Ir al contenido principal

1862 CALENDARIO NACIONAL Gallardo

Calle Gallardo al 600 Buenos Aires

El 2 de agosto de 1862 muere Manuel Bonifacio Gallardo, abogado, funcionario, periodista y legislador


El 2 de agosto de 1862 murió Manuel Bonifacio Gallardo. Nacido el 5 de junio de 1793, fue abogado, funcionario, periodista y legislador. Participó en el Congreso que sancionó la Constitución de 1826 y fue designado como miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación surgida de la Constitución de 1853. Fue el primer asesor legal de la Municipalidad de Buenos Aires.
Era hijo de Félix Antonio Gallardo y Paula Francisca Planchón Illardi. Se graduó como bachiller en Leyes en la Universidad de Córdoba en 1802 y, después de tres años de prácticas en el estudio del padre Félix Frías, obtuvo el título de abogado.
Volvió a Buenos Aires tras graduarse y combinó el ejercicio de su profesión con la actividad política y administrativa. En agosto de 1818, se casó con Manuela Cárdenas en la Iglesia Mayor de Buenos Aires. Entre 1818 y 1820, se desempeñó como secretario del Cabildo de Buenos Aires.
El 30 de marzo de 1821, fue nombrado asesor de la aduana de Buenos Aires y, luego, asesor del Gobierno y auditor de Guerra y Marina hasta 1822. Entre 1824 y 1827 fue diputado.
Fue un firme adherente del partido unitario y representó al territorio de la Capital en el Congreso de 1824. Desempeñó un papel destacado en los trabajos del Congreso General Constituyente, siendo uno de los redactores y firmantes de la Constitución de 1826.
Además, presidió la Academia de Jurisprudencia Teórico-Práctica en varios períodos y colaboró como redactor en los principales periódicos afines a su partido. En Buenos Aires, fue amante de Trinidad Guevara Cuevas, la actriz más famosa de la época en el Río de la Plata. Para 1827, vivía separado de su esposa en una casa heredada de su madre en la calle Victoria.
Con la llegada de Juan Manuel de Rosas al poder en 1830, emigró a Montevideo y continuó ejerciendo su profesión y combatiendo al gobierno desde la prensa. En 1838, formaba parte de la Comisión Argentina de exiliados cuando fue expulsado del país por Fructuoso Rivera, lo que lo llevó a instalarse primero en Florianópolis, Brasil, y luego en La Serena, Chile. Allí, en enero de 1851, contrajo matrimonio con Josefa Vigue.
El 6 de agosto de 1854, según lo previsto por la Constitución de 1853, Justo José de Urquiza designó a los primeros integrantes de la Corte Suprema de Justicia que debían asumir el 27 de octubre de ese año. Sin embargo, dado que solo tres estaban en Paraná, solo pudo constituirse la Cámara de Justicia, que funcionaría hasta que la Corte pudiera operar. El 20 de febrero de 1855, Urquiza designó a nuevos integrantes, incluyendo a Manuel Bonifacio Gallardo.
En marzo de 1856, cruzó la cordillera de los Andes desde Copiapó y se instaló en Buenos Aires, que estaba en rebeldía con la Confederación Argentina, por lo que nunca se integró a su puesto en el Supremo Tribunal, el cual jamás llegó a operar. Tras la reforma constitucional, el 30 de octubre de 1860, Santiago Derqui dejó sin efecto las designaciones.
El 18 de diciembre de 1857, asumió como primer Asesor Legal de la Municipalidad de Buenos Aires.
En conmemoración del centenario de su nombramiento como asesor legal, se colocó una placa en la sede de la que fuera la Dirección de Asuntos Legales de la ciudad de Buenos Aires. Una resolución ordenó que el día de su nombramiento fuera adoptado como Día de la Procuración General.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

PREJUICIOS ¿Racismo dice?, ni ahí

Fotografía intervenida, a modo de ilustración Los que acusan a los argentinos de creerse superiores no saben de qué hablan realmente "En la Argentina no hay racismo", dicen. Muy bien, muy bien. Pero, oiga, ¿usted ve muchos negros por las calles? Ninguno. Así es fácil. Pero si nos rascan un poco, van a ver que uno de los insultos que las demás barras de fútbol le dedican a Boca Juniors es "bolitas", por bolivianos. También les dicen "boliguayos", por bolivianos y paraguayos. Distintos son los de Santa Cruz de la Sierra, esos sí parecen gente como uno. Los que viven aquí son hinchas del club de los negros. Si pregunta a un habitante de los márgenes de la ciudad de Buenos Aires, quiénes son, dicen: "Los que vienen a quitarnos el trabajo a los argentinos". Oiga, ¿qué insulto se le ocurre para un mal tipo? Negro de mierda. ¿Y si es muy mal tipo?, Negro, solito, sin más calificativos, no los necesita. ¿Y si es rubio? También, no diga que no ha oído dec...

CATEGORÍAS Lo que hay en la viña del Señor de Feibu

"Feibu", de Raúl Cisterna Seguramente usté es alguno de los que se nombra en la nota, fíjese bien, si no figura, seguro que le pasa raspando De cada diez personas que entran en Feibu, once son revolucionarios. Usted dice que no tiene una ideología definida, que un día piensa una cosa y al siguiente otra. Pero en alguna categoría de las siguientes entra, según sus amigos, sus enemigos, la gente que lo quiere, la que no lo quiere, la que más o menos. Fíjese bien porque seguramente cabe en la categoría de los feibuqueros de izquierda, agoreros, candidateables, acomodaticios, estatistas, de derecha, tuiteros, gubernistas, cogedorcitos, poetisas, de centro, animistas, marxistas leninistas, políticos, trosquistas, nazis, artistas, aborteras, fachos, groseros, jodidos, mala yunta, pro-eje, budistas, anticlericales, aliados, médicos, opas, entrometidos (entremeses les dicen en el campo), marcianos, estúpidos imberbes, vegetarianos, optimistas, carneros, obreros, todistas, caceroleros...

CULTURA Enojado con el tirero

Vendedor de tiro (foto de Feibu) El tipo del que habla esta nota se tomó el trabajo de hacer una revista de cultura sólo para criticar a un tipo de gente Hubo un caso registrado por el periodismo santiagueño. Un tipo que se enojaba porque los vendedores de golosinas y los tireros y sus pitos no lo dejaban dormir por las siestas. Se tomó el trabajo de imprimir una revista de cultura para dejar constancia de su molestia. ¿Una enormidad? Claro que sí. Es como comprar toda una ferretería solamente para conseguir un martillo y pegarle en la cabeza a un mosquito. Una vez alguien le preguntó si era verdad que había escrito eso. —Claro, son muy molestos y pasan por la ventana de mi cuarto justo cuando me estoy por dormir. Después de vender caramelos, galletas, tiros, chicles, esas cosas, a la entrada del turno tarde, salen a recorrer las calles aledañas hasta la hora de la salida. De alguna manera deben avisar a los chicos que están cerca. Entonces tienen un silbato muy especial, reconocible d...

ÓBITO Santiago Olmedo

Santi Olmedo con uno de sus nietos Unas líneas para recordar al amigo y también para reivindicar su última lucha Ha muerto Santiago Olmedo, amigo. Estuve en su casa, a la vera del Camino de la Costa (calle Víctor Alcorta), hace unos meses visitándolo y, como suele suceder en muchas más ocasiones que las que uno quisiera, no sabía que era la última vez que nos veríamos. Si algunas palabras hay que dedicar a su memoria espiritual, no dudo de que sus hijos y nietos han de continuar con el legado de hombría de bien y la comprensión hacia quienes lo perseguían que siempre tuvo, aun cuando los ataques arreciaban en brutalidad y mala leche, si vamos a decirlo todo. Su ánimo era el de siempre y sólo se quejó, esa vez, de algunos achaques propios de la edad. Una de las máximas de la política cuando era una actividad prohibida para los pobres palurdos, cuyos hijos hoy pueblan la cloaca de las redes sociales de internet, es que se retrocedía ante el enemigo muerto. Si se murió ya está, es vana la...