Ir al contenido principal

2013 CALENDARIO NACIONAL Tangalanga (con vídeo)

Doctor Tangalanga

El 26 de diciembre del 2013 muere Doctor Tangalanga, comediante que se hizo famoso por sus llamadas en broma a desconocidos

El 26 de diciembre del 2013 murió Victorio de Rissio, más conocido como Doctor Tangalanga, Raúl Tarufetti o Licenciado Varela. Nació el 10 de noviembre de 1916 en el barrio porteño de Balvanera, fue un comediante que se hizo famoso por sus llamadas telefónicas, en broma, a desconocidos, que grababa y daba a conocer.
Hijo de inmigrantes italianos y menor de siete hermanos, comenzó su vida laboral en un taller de zapatos. Se casó a los 25 años y su incursión en el humor surgió de manera accidental. En 1958, mientras grababa bromas telefónicas para animar a su amigo Sixto, que estaba gravemente enfermo, descubrió su talento para crear situaciones cómicas. Sin embargo, tras la muerte de su amigo en 1965, abandonó esta actividad. Años después, en 1980, durante su convalecencia por hepatitis, retomó las grabaciones impulsadas por amigos que le llevaban avisos clasificados para que llamara a desconocidos, convirtiendo la diversión privada en una forma de expresión humorística.
Durante los años 80, sus grabaciones comenzaron una circular de forma informal gracias a copias realizadas por sus amigos y oyentes, quienes distribuyeron los casetes por todo el país. Este fenómeno lo llevó a ser apodado “el más famoso de los desconocidos y el más desconocido de los famosos”.
Sus bromas se caracterizaban por empezar con un tono amable y educado que derivaba en situaciones absurdas o hilarantes, marcadas por un uso sorpresivo de insultos y términos soeces en contextos inesperados. Generalmente, los llamados giraban en torno a reclamos ficticios sobre productos o servicios, como placas mal hechas, ataúdes defectuosos o taxis ruidosos, los cuales transformaba en relatos humorísticos únicos. Parte de su encanto radicaba en los nombres ficticios que usaba, como "Salustiano Vergatiesa" o "Raúl Tarufetti", y las direcciones inverosímiles que proporcionaba, añadiendo un toque surrealista a sus bromas.
Se enojan los llamados
Una de sus llamadas más memorables fue la de la “canchita de papi fútbol”, donde insinuó conductas inapropiadas en el lugar, generando una respuesta humorística igualmente creativa de su interlocutor. En otra grabación destacada, se quejó de un cartel defectuoso con frases como "hay neblina adentro del cartel", mostrando su capacidad para improvisar situaciones absurdas. Estas bromas no solo divertían, sino que demostraban su capacidad aguda para manipular el lenguaje y las reacciones humanas.
Atrajo a un público diverso, incluso a figuras como Luis Alberto Spinetta, Ricardo Mollo y David Lebón, quienes lo consideraron una influencia y lo integraron a su trabajo. Su voz fue sampleada en canciones como “Lago de forma mía” de Spinetta, y participó en programas televisivos como Peor es nada y Cha Cha Cha. En el 2006, celebró su cumpleaños 90 con un espectáculo en La Trastienda, acompañado por músicos reconocidos. También incursionó en el cine al prestar su voz para la película animada El Sol, estrenada comercialmente en el 2012.
A pesar de los problemas de salud que enfrentó en sus últimos años, incluidos trastornos de movilidad y cirugías, continuó trabajando y lanzando nuevos materiales. En el 2007, anunció un retiro temporal, pero posteriormente volvió a los escenarios, lanzando álbumes como Te sobra un número y Me puedo tomar confianza. En mayo del 2010, regresó a La Trastienda, demostrando su resiliencia y amor por su público.
En enero del 2023, se estrenó El Método Tangalanga , una película basada en su vida que resalta su legado como figura icónica del humor argentino. Falleció a los 97 años por causas naturales, dejando un recuerdo imborrable en el corazón de sus y en la cultura popular argentina.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS Psicología fácil para el hombre moderno

Psicoanálisis de café Usamos diagnósticos complejos como insultos cotidianos sin detenernos a averiguar qué significan realmente "Fulano de tal es un narcisista", dice uno, señalando a otro, que es un vanidoso, egoísta, que se saca muchas fotos y piensa a cada rato en sí mismo. Todo el mundo piensa: "Ah, pero este había sabido mucho de psicología, mirá que decirle narcisista, qué genio, che". Pero yo, que ando todo el día buscando la quinta pata al gato, me voy a internet y averiguo qué significa esa palabra. El trastorno de la personalidad narcisista es una patología severa caracterizada por un patrón inflexible de grandiosidad, necesidad patológica de admiración y una incapacidad estructural para sentir empatía por los demás. Y está mal usado el término, amigo, porque se confunde un rasgo de carácter —el egoísmo o la vanidad cotidiana— con un trastorno que puede destruir vínculos y requiere evaluación psiquiátrica. Al leer esta crónica, más de uno me va a querer ´...

OPINIONES Si me pides la verdad…

"Libros y gustos", de Raúl Cisterna Un escritor quiere conocer la opinión de un amigo, pero esperaba algo distinto: historia de un sincericidio Esta mañana en el café, un amigo me leyó un cuento que había escrito. Le señalé lo que era, a mi juicio, un pequeño gazapo: cuatro verbos juntos. Se enojó. Me dice: “Me parece que está bien”. Le digo: “Creo que está mal, pero me has pedido una opinión y te la he dado". Me dice: “¿Por qué no cuestionas el fondo del texto?’”. Le digo: “Porque no corresponde, es lo que piensas, es tu planteo, y con los argumentos no me meto”. Me dice: “No me parece que esté mal poner cuatro verbos juntos”. Le digo: “En realidad no está mal, es poco elegante, pero, en fin, quizás es un pensamiento mío nomás”. Me dice: “¿En qué quedamos?”. Le digo: “Hay asuntos que técnicamente no están mal, son poco elegantes”. Me dice: “Hay muchos ejemplos de autores famosos que escriben cuatro verbos juntos”. Le digo… ¡báh!, no le digo nada, me quedo mirándolo, a l...

SECRETO No me tengas así

"Chisme", de Raúl Cisterna Una historia nacida en una visita empezó a circular hasta convertirse en asunto conocido por todo el pueblo Después de mucho andar, se reconstruyó la historia aquella que cuentan que comenzó la tarde que María Eugenia fue a tomar el té en lo de su prima Olinda, que se estaba por casar, y le pidió detalles, la otra le dijo que tenía un secreto secretísimo, que no tenía que avisar a nadie en el mundo, bueno, si me vas a contar, contame, y si no quieres, no me cuentes, pero no me tengas así, y después de que lo supo, Olinda corrió a decírselo a su madre, a pesar de lo que le había prometido, pero era su madre y en ese tiempo se confiaban todo, y doña Jacinta, la madre de la Olinda, esa noche se lo contó al marido, que al otro día, entre grandes risotadas, lo repitió en el club, cuyos socios se encargaron de difundirlo por todo el pueblo, más rápido que ligero, y la que se le armó a la pobre María Eugenia, porque vino el marido a reclamarle, y la madre ...

MITO Licaón de sobremesa

"Licaón", de Raúl Cisterna Una historia griega es el tema de conversación de muchos vecinos en asados, galas, recepciones, fiestas, bailes y saraos Tema de conversación en la mesa familiar de los santiagueños cuando se juntan en asados, galas, recepciones, bailes, fiestas y saraos, es el de Licaón, pero no el hijo de Príamo y Laótoe que, hecho prisionero, fue vendido como esclavo por Aquiles. Lo mataron porque intentó fugarse. Tampoco se trata del que era hijo de Antenor, a quien en consideración a su padre los griegos respetaron la vida cuando ganaron la Guerra de Troya. No, mis amigos, el que ocupa las conversaciones de los buenos vecinos es Licaón, el rey arcadio, hijo de Pelasgo y Melibea, que era hija a su vez de Océano. En vez de leer la tracalada de noticias policiales con que los periódicos de la ciudad asesinan el idioma todos los días, los santiagueños se dedican a averiguar detalles de la vida de este personaje y se entusiasman con sus idas y venidas, con el horror...

ESTANCIA Así que era esto

"El diario", de Raúl Cisterna Los primeros días me dediqué a observar, callar y tratar de entender las reglas de aquel extraño lugar Los primeros días hubo un tanteo, observaba y me observaban para averiguar de qué lado rengueaba, cómo corría. Me quedaba callado, sentado, leyendo. Agarraba el diario cuando los demás lo dejaban. De todas maneras, lo que sucedía afuera me tenía sin cuidado. Tampoco había que exagerar, releí la “República” de Platón, pero, para no escandalizar, también repasaba esas revistas frívolas, que tratan de actrices hablando como actores y actores comportándose como actrices. Quería hallar la clave del funcionamiento del asunto. Recuerdo que el primer día pensé: “Así que era esto”. Una casa gris, con olor a comida, una silla de ruedas en el pasillo y una enfermera haciendo algo, sin mirar a ninguna parte, en una piecita, que luego supe que tenía nombre inglés. La piecita, claro. Me sucede que nunca las primeras impresiones son duraderas, pero aquella con...