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1841 CALENDARIO NACIONAL Acha

Vista aérea de Acha, en Google Earth

El 16 de septiembre de 1841 es ejecutado Mariano de Acha, militar cuya vida estuvo marcada por su participación en las guerras civiles

El 16 de septiembre de 1841 fue ejecutado Mariano Antonio de Acha. Nacido en Buenos Aires el 11 de noviembre de 1799, fue un militar cuya vida estuvo marcada por su destacada participación en las guerras civiles.
Era hijo de Nicolás Antonio de Acha y Juana Ventura Salomón y Ramírez, desde joven mostró una inclinación natural hacia la carrera militar. En 1818, se desempeñaba como alférez en el Regimiento de Dragones de la Patria, participando activamente en los combates contra los caudillos federales en Cepeda y Arroyo del Medio, siendo capturado más tarde en la batalla de Gamonal en 1820.
Después de su liberación siguió su carrera en los Húsares de Buenos Aires, dedicándose también a la lucha contra los indígenas bajo el mando de Federico Rauch. Su habilidad y valentía lo llevaron a ascender rápidamente en las filas militares, alcanzando el rango de sargento mayor en 1828.
El punto crucial en su carrera militar ocurrió durante la revolución encabezada por Juan Lavalle contra el gobierno de Manuel Dorrego. En 1828, junto con su superior el coronel Bernardino Escribano, capturó a Dorrego y al coronel Ángel Pacheco, quienes se habían refugiado en el fuerte de Salto tras la derrota en Navarro. Aunque no estuvo directamente involucrado en el posterior fusilamiento de Dorrego, este acontecimiento marcó un giro decisivo en su carrera, siendo ascendido a coronel de caballería por Lavalle como reconocimiento a su acción.
Después de la derrota de los unitarios en Buenos Aires, se unió a las fuerzas de José María Paz en la Liga del Interior, participando en importantes batallas como La Tablada y Oncativo. Tras la captura de Paz, se unió a las fuerzas de Lamadrid en el norte, enfrentándose a los hermanos Reynafé y participando en las batallas de Capayán y La Ciudadela, donde tuvo un enfrentamiento significativo con las avanzadas de Juan Facundo Quiroga en Manantiales.
Exiliado temporalmente en Bolivia, volvió al país en 1840 y se unió a la Coalición del Norte contra Juan Manuel de Rosas, bajo el mando del gobernador salteño Manuel Solá. En esta etapa se destacó por su habilidad organizativa y de liderazgo, entrenando a los contingentes militares en Tucumán, una región donde escaseaban oficiales capacitados en el bando unitario.
Durante esta campaña se enfrentó al caudillo Juan Felipe Ibarra en Santiago del Estero, siendo derrotado debido a las tácticas de "tierra arrasada" empleadas por su adversario. Más tarde, se unió nuevamente a las fuerzas de Lavalle y Lamadrid, siendo enviado en una segunda expedición a Santiago del Estero. Sin embargo, esta empresa también terminó en fracaso, con la deserción de gran parte de sus tropas y su posterior derrota en Machigasta en 1841 por José Félix Aldao.
A pesar de estos reveses, continuó su participación en la guerra civil argentina como jefe de vanguardia en la marcha hacia Cuyo con Lamadrid. Logró una victoria notable en la batalla de Angaco el 16 de agosto de 1841, donde enfrentó y derrotó a las fuerzas de José Félix Aldao cerca de San Juan, en lo que sería una de las batallas más sangrientas de la época. Esta acción le valió el reconocimiento de sus superiores y colegas, incluyendo al general Paz en sus memorias, por haber logrado una victoria significativa a pesar de estar en desventaja numérica.
Sin embargo, la fortuna pronto se volvió en su contra cuando, descuidando las fuerzas bajo el mando del gobernador Benavidez, fue atacado y derrotado en la batalla de La Chacarilla apenas días después. Tras tres días de feroz resistencia y la pérdida de varios de sus oficiales, Acha se rindió bajo la promesa de preservar su vida. Sin embargo, fue entregado a José Félix Aldao, que ordenó su fusilamiento el 16 de septiembre de 1841.
Su cuerpo fue mutilado, su cabeza cortada y expuesta en una pica en las cercanías de la Posta de la Cabra, actualmente conocida como Jarilla en la provincia de San Luis. A pesar de su trágica muerte, su memoria perdura en la Argentina, siendo honrado con calles que llevan su nombre en diversas localidades del país, desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta San Juan, Santa Rosa, Mar del Plata, entre otras. Además, la ciudad de General Acha en la provincia de La Pampa fue fundada en su honor en 1882 por el general Manuel Jorge Campos, como un tributo duradero a su sacrificio y valor en las guerras civiles argentinas.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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