Ir al contenido principal

EFEMÉRIDES SANTIAGUEÑAS Del 24 de noviembre

El biografiado, joven

En el 2005 murió Juan Manuel Aragón, ingeniero civil, nacionalista, periodista, escritor


El 24 de noviembre del 2005 falleció Juan Manuel Aragón. Fue nacionalista, gran lector de obras clásicas y apasionado por los diccionarios, tucumano, que luego de graduarse de ingeniero civil fue convocado por el gobierno de Benjamín Zavalía junto a una camada de brillantes profesionales.
Aquí trabajó en Vialidad de la provincia y la dirección de Hidráulica. Con motivo de esos trabajos aprovechó para conocer la provincia y leer sobre su cultura. Apasionado por los clásicos, entendía el latín y bastante de griego. Aprendió a tocar la guitarra en la que interpretaba a Francisco de Tárrega, Fernando Sors, piezas flamencas, tango, boleros, y del acervo tradicional argentino.
Luego de unos años en Santiago, se fue a trabajar a Ledesma, Jujuy. Allí fue profesor de matemáticas financiera en la escuela secundaria de Libertador San Martín y llegó a ser superintendente de transportes del ingenio. Regresó a Santiago, en 1971, convocado por el gobierno de entonces para ser subsecretario de Obras Públicas primero y ministro después, hasta 1973.
Luego de dejar la función pública ejerció como comerciante en un corralón de materiales en el barrio Huaico Hondo (“cometí actos de comercio”, le gustaba decir), pero después de unos años se fundió. Mientras, hacía trabajos de agrimensura y como proyectista y director de obras en algunas empresas constructoras.
En ese tiempo además se desempeñaba como profesor titular de valuaciones de inmuebles urbanos y rurales en la carrera de ingeniería en agrimensura, en la Universidad Nacional de Santiago.
En 1985 entró a trabajar en el diario El Liberal, en el que tuvo varias columnas a su cargo, algunas muy recordadas. Bajo el pseudónimo de Silvestre Aquino -personaje de la novela Hijo de hombre, de Roa Bastos- durante varios años redactó unas elegantes y coloridas efemérides, casi todas con historias poco conocidas de Santiago y de otros lugares del mundo. Dejó inédito un diccionario “Ad sidera visus”, sobre astronomía y el libro “Folklore santiagueño”, recopilación de canciones populares de Julián Cáceres Freyre que él ordenó y clasificó y todas sus efemérides, que bien podrían ocupar tres o cuatro grandes volúmenes. Usó también otros pseudónimos, como Absalón Alomo, Néstor Núñez y Pablo.
Al final de su vida intentó recluirse en una finca heredada de su padre en el departamento Jiménez, para lo cual se construyó una casa, hizo cavar un surgente de agua y mandó a hacer corrales, potreros. Pero la vida lo estaba alcanzando y falleció en Tucumán antes de romper el alba del 24 de noviembre del 2005.
Había nacido el 25 de abril de 1930

Más recordaciones
1954Nace Juan Elías Robles, "Brujo", en  Clodomira. Médico, político, peronista.
2016—Se informa que el Banco Interamericano de Desarrollo financiará millonarias obras en Santiago del Estero.
2020—Preocupan en Icaño los incendios forestales que se han producido en las últimas 48 horas.
2020—Un incendio en el vivero San Carlos deja más de 90 gallinas ponedoras muertas.
2021—Anuncian que el precio del pan aumentará un 20 por ciento en Santiago del Estero.
©Juan Manuel Aragón (por las generales de la ley)
®Con información de internet

Comentarios

  1. Me pareciò que era una foto tuya!!. Lindo que lo recuerdes a tu papà. Lo qusimos, quise, tanto. Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  2. Querido Juan fue para decirlo en lenguaje coloquial y como.hablamos los santiagueños un buen tipo tu viejo y fueron inolvidables las anecdotad q relataba el Ingeniero en algumas juntadas cuando salia de cumplir sus tareas en el Diario.Gratisimos recuerdos " para un buen tipo" q nos desasno en muchisimos temas x lo cual estaremos eternamente agradecidos.Fuerte abrazo querido ex compañero.municipal y recuerdo especialmebte los lunes de "compostura".

    ResponderEliminar
  3. Un grande el ingeniero Aragón. Excelente compañero y buen amigo. Dios lo tenga en su gloria.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

NOMBRE El que decide no es el padre

Eufemiano y sus mujeres Una madre, una esposa y un cura terminan poniendo un nombre que acompañará toda una vida A último momento decidieron que si era varón se llamaría José Agustín, santo que les recordaba a parientes de ambos lados y, sobre todo, al que ya le estaban debiendo el nombre, porque en ambas familias habían sido muy devotos. También habían pensado cómo ponerle si era mujer, pero no viene al caso. No querían que su niño tuviera un nombre rubio y de ojos azules junto a un apellido morocho y español. Si le digo cuál es la época que más me gusta, le miento, porque en algunas cosas éramos muy crueles y las costumbres se han suavizado mucho, aunque ahora también haya cada cosa que a uno lo obliga a pensar en volver el reloj para atrás. No diga nada, ya sé que es imposible. Cuando nació, el 26 de abril de 1962, el hombre se fue al Registro Civil a anotarlo. Antes pasó por lo de su madre. “¿Cómo le van a poner?”, le preguntó. “José Agustín”. Pícara la vieja, le sugirió: “¿Por qué...

FAMILIA La tradición de la Virgen de la Montonera sigue viva en Santiago

María Mercedes Sotelo Se cuenta algo de la tradición de una vieja imagen de la Virgen de la Merced, llamada en Santiago de la Montonera El 26 de abril del 2015 se apagó la vida de María Mercedes Sotelo y su muerte pasó inadvertida también para algunos vecinos, que días después supieron de su fallecimiento. Era la cuidadora de la Virgen de la Montonera, antiquísima imagen de la Virgen de la Merced, custodiada en una pequeña capillita de estilo neocolonial, ubicada en Catamarca y 24 de Setiembre, en la capital de los santiagueños. Se cuenta que la Montonera le debe su nombre a que Antonino Taboada, puso bajo su protección las tropas que volvieron de la batalla del Pozo de Vargas, en abril de 1867. María Mercedes había recibido el mandato de la custodia de la imagen, de su bisabuela, Petronila Sotelo, bisnieta a su vez de la primera propietaria, Petronila Díaz, que a su muerte la dejó a su nuera Gertrudis Orellana de Sotelo. Agustín Chazarreta, hijo de don Andrés, el patriarca del folklor...

DESTINO La mujer equivocada

Mujer bajo la lluvia Un encuentro bajo la lluvia que confunde pasado y presente y deja abierta la duda de si alguna vez se conocieron Cuando la lluvia comenzó a insinuarse, primero pensé en refugiarme en una librería, pero la más cercana estaba a tres cuadras y calculé que no llegaba. Me metí en un bar. Hermoso, me dije, ver la lluvia a través del cristal, tomando un café. Pero, ¿ha visto lo que es el destino? Un instante después, llegó ella, apurada. Cuando dejó el paraguas en su silla, le incliné la cabeza y respondió. Tenía cara conocida. Me fijé que estábamos solos. Me acerqué a su mesa y le pregunté si podía sentarme. Respondió que sí. —¿Cómo andan tus cosas? —Bien, ¿y las tuyas? —respondió. Le conté que andaba de diez, que todo marchaba sobre ruedas, como debe ser. Como suele ocurrir, después de un intercambio de cortesías, nos quedamos callados. Entonces aproveché para preguntarle su nombre, porque no lo recordaba. —Lidia —me dijo y agregó su apellido. —¡Ah!, claro, Lidia —repus...

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...

La cogida y la muerte

Ilustración Federico García Lorca A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y un muslo con un asta desolada a las cinco de la tarde. Comenzaron los sones de bordón a las cinco de la tarde. Las campanas de arsénico y el humo a las cinco de la tarde. En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde. ¡Y el toro solo corazón arriba! a las cinco de la tarde. Cuando el sudor de nieve fue llegando a las cinco de la tarde cuando la plaza se cubrió de yodo a las cinco de la tarde, la muerte puso huevos en la herida a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco en Punto de la tarde. Un ataúd con ruedas es l...