Ir al contenido principal

1889 ALMANAQUE MUNDIAL Nace Toynbee

Arnold Toynbee

El 14 de abril de 1889 nació Arnold Toynbee, historiador inglés que escribió una completa y polémica filosofía de la historia


El 14 de abril de 1889 nació Arnold Joseph Toynbee. Fue un historiador inglés, cuyos 12 volúmenes A Study of History presentó una filosofía de la historia, basada en un análisis del desarrollo cíclico y el declive de las civilizaciones, que provocó mucha discusión.
Era sobrino del economista del siglo XIX Arnold Toynbee. Fue educado en Balliol College, Oxford, y estudió brevemente en el British School de Atenas, experiencia que influyó en la génesis de su filosofía sobre el declive de las civilizaciones.

En 1912 se convirtió en tutor y miembro de historia antigua en Balliol College, y en 1915 comenzó a trabajar para el departamento de inteligencia del Ministerio de Asuntos Exteriores británico. Después de servir como delegado en la Conferencia de Paz de París en 1919, fue nombrado profesor de estudios bizantinos y griegos modernos en la Universidad de Londres.
De 1921 a 1922 fue corresponsal del Manchester Guardian durante la guerra greco-turca, una experiencia que resultó en la publicación de La cuestión occidental en Grecia y Turquía. En 1925 se convirtió en profesor investigador de historia internacional en la London School of Economics y director de estudios en el Royal Institute of International Affairs de Londres.
Comenzó su Estudio de la Historia en 1922, inspirado por los campesinos búlgaros con gorras de piel de zorro como las descritas por Heródoto como el tocado de las tropas de Jerjes. Este incidente revela las características que dan a su trabajo su calidad especial: su sentido de la vasta continuidad de la historia y su ojo para su patrón, su inmensa erudición y su aguda observación.
En el Estudio, examinó el auge y la caída de 26 civilizaciones en el curso de la historia humana y concluyó que se levantaron respondiendo con éxito a los desafíos bajo el liderazgo de minorías creativas compuestas por líderes de élite. Las civilizaciones declinaron cuando sus líderes dejaron de responder creativamente, y luego se hundieron debido a los pecados del nacionalismo, el militarismo y la tiranía de una minoría despótica.
A diferencia de Spengler en su obra La decadencia de Occidente, Toynbee no consideró inevitable la muerte de una civilización, ya que puede o no seguir respondiendo a los sucesivos desafíos. A diferencia de Karl Marx, vio la historia como formada por fuerzas espirituales, no económicas.
Mientras se redactaba el Estudio, produjo numerosos trabajos más pequeños y se desempeñó como director de investigación extranjera del Instituto Real de Asuntos Internacionales entre 1939 y 1943 y director del departamento de investigación del Ministerio de Relaciones Exteriores del 43 al 46; también conservó su puesto en la London School of Economics hasta su retiro en 1956. Como escritor prolífico, continuó produciendo volúmenes sobre las religiones del mundo, la civilización occidental, la historia clásica y los viajes por el mundo durante las décadas de 1950 y 1960.
Después de la Segunda Guerra Mundial, cambió su énfasis de la civilización a la primacía de las religiones superiores como protagonistas históricos. Sus otros trabajos incluyen Civilización a prueba, De este a oeste: un viaje alrededor del mundo y Helenismo: la historia de una civilización.
Ha sido severamente criticado por otros historiadores. En general, la crítica se ha dirigido a su uso de mitos y metáforas como de valor comparable a los datos fácticos y a la solidez de su argumento general sobre el auge y la caída de las civilizaciones, que se basa demasiado en una visión de la religión como una fuerza regenerativa.
Muchos críticos se quejaron de que las conclusiones a las que llegó eran las de un moralista cristiano más que las de un historiador. Su trabajo, sin embargo, ha sido elogiado como una respuesta estimulante a la tendencia especializada de la investigación histórica moderna.
Murió el 22 de octubre de 1975, en York, North Yorkshire, Inglaterra.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

NOMBRE El que decide no es el padre

Eufemiano y sus mujeres Una madre, una esposa y un cura terminan poniendo un nombre que acompañará toda una vida A último momento decidieron que si era varón se llamaría José Agustín, santo que les recordaba a parientes de ambos lados y, sobre todo, al que ya le estaban debiendo el nombre, porque en ambas familias habían sido muy devotos. También habían pensado cómo ponerle si era mujer, pero no viene al caso. No querían que su niño tuviera un nombre rubio y de ojos azules junto a un apellido morocho y español. Si le digo cuál es la época que más me gusta, le miento, porque en algunas cosas éramos muy crueles y las costumbres se han suavizado mucho, aunque ahora también haya cada cosa que a uno lo obliga a pensar en volver el reloj para atrás. No diga nada, ya sé que es imposible. Cuando nació, el 26 de abril de 1962, el hombre se fue al Registro Civil a anotarlo. Antes pasó por lo de su madre. “¿Cómo le van a poner?”, le preguntó. “José Agustín”. Pícara la vieja, le sugirió: “¿Por qué...

1895 CALENDARIO NACIONAL Pinedo

Federico Pinedo El 24 de abril de 1895 nace Federico Pinedo, abogado y figura influyente de la economía y la política argentina El 24 de abril de 1895 nació Federico Pinedo en Buenos Aires. Fue una de las figuras más influyentes de la economía y la política argentina del siglo XX. Vio la luz en el seno de una familia patricia porteña, cursó estudios de Derecho, transitó del socialismo al liberalismo conservador, ocupó el Ministerio de Hacienda en épocas de profunda crisis, impulsó la fundación del Banco Central, aplicó políticas de austeridad y renegociación de deudas, y dejó una extensa obra escrita que sigue siendo referencia obligada en materia económica. Murió en Buenos Aires el 10 de septiembre de 1971. Llegó al mundo en una casa de la calle Florida, en pleno centro de la capital. Su padre, Federico Guillermo Pinedo, había sido intendente municipal y legislador, mientras que su madre, Magdalena Hilaria María Saavedra, provenía de un linaje ilustre que incluía al general Agustín Ma...

FAMILIA La tradición de la Virgen de la Montonera sigue viva en Santiago

María Mercedes Sotelo Se cuenta algo de la tradición de una vieja imagen de la Virgen de la Merced, llamada en Santiago de la Montonera El 26 de abril del 2015 se apagó la vida de María Mercedes Sotelo y su muerte pasó inadvertida también para algunos vecinos, que días después supieron de su fallecimiento. Era la cuidadora de la Virgen de la Montonera, antiquísima imagen de la Virgen de la Merced, custodiada en una pequeña capillita de estilo neocolonial, ubicada en Catamarca y 24 de Setiembre, en la capital de los santiagueños. Se cuenta que la Montonera le debe su nombre a que Antonino Taboada, puso bajo su protección las tropas que volvieron de la batalla del Pozo de Vargas, en abril de 1867. María Mercedes había recibido el mandato de la custodia de la imagen, de su bisabuela, Petronila Sotelo, bisnieta a su vez de la primera propietaria, Petronila Díaz, que a su muerte la dejó a su nuera Gertrudis Orellana de Sotelo. Agustín Chazarreta, hijo de don Andrés, el patriarca del folklor...

DESTINO La mujer equivocada

Mujer bajo la lluvia Un encuentro bajo la lluvia que confunde pasado y presente y deja abierta la duda de si alguna vez se conocieron Cuando la lluvia comenzó a insinuarse, primero pensé en refugiarme en una librería, pero la más cercana estaba a tres cuadras y calculé que no llegaba. Me metí en un bar. Hermoso, me dije, ver la lluvia a través del cristal, tomando un café. Pero, ¿ha visto lo que es el destino? Un instante después, llegó ella, apurada. Cuando dejó el paraguas en su silla, le incliné la cabeza y respondió. Tenía cara conocida. Me fijé que estábamos solos. Me acerqué a su mesa y le pregunté si podía sentarme. Respondió que sí. —¿Cómo andan tus cosas? —Bien, ¿y las tuyas? —respondió. Le conté que andaba de diez, que todo marchaba sobre ruedas, como debe ser. Como suele ocurrir, después de un intercambio de cortesías, nos quedamos callados. Entonces aproveché para preguntarle su nombre, porque no lo recordaba. —Lidia —me dijo y agregó su apellido. —¡Ah!, claro, Lidia —repus...

Divertimento erótico

Ilustración Carmen Jodra Un gemido doliente entre la alheña, un rítmico suspiro en el helecho, musgo y pluma por sábana del lecho, por dosel hoja, por almohada peña, y la lujuria tiene como seña violar mujeres y violar derecho y ley y norma, y un hermoso pecho sabe el pecado y el pecado enseña. Trasciende de la fronda un olor suave a sagrados ungüentos, y una queda música, contenida y cadenciosa, y el blanco cuerpo de la bella ave, y el blanco cuerpo de la bella Leda, bajo el peso del cisne temblorosa. Ramírez de Velasco®