Ir al contenido principal

1857 CALENDARIO NACIONAL Álvarez

Agustín Álvarez

El 15 de julio de 1857 nace Agustín Álvarez, militar, sociólogo, moralista y educador mendocino, que formó parte de la generación del ochenta


El 15 de julio de 1857 nació Agustín Álvarez, en Mendoza. Fue militar, sociólogo, moralista y educador. Integrante de la generación del ochenta, en el siglo XIX.​ Fue masón, como muchos de su generación.
Durante el terremoto de 1861 murieron sus padres y sus familiares directos. Solamente se salvaron él y su hermano gemelo Jacinto Álvarez, que luego fue un destacado médico y llegó a ser gobernador de su provincia.​
En 1870 empezó la escuela secundaria en el Colegio Nacional de Mendoza. En 1876 entró al Colegio Militar de la Nación, pues su situación económica no le permitía estudiar medicina, como su verdadera vocación. Llegó a ser General de Brigada.​
En 1888 se recibió de abogado y se casó con Agustina Venzano, con la que tuvo seis hijos. En 1890 fue profesor de filosofía y nociones de derecho en el Colegio Nacional y empezó a colaborar en El Debate, periódico de Mendoza. En 1892 fue electo diputado nacional por Mendoza, y desde entonces vivió esporádicamente en Buenos Aires, publicando artículos en el diario Tribuna.
Murió en Mar del Plata el 15 de febrero de 1914, por una parálisis cerebral. Sus restos reposan en la bóveda de Agustín Verzano y familia, en el cementerio de la Recoleta de Buenos Aires.​
Entre su obra se cuentan “South America”, “Manual de patología política”, “Ensayo sobre Educación”, “¿Adónde vamos?”, “La evolución del espíritu humano”, “La transformación de las razas de América”, “Historia de las Instituciones libres”, “Breve Historia de la Provincia de Mendoza”, “La creación del mundo moral”, “La herencia moral de los pueblos hispanoamericanos” y folletos sobre problemas políticos, sociológicos y éticos.
Desde los títulos de los libros se adivina su inclinación masónica. Algunas de sus biografías destacan frases de sus libros, que rezuman una moralina sin causa, sin humanidad y sin Dios, producto del profundo odio que profesaba la masonería a la Iglesia Católica. Hoy que los católicos tienen por ciertas y auténticas los postulados masónicos, cobran una inquietante actualidad.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

PREJUICIOS ¿Racismo dice?, ni ahí

Fotografía intervenida, a modo de ilustración Los que acusan a los argentinos de creerse superiores no saben de qué hablan realmente "En la Argentina no hay racismo", dicen. Muy bien, muy bien. Pero, oiga, ¿usted ve muchos negros por las calles? Ninguno. Así es fácil. Pero si nos rascan un poco, van a ver que uno de los insultos que las demás barras de fútbol le dedican a Boca Juniors es "bolitas", por bolivianos. También les dicen "boliguayos", por bolivianos y paraguayos. Distintos son los de Santa Cruz de la Sierra, esos sí parecen gente como uno. Los que viven aquí son hinchas del club de los negros. Si pregunta a un habitante de los márgenes de la ciudad de Buenos Aires, quiénes son, dicen: "Los que vienen a quitarnos el trabajo a los argentinos". Oiga, ¿qué insulto se le ocurre para un mal tipo? Negro de mierda. ¿Y si es muy mal tipo?, Negro, solito, sin más calificativos, no los necesita. ¿Y si es rubio? También, no diga que no ha oído dec...

CATEGORÍAS Lo que hay en la viña del Señor de Feibu

"Feibu", de Raúl Cisterna Seguramente usté es alguno de los que se nombra en la nota, fíjese bien, si no figura, seguro que le pasa raspando De cada diez personas que entran en Feibu, once son revolucionarios. Usted dice que no tiene una ideología definida, que un día piensa una cosa y al siguiente otra. Pero en alguna categoría de las siguientes entra, según sus amigos, sus enemigos, la gente que lo quiere, la que no lo quiere, la que más o menos. Fíjese bien porque seguramente cabe en la categoría de los feibuqueros de izquierda, agoreros, candidateables, acomodaticios, estatistas, de derecha, tuiteros, gubernistas, cogedorcitos, poetisas, de centro, animistas, marxistas leninistas, políticos, trosquistas, nazis, artistas, aborteras, fachos, groseros, jodidos, mala yunta, pro-eje, budistas, anticlericales, aliados, médicos, opas, entrometidos (entremeses les dicen en el campo), marcianos, estúpidos imberbes, vegetarianos, optimistas, carneros, obreros, todistas, caceroleros...

CULTURA Enojado con el tirero

Vendedor de tiro (foto de Feibu) El tipo del que habla esta nota se tomó el trabajo de hacer una revista de cultura sólo para criticar a un tipo de gente Hubo un caso registrado por el periodismo santiagueño. Un tipo que se enojaba porque los vendedores de golosinas y los tireros y sus pitos no lo dejaban dormir por las siestas. Se tomó el trabajo de imprimir una revista de cultura para dejar constancia de su molestia. ¿Una enormidad? Claro que sí. Es como comprar toda una ferretería solamente para conseguir un martillo y pegarle en la cabeza a un mosquito. Una vez alguien le preguntó si era verdad que había escrito eso. —Claro, son muy molestos y pasan por la ventana de mi cuarto justo cuando me estoy por dormir. Después de vender caramelos, galletas, tiros, chicles, esas cosas, a la entrada del turno tarde, salen a recorrer las calles aledañas hasta la hora de la salida. De alguna manera deben avisar a los chicos que están cerca. Entonces tienen un silbato muy especial, reconocible d...

ÓBITO Santiago Olmedo

Santi Olmedo con uno de sus nietos Unas líneas para recordar al amigo y también para reivindicar su última lucha Ha muerto Santiago Olmedo, amigo. Estuve en su casa, a la vera del Camino de la Costa (calle Víctor Alcorta), hace unos meses visitándolo y, como suele suceder en muchas más ocasiones que las que uno quisiera, no sabía que era la última vez que nos veríamos. Si algunas palabras hay que dedicar a su memoria espiritual, no dudo de que sus hijos y nietos han de continuar con el legado de hombría de bien y la comprensión hacia quienes lo perseguían que siempre tuvo, aun cuando los ataques arreciaban en brutalidad y mala leche, si vamos a decirlo todo. Su ánimo era el de siempre y sólo se quejó, esa vez, de algunos achaques propios de la edad. Una de las máximas de la política cuando era una actividad prohibida para los pobres palurdos, cuyos hijos hoy pueblan la cloaca de las redes sociales de internet, es que se retrocedía ante el enemigo muerto. Si se murió ya está, es vana la...