Ir al contenido principal

EFEMÉRIDES SANTIAGUEÑAS Del 20 de julio

Dalmiro

En 1919 nació Dalmiro Coronel Lugones, el más grande vate que ha dado Santiago; autor de recordadas y bellas poesías


El 20 de julio de 1919 nació Dalmiro Coronel Lugones en La Banda. Ha sido descrito como “poeta de verso florido, incansable caminador de la fisonomía física y espiritual de Santiago”.
Fue el mayor de ocho hermanos y según contaba su hermano Cergio, a los 8 años comenzó a escribir poesías, la primera fue dedicada a su madre Anselma Coronel. Desde ese instante la poesía y la literatura lo encaminaron para expresar sus sentimientos y viajar por el tiempo.
Publicó dos Libros, Romancero del canto nativo y Tiempo de zamba y milonga, pero dejó cuatro libros inconclusos. Recibió muchas distinciones, como la condecoración de Caballero de la Orden de Isabel La Católica, la nominación especial por su guion cinematográfico Serafina y el destino de un Pueblo. Fue representante argentino en Paraguay, Uruguay, Chile, Perú y Venezuela.
Mientras iba creciendo su talento se perfeccionaba. Cuando estudiaba abogacía en Tucumán, decidió dejar todo y dedicarse a lo que amaba, la literatura. Se cuenta que tomaba un papel, una pluma y dejaba fluir sus sentimientos. Y cientos de sus manuscritos terminaron formando lo que en 1966 fue su primer libro “Romancero del Canto Nativo”.
Allí escribió composiciones que participan del género de la balada y el romance menor, escritas con naturalidad en forma escueta, simple y llena de resonancias tradicionales donde el autor calla sus propios impulsos y se refrena para dejar que hable su tierra. Se destaca el Romance del canto Nativo, dedicado a sus hermanas Ciria Petrona, Blanca Lelia y Haydée.
Ya maduro y con más experiencia, escribió “Tiempo de zambas y malambo”, publicado en 1970. La muerte lo sorprendió abruptamente, pero dejó varios escritos en su casa paterna. Con los años, su familia publicó esos escritos en el libro “La inmortalidad de un grande, por Dalmiro Coronel Lugones; poemas”. Es un compilado de todas sus obras maestras.
Pero había fallecido el 20 de setiembre de 1971 en Buenos Aires.
Fue reconocido con 12 premios en concursos provinciales y nacionales de poesía. Escribió guiones cinematográficos y recibió en Tucumán una distinción por su obra “Serafina y el destino del pueblo”.
Sentía gran aprecio por su sobrina Gloria —hija de Cergio, su hermano—, a quien le escribió poemas en reiteradas oportunidades. Dalmiro era melancólico y realista.
Sobre su muerte, cabe acotar que asistía a diversas peñas. El 20 de septiembre de 1971, salía de una de ellas cuando fue sorprendido por dos sujetos que, tras interceptarlo y luego de acuchillarlo le robaron sus pertenencias y el dinero que había obtenido en la peña. Sufrió una herida grave en el abdomen, que posteriormente desembocó con su muerte.
La Policía hizo las averiguaciones correspondientes, pero nunca se aclaró nada.

Más acontecimientos
1822—Juan Felipe Ibarra sanciona un decreto sobre bebidas.
1831—El gobernador Santiago de Palacio hace llegar su adhesión al Pacto Federal suscrito en Buenos Aires el 4 de enero anterior.
1869—En Jiménez nace la centenaria Saturnina Gallo.
1922—Pedro Vozza se gradúa de ingeniero arquitecto.
©Juan Manuel Aragón
®Con información de internet

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

NOMBRE El que decide no es el padre

Eufemiano y sus mujeres Una madre, una esposa y un cura terminan poniendo un nombre que acompañará toda una vida A último momento decidieron que si era varón se llamaría José Agustín, santo que les recordaba a parientes de ambos lados y, sobre todo, al que ya le estaban debiendo el nombre, porque en ambas familias habían sido muy devotos. También habían pensado cómo ponerle si era mujer, pero no viene al caso. No querían que su niño tuviera un nombre rubio y de ojos azules junto a un apellido morocho y español. Si le digo cuál es la época que más me gusta, le miento, porque en algunas cosas éramos muy crueles y las costumbres se han suavizado mucho, aunque ahora también haya cada cosa que a uno lo obliga a pensar en volver el reloj para atrás. No diga nada, ya sé que es imposible. Cuando nació, el 26 de abril de 1962, el hombre se fue al Registro Civil a anotarlo. Antes pasó por lo de su madre. “¿Cómo le van a poner?”, le preguntó. “José Agustín”. Pícara la vieja, le sugirió: “¿Por qué...

FAMILIA La tradición de la Virgen de la Montonera sigue viva en Santiago

María Mercedes Sotelo Se cuenta algo de la tradición de una vieja imagen de la Virgen de la Merced, llamada en Santiago de la Montonera El 26 de abril del 2015 se apagó la vida de María Mercedes Sotelo y su muerte pasó inadvertida también para algunos vecinos, que días después supieron de su fallecimiento. Era la cuidadora de la Virgen de la Montonera, antiquísima imagen de la Virgen de la Merced, custodiada en una pequeña capillita de estilo neocolonial, ubicada en Catamarca y 24 de Setiembre, en la capital de los santiagueños. Se cuenta que la Montonera le debe su nombre a que Antonino Taboada, puso bajo su protección las tropas que volvieron de la batalla del Pozo de Vargas, en abril de 1867. María Mercedes había recibido el mandato de la custodia de la imagen, de su bisabuela, Petronila Sotelo, bisnieta a su vez de la primera propietaria, Petronila Díaz, que a su muerte la dejó a su nuera Gertrudis Orellana de Sotelo. Agustín Chazarreta, hijo de don Andrés, el patriarca del folklor...

DESTINO La mujer equivocada

Mujer bajo la lluvia Un encuentro bajo la lluvia que confunde pasado y presente y deja abierta la duda de si alguna vez se conocieron Cuando la lluvia comenzó a insinuarse, primero pensé en refugiarme en una librería, pero la más cercana estaba a tres cuadras y calculé que no llegaba. Me metí en un bar. Hermoso, me dije, ver la lluvia a través del cristal, tomando un café. Pero, ¿ha visto lo que es el destino? Un instante después, llegó ella, apurada. Cuando dejó el paraguas en su silla, le incliné la cabeza y respondió. Tenía cara conocida. Me fijé que estábamos solos. Me acerqué a su mesa y le pregunté si podía sentarme. Respondió que sí. —¿Cómo andan tus cosas? —Bien, ¿y las tuyas? —respondió. Le conté que andaba de diez, que todo marchaba sobre ruedas, como debe ser. Como suele ocurrir, después de un intercambio de cortesías, nos quedamos callados. Entonces aproveché para preguntarle su nombre, porque no lo recordaba. —Lidia —me dijo y agregó su apellido. —¡Ah!, claro, Lidia —repus...

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...

La cogida y la muerte

Ilustración Federico García Lorca A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y un muslo con un asta desolada a las cinco de la tarde. Comenzaron los sones de bordón a las cinco de la tarde. Las campanas de arsénico y el humo a las cinco de la tarde. En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde. ¡Y el toro solo corazón arriba! a las cinco de la tarde. Cuando el sudor de nieve fue llegando a las cinco de la tarde cuando la plaza se cubrió de yodo a las cinco de la tarde, la muerte puso huevos en la herida a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco en Punto de la tarde. Un ataúd con ruedas es l...