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PENSAMIENTOS “Coó”, una creación colectiva

Coó el Guarachero

La tesis de este brevísimo ensayo es que entre todos posibilitamos la existencia y desarrollo de un personaje de la ciudad que tiene un problema

“Coó”, el Guarachero, es una creación colectiva santiagueña. No es un personaje de la ciudad como otros, que lo son por su atuendo, su físico u otras características salientes. Él pedía el reconocimiento público, que lo miren, se le rían, lo aplaudan, lo tengan en cuenta. Le falta un tornillo, para decirlo en palabras simples y sin entrar en psicologismos vanos. Debiera haber sido tratado hace por lo menos unos 30 años, cuando recién salía a la calle, se ponía a cantar y la gente se preguntaba: “¿Y a este qué bicho lo ha picado?”.
Paulino, otro pintoresco personaje ciudadano, tiene sus días y sus cosas también, pero en general no se mete con nadie, pide plata, no le dan, putea un poco y se manda a mudar, no se cree una estrella de la música tropical ni nada, es solamente Paulino. En el pasado hubo más: se crearon una máscara, que eso es ser un personaje, para interpretar su obra delante de todos y esconder —o sacar afuera, vaya uno a saber— algún rasgo de su temperamento. En Santiago los ha habido de todo tipo, hombres que se disfrazaban de mujeres, habilidosos tocando música con un hueso, enfurecidos cuando les gritaban determinadas palabras y hasta uno que diz que se metía en el confesionario de la Catedral para absolver los pecados de las beatitas que iban a misa. En todos los pueblos y ciudades los hubo, los hay, los habrá.
Pero “Coó” quería que lo miraran, si llegaba a un lugar, por algo que tenía en la cabeza, vaya usted a saber qué, pretendía que ser el centro de la reunión. Estaba necesitando un psicólogo, un psiquiatra, un tratamiento, algo, para volver a sus cabales. Pero nadie supo, nadie pudo, nadie quiso ayudarlo a superarse. Está bien, era meterse con la vida de otro. Pero al menos debieran —debiéramos— haberlo ignorado, para no aumentar su mal.
Muchos cuando lo ven aprovechan para, a cambio de unos pesitos, sacarse una ´selfie´ con él, pedirle un saludito para la prima que cumple años, cantar a dúo alguna canción, reírse con sus ocurrencias. Si se sienta a tomar algo en un bar del mercado Armonía, inmediatamente tiene compañía, a veces se arman pequeños tumultos a su alrededor con gente que le pide un mensajito, entusiasmada porque supuestamente es un famoso.
Va de nuevo, es más que evidente que precisa ayuda.
Por lo pronto, si vuelve a salir a la calle, bien harían los santiagueños si ignoraran sus monerías. Deberíamos tratarlo como nos tratamos el resto, que a veces ni nos miramos, además es lo que corresponde.
Entre todos fabricamos al Guarachero, le dimos su impronta, le pedimos que nos cante, porque sí nomás, porque alegra la mañana, porque es gracioso, porque dice cosas, hasta lo llevaron a Buenos Aires, pedían que Mirtha Legrand lo invitara a su mesa o que cantase en el teatro Colón.
Ahora también entre todos debiéramos ayudarlo a encontrar otro sentido para su vida. Que halle la manera de desandar el camino, ver qué lo hizo perder el rumbo, además de los falsos aplausos de quienes en la burla eran crueles. Éramos, ¿no?
Juan Manuel Aragón
A 11 de septiembre del 2024, en el barrio El Triángulo. Horneando chipaco.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Comparto tu opinión Juan, siendo que también me siento culpable 👏🏽👏🏽

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  2. El Coo es de creación colectiva...

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  3. Para nada de acuerdo. A quien molesta Coo?. Si no te gusta no lo mires, ni lo escuches. Cómo no es hijo de una familia acomodada no lo podés hablar de psicologos

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    Respuestas
    1. Creo que el artículo no se refiere si molesta o no cuando transita por la ciudad, todo lo contrario, es un llamado a acompañar en su situación de paciente especial, que se concrete y el mejore.

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  4. Una cosa es que sea una creación colectiva, otra es que sea un abusador y como tal debería ser tratado y aislado. La opinión es siempre de afuera, ya que en suerte no nos tocó algún hijo o familiar abusado por el Coo.

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  5. Con los niños NO!!! Que vaya en cana y punto.

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  6. Totalmente de acuerdo con lo que escribes. Personalmente me desagrada, pero lo veo cómo una forma de ganarse unos pesos. PERO DE NINGUNA MANERA SE LE PUEDE JUSTIFICAR SU ACCIÓN. Y NO DUDO DE LA DENUNCIANTE. NO ES LA PRIMERA DENUNCIA.

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  7. Milei también es creación colectiva. Impulsado por las redes y por los medios. Ya violó a muchos, y no está preso.

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  8. Pruebas concretas. Cuantas veces habrá sido objeto de7 violencia pero nadie decía nada 🤷 hace muchos años .que deambular, por ls calles santiagueña

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