACIONAL Caniggia

Claudio Paul Caniggia

El 9 de enero de 1967 nace Claudio Paul Caniggia, futbolista profesional que fue delantero o extremo, jugó 50 veces con la selección argentina y estuvo en tres Mundiales


El 9 de enero de 1967 nació Claudio Paul Caniggia. Es un futbolista profesional que tuvo el puesto de delantero o extremo. Jugó 50 veces con la selección argentina. Apareció en tres Mundiales y fue miembro de River Plate y Boca Juniors.
En la Copa Mundial de la FIFA de 1990, Caniggia anotó dos goles para ayudar a Argentina a llegar a la final, pero fue suspendido para la final contra Alemania Occidental.
También marcó dos goles en la Copa Mundial de la FIFA de 1994 en un partido de primera ronda contra Nigeria.
Además de jugar en River Plate y Boca Juniors, sus otros clubes fueron Atalanta, Benfica, Dundee y Rangers. A lo largo de su carrera como jugador, jugó en clubes de Argentina, Italia, Portugal, Escocia y Qatar.
Jugó en River Plate (del 85 al 88), Hellas Verona (del 88 al 89), Atalanta (del 89 al 92 y del 99 al 2000), Roma (del 92 al 93), Benfica (del 94 al 95), Boca Juniors (del 95 al 98), Dundee (entre el 2000 y el 2001) y Rangers (entre 2001 y el 2003).
Es una leyenda del club y un héroe de culto en muchos de los clubes en los que ha jugado, como la vez que anotó contra el Dunfermline en el 2003 para ayudar al Rangers a ganar el título.
En 1988 se mudó al Hellas Verona de la Serie A después de acumular 53 apariciones y 8 goles con River Plate. Luego se mudó al Atalanta en 1989, donde permanecería durante tres años y anotaría 26 goles en 85 partidos de liga. Con el Atalanta, compitió dos veces en la Copa de la UEFA, ayudando al club a alcanzar los cuartos de final en la edición 1990-91. A pesar de no ganar ningún trofeo, Caniggia describió más tarde su experiencia con el Atalanta como "los mejores años de su carrera".
Se mudó a la Roma en 1992, un movimiento que ambas partes creían que ayudaría al club a aspirar al Scudetto, aunque la Roma perdió su impulso a mitad de temporada con sólo 15 puntos en 17 partidos. Después de un empate 1 a 1 contra el Napoli el 21 de marzo de 1993, tras una prueba de dopaje sorpresa, Caniggia fue suspendido por 13 meses por consumir cocaína; tiene un historial de disfrutar de la buena vida.
Después de que expiró su prohibición, se unió al Benfica con un préstamo de un año financiado por la empresa láctea Parmalat. Durante su carrera en el Benfica, Valencia se puso en contacto con él. Jugó con el equipo blanco durante un partido amistoso cuando el Valencia se enfrentó a Brasil en Mestalla.
Fue jugador invitado en un equipo donde también estaba incluido en la plantilla el jugador Diego Latorre. El Valencia tuvo que pagar 80 millones de pesetas por la inclusión de ambos jugadores en aquel amistoso, recibiendo sólo 66 millones en concepto de venta de entradas.
El magnate de los medios argentino Eduardo Eurnekian adquirió los derechos de Caniggia de la Roma y Diego Maradona de Racing Club de Avellaneda, prestándolos a Boca Juniors a cambio de partidos disputados en sus estaciones de televisión. Al finalizar su contrato de un año, la franca esposa de Caniggia se negó a regresar a Argentina y él estuvo fuertemente vinculado con clubes de Inglaterra.
En septiembre de 1996 su madre se suicidó tirándose desde el quinto piso de su edificio y Caniggia no jugó en la temporada 1996-97. Volvió a jugar con Boca en 1997-98, pero sus apariciones fueron esporádicas ya que se perdió el equipo de la Copa del Mundo de 1998. Después de otra temporada de inactividad, se reincorporó al Atalanta en la Serie B, ayudando al club a lograr el ascenso a la Serie A, pero se fue después de una temporada tras una disputa con el entrenador Giovanni Vavassori.
Luego fichó por el club escocés Dundee, dirigido por Ivano Bonnetti, a quien conocía bien de su época juntos en Italia. Rápidamente se convirtió en el jugador estrella del Dundee y luego fue transferido al Rangers, convirtiéndose en el favorito de los fanáticos en Ibrox, después de anotar contra su archirrival Celtic en una final de copa.
En junio del 2012, fue uno de varios exfutbolistas profesionales que aceptaron unirse a Wembley para jugar en su campaña de la Copa FA para la nueva temporada. Caniggia y sus compañeros ex internacionales Ray Parlour, Martin Keown, Graeme Le Saux, Jaime Moreno, Danny Dichio y Brian McBride, además de David Seaman (entrenador de porteros) y el ex seleccionador de Inglaterra Terry Venables (asesor técnico), salieron de su retiro para jugar en Wembley, y aparecieron en un documental de televisión mientras se esforzaban por ayudar al club a jugar en el estadio de Wembley.
El 12 de agosto del 2012 participó en una ronda preliminar de la Copa FA. A los 45 años, marcó el primer gol en la victoria por 3 a 2 contra Langford.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

FÁBULA Don León y el señor Corzuela (con vídeo de Jorge Llugdar)

Corzuela (captura de vídeo) Pasaron de ser íntimos amigos a enemigos, sólo porque el más poderoso se enojó en una fiesta: desde entonces uno es almuerzo del otro Aunque usté no crea, amigo, hubo un tiempo en que el león y la corzuela eran amigos. Se visitaban, mandaban a los hijos al mismo colegio, iban al mismo club, las mujeres salían de compras juntas e iban al mismo peluquero. Y sí, era raro, ¿no?, porque ya en ese tiempo se sabía que no había mejor almuerzo para un león que una buena corzuela. Pero, mire lo que son las cosas, en esa época era como que él no se daba cuenta de que ella podía ser comida para él y sus hijos. La corzuela entonces no era un animalito delicado como ahora, no andaba de salto en salto ni era movediza y rápida. Nada que ver: era un animal confianzudo, amistoso, sociable. Se daba con todos, conversaba con los demás padres en las reuniones de la escuela, iba a misa y se sentaba adelante, muy compuesta, con sus hijos y con el señor corzuela. Y nunca se aprovec...

IDENTIDAD Vestirse de cura no es detalle

El perdido hábito que hacía al monje El hábito no es moda ni capricho sino signo de obediencia y humildad que recuerda a quién sirve el consagrado y a quién representa Suele transitar por las calles de Santiago del Estero un sacerdote franciscano (al menos eso es lo que dice que es), a veces vestido con camiseta de un club de fútbol, el Barcelona, San Lorenzo, lo mismo es. Dicen que la sotana es una formalidad inútil, que no es necesario porque, total, Dios vé el interior de cada uno y no se fija en cómo va vestido. Otros sostienen que es una moda antigua, y se deben abandonar esas cuestiones mínimas. Estas opiniones podrían resumirse en una palabra argentina, puesta de moda hace unos años en la televisión: “Segual”. Va un recordatorio, para ese cura y el resto de los religiosos, de lo que creen quienes son católicos, así por lo menos evitan andar vestidos como hippies o hinchas del Barcelona. Para empezar, la sotana y el hábito recuerdan que el sacerdote o monje ha renunciado al mundo...

ANTICIPO El que vuelve cantando

Quetuví Juan Quetuví no anuncia visitas sino memorias, encarna la nostalgia santiagueña y el eco de los que se fueron, pero regresan en sueños Soy quetupí en Tucumán, me dicen quetuví en Santiago, y tengo otros cien nombres en todo el mundo americano que habito. En todas partes circula el mismo dicho: mi canto anuncia visitas. Para todos soy el mensajero que va informando que llegarán de improviso, parientes, quizás no muy queridos, las siempre inesperadas o inoportunas visitas. Pero no es cierto; mis ojos, mi cuerpo, mi corazón, son parte de un heraldo que trae recuerdos de los que no están, se han ido hace mucho, están quizás al otro lado del mundo y no tienen ni remotas esperanzas de volver algún día. El primo que vive en otro país, el hermano que se fue hace mucho, la chica que nunca regresó, de repente, sienten aromas perdidos, ven un color parecido o confunden el rostro de un desconocido con el de alguien del pago y retornan, a veces por unos larguísimos segundos, a la casa aquel...

SANTIAGO Un corazón hecho de cosas simples

El trencito Guara-Guara Repaso de lo que sostiene la vida cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la memoria de lo amado Me gustan las mujeres que hablan poco y miran lejos; las gambetas de Maradona; la nostalgia de los domingos a la tarde; el mercado Armonía los repletos sábados a la mañana; las madrugadas en el campo; la música de Atahualpa; el barrio Jorge Ñúbery; el río si viene crecido; el olor a tierra mojada cuando la lluvia es una esperanza de enero; los caballos criollos; las motos importadas y bien grandes; la poesía de Hamlet Lima Quintana; la dulce y patalca algarroba; la Cumparsita; la fiesta de San Gil; un recuerdo de Urundel y la imposible y redonda levedad de tus besos. También me encantan los besos de mis hijos; el ruido que hacen los autos con el pavimento mojado; el canto del quetuví a la mañana; el mate en bombilla sin azúcar; las cartas en sobre que traía el cartero, hasta que un día nunca más volvieron; pasear en bicicleta por los barrios del sur de la ciu...

FURIA Marcianos del micrófono y la banca

Comedor del Hotel de Inmigrantes, Buenos Aires, 1910 Creen saber lo que piensa el pueblo sólo porque lo nombran una y otra vez desde su atril, lejos del barro en que vive el resto Desde las olímpicas alturas de un micrófono hablan de “la gente”, como si fueran seres superiores, extraterrestres tal vez, reyes o princesas de sangre azul. Cualquier cosa que les pregunten, salen con que “la gente de aquí”, “la gente de allá”, “la gente esto”, “la gente estotro”. ¿Quiénes se creen para arrogarse la calidad de intérpretes de “la gente”? Periodistas y políticos, unos y otros, al parecer suponen que tienen una condición distinta, un estado tan sumo que, uf, quién osará tocarles el culo con una caña tacuara, si ni siquiera les alcanza. Usted, que está leyendo esto, es “la gente”. Su vecino es “la gente”. La señora de la otra cuadra es “la gente”. Y así podría nombrarse a todos y cada uno de los que forman parte de esa casta inferior a ellos, supuestamente abyecta y vil, hasta dar la vuelta al m...