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1912 CALENDARIO NACIONAL Sánchez

Marcelo Sánchez Sorondo

El 17 de septiembre de 1912 nace Marcelo Sánchez Sorondo, analista político, abogado, editor, periodista, dirigente peronista y fue figura emblemática del nacionalismo católico argentino


El 17 de septiembre de 1912 nació Marcelo Sánchez Sorondo. Fue analista político, abogado, editor, periodista y dirigente peronista. También fue figura emblemática del nacionalismo católico. Hijo del senador nacional y Ministro del Interior durante la presidencia de José Félix Uriburu, Matías Sánchez Sorondo, y de Micaela Costa y Paz, murió el 23 de junio del 2012.
Era nieto del gobernador de Buenos Aires entre 1890 y 1893 Julio Costa y realizó sus estudios secundarios en el Colegio del Salvador. Luego estudió derecho en la Universidad de Buenos Aires.
Estuvo en los cursos de Cultura Católica de Tomás Casares, cuando adhirió al pensamiento católico ortodoxo.​ Desde entonces fue influido por Charles Maurras y Maurice Barres, pensadores nacionalistas. Fue admirador de Benito Mussolini y corresponsal de La Nación en España cuando terminaba de la Guerra Civil Española. Definió Francisco Franco, como “el mejor gobernante que tuvo España desde el reinado de Carlos III".
Desde 1940, durante el gobierno de Juan Domingo Perón, dirigió el semanario "Nueva Política", donde defendía la justicia social y la identidad católica de Argentina, al tiempo que criticaba el liberalismo, el comunismo y la inmigración judía. Apoyó la Revolución de 1943, conociendo a Perón en la Secretaría de Guerra, y posteriormente emitió un dictamen favorable a la reforma constitucional de 1949. Sin embargo, tras el alejamiento de Perón de la Iglesia y la quema de iglesias en 1955, se convirtió en un crítico del gobierno, llegando a sufrir prisión política por defender la Catedral de Buenos Aires de ataques de militantes peronistas.
Apoyó al principio la candidatura presidencial de Arturo Frondizi, pero pronto se opuso a su política petrolera. A lo largo de su carrera, fue profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Buenos Aires y rechazó ofertas para ocupar cargos diplomáticos. En 1972, participó en la “Comisión Argentina de Homenaje a Charles Maurras” junto a otros intelectuales nacionales.
Escribió varios libros importantes, como "La revolución que anunciamos", "Teoría política del federalismo", "Libertades prestadas" y "La Argentina por dentro". En los años 90, fundó la revista "Fundación. Política y Letras" y en 2001 publicó su última obra, "Memorias. Conversaciones con Carlos Payá".
Al principio, apoyó la Revolución Argentina liderada por Juan Carlos Onganía, pero tras la clausura de "Azul y Blanco", se produjeron cambios significativos en su trayectoria. Participó en un intento nacionalista para adelantarse a un golpe de Estado que prepararon los generales Alejandro Lanusse y Pedro Aramburu contra Onganía, agarrando una proclama revolucionaria con la voz de Fernand.
Los siguientes meses estuvieron marcados por el asesinato de figuras como Augusto Timoteo Vandor y Pedro Eugenio Aramburu, atribuidos a grupos armados peronistas. Algunos antiguos integrantes de "Azul y Blanco", como Fernando Abal Medina, se acercaron al peronismo, con Abal Medina convirtiéndose en fundador de Montoneros, lo que reflejó las tensiones dentro del peronismo.
Continuó su carrera política y fue candidato a senador nacional en 1973 por el Partido de la Revolución Nacional, en representación del Frejuli, pero fue derrotado por Fernando de la Rúa. También fundó el Círculo del Plata.
Murió durante la madrugada del 23 de junio de 2012, en su casa frente a la Plaza Vicente López, a solo tres meses de cumplir un siglo de vida, rodeado de su familia y amigos. Su vida estuvo marcada por su compromiso con el nacionalismo católico y su papel en la política argentina a lo largo de un período tumultuoso en la historia.

Cuestión (casi) personal
Fue amigo del bandeño Miguel Salvatierra, quien siempre que iba a Buenos Aires, se hacía un tiempo para visitarlo y compartir experiencias y otear el horizonte de lo que sucedía cerca de la cocina del poder. Esto lo sé, porque me lo contó Miguel, una siesta que compartimos un café en el Trust Pastelero, cuando me confió que pensaba hacer unas memorias para narrar no solamente algunas circunstancias de su vida sino también trazar la semblanza de algunos grandes hombres que había conocido durante su vida.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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