Ir al contenido principal

1999 ALMANAQUE MUNDIAL Arciniegas

Germán ariniegas

El 30 de noviembre de 1999 muere Germán Arciniegas, ensayista, periodista, historiador, diplomático y político

El 30 de noviembre de 1999 murió Germán Arciniegas Angueyra. Fue un destacado ensayista, historiador, diplomático y político. Joven se vinculó al periodismo, fundando y dirigiendo numerosas revistas culturales. A lo largo de su vida, investigó y escribió incansablemente, manteniendo una columna en el periódico El Tiempo de Bogotá, en el que también fue director editorial en 1928 y director general en 1937. Haía nacido en Bogotá, Colombia, el 6 de diciembre de 1900.
Tenía una visión unificadora de América, que abarcaba desde Alaska hasta la Patagonia, y dedicó gran parte de su trabajo a exaltar a los pensadores, escritores, poetas y científicos de todo el continente. Honró a los libertadores de la América hispana, como Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y José Martí, aunque su obra no se alinea con el boom latinoamericano, que es posterior y se enfoca en novelistas más que en historiadores.
Hijo del hacendado Rafael Arciniegas Tavera y de Aurora Angueyra Figueredo, quedó huérfano de padre a temprana edad, lo que llevó a su madre a encargarse de sus siete hijos. Era un pensador iconoclasta y libertario, posiblemente influido por su bisabuelo materno, Perucho Figueredo, autor del himno nacional cubano y revolucionario fallido.
Recibió su educación primaria en la Universidad Republicana y en el Colegio Pestalozziano de Bogotá. Continuó sus estudios secundarios en el Instituto Técnico de la Universidad Republicana y en la Escuela Nacional de Comercio. Posteriormente, ingresó a la facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia.
Durante sus años universitarios fundó y dirigió las revistas "Año Quinto" y "Voz de la juventud", y posteriormente "Universidad", que contó con colaboraciones de figuras como Luis López de Mesa, José Vasconcelos y León de Greiff. Estas publicaciones prepararon el terreno para la revista "Los Nuevos" en 1925, que promovió la literatura y la política en Colombia.
En 1928, se unió al diario El Tiempo de Bogotá, en el que ocupó varios cargos, incluyendo jefe de redacción y director del Suplemento Literario. En los años 50, colaboró ​​con otros periódicos como "Sábado" y fundó Ediciones Colombia. Con el apoyo de Carlos Pellicer, fundó la Federación de Estudiantes Colombiana, influida por el Ateneo de la Juventud Mexicana y la Reforma Universitaria de 1918 en Córdoba, Argentina.
También fue ministro de Educación en dos ocasiones (1941-1942 y 1945-1946), durante las cuales fundó el Instituto Caro y Cuervo y el Museo de Arte Colonial de Bogotá. En 1946, con la llegada de los conservadores al poder, su vida fue amenazada y se exilió en Estados Unidos, enseñando en la Universidad de Columbia y escribió el libro "Entre la libertad y el miedo" (1952).
A lo largo de su carrera diplomática, fue vicecónsul de Colombia en Londres (1929), canciller de la Embajada de Colombia en la Argentina (1940) y embajador en Italia (1959), Israel (1962), Venezuela (1967) y la Santa. Sede (1976). Su principal preocupación en estos papeles fue promover la cultura y las artes americanas.
También fundó y dirigió varias revistas culturales, como "Revista de las Indias" (1939), "Revista de América" ​​(1945) y "Cuadernos" (1953). Traían contribuciones de destacados escritores y pensadores hispanoamericanos.
Como profesor, enseñó en varias universidades de Colombia y en la Universidad de Columbia en Nueva York. Fundó el Colegio Mayor de Cundinamarca y ayudó a fundar el Colegio Mayor de Antioquia para proporcionar educación superior a las mujeres.
Fue un prolífico escritor, con 68 libros publicados que abarcan ensayos, artículos, crónicas, una novela y una obra de teatro. Su obra se caracteriza por cuestionar la historia oficial de América y del mundo, y por su sentido del humor.
Fue presidente de la Academia Colombiana de Historia, miembro de la Academia Colombiana de la Lengua y de la Sociedad Bolivariana de Colombia. Su obra tiene todavía un profundo impacto en la historiografía y la cultura de América Latina, así como en la educación y la política colombiana.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

VÍNCULO Traditio abre los seminarios de la Fraternidad San Pío X

Ceremonia religiosa de la Fraternidad Un documental muestra la vida cotidiana de los seminaristas en Europa y América sin centrarse en controversias externas Info Vaticana La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha estrenado el primer capítulo de Traditio, serie documental que abre al espectador las puertas de la vida interna de sus seminarios. Lejos de centrarse en polémicas eclesiales o debates canónicos, esta primera entrega pone el foco en el sacerdocio y en quienes se preparan para recibirlo, mostrando con una extraordinaria calidad cinematográfica el día a día de la formación sacerdotal tradicional. Durante más de una hora, el documental acompaña a varios seminaristas y diáconos en distintos momentos de su camino hacia la ordenación. La narración transcurre principalmente entre el Seminario Internacional San Pío X de Écône, en el cantón suizo del Valais, cuna histórica de la Fraternidad fundada por monseñor Marcel Lefebvre; el Seminario Nuestra Señora Corredentora de La Reja, en la p...

RECUERDOS El paisaje y el hombre

"Tizón, trebe y pava", fotografia de Jorge Llugdar Siempre se vuelve sobre sabores, sonidos y afectos que parecían comunes hasta que desaparecieron ¿Ha probado el guiso de torcaza, amigo? ¿Sabe de qué se trata la felicidad? ¿Alguna vez anduvo cerca de los límites de esa sensación tibia y engañosa que le agarra siempre después del amor? ¿Qué nombre excelso tiene la vida después de un guiso de cabrito y un plato de mazamorra? ¿Y entonces dónde queda la leche con calabaza? ¿Y los besos de esa mujer? ¿Ha dormido la siesta en catre de tiento y jerguillas, a la sombra del paraíso japonés, sin que le importe si el mundo sigue en vigencia o se ha venido abajo? ¿Le ha salido del alma la expresión “si esto es la guerra que la paz no vuelva nunca”? ¿Qué hay del mate de después de sestear?, ¿se ha percatado de que tenía un sabor distinto cuando estaba con ella? ¿Ha visto las cabras volviendo al chiquero por las tardes? ¿Se acuerda del sabor de la algarroba?  ¿Podría abarcar el azul del C...

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

Ilustración Miguel de Cervantes y Saavedra Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante; fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice. Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante; fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice. Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura a la calva ocasión al estricote. Mas, aunque sobre el cuerno de la luna siempre se vio encumbrada mi ventura, tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote! Ramírez de Velasco®

1991 AGENDA BANDEÑA Teatro

Oreste Pereyra fue uno de los que saludó la inauguración El 8 de junio de 1991 se inaugura el teatro municipal de La Banda, en un acto con bombos y platillos El 8 de junio de 1991 se inauguró el teatro municipal de La Banda. Se hizo en la oportunidad, un acto con bombos y platillos, que incluyó un festival artístico de danzas argentinas, a cargo de la escuela Latinoamericana, dirigida por Mercedes Ballerini de Messad. La incuria municipal de varios gobiernos que pasaron por la calle 25 de Mayo de la vecina ciudad, convirtió este orgullo bandeño en un recuerdo que a veces regresa con el viento de la nostalgia. De todas maneras, es bueno recordar que la sala tenía una capacidad de 283 butacas y un escenario de 82 metros cuadrados; equipo de sonido propio: un multicanal con dos bandejas profesionales de 100 vatios de salid por canal y capacidad para ocho micrófonos. Tenía, asimismo, un equipo de proyección para películas de 8 y 16 milímetros y un proyector de diapositivas. Además, contaba...

REGRESO Todos bien, gracias

Ilustración tomada de internet "Nunca nos habíamos abrazado y darse la mano era cosa de gringos creídos, me había dicho de chico" Nos quedamos un rato sin decir nada, y le pregunté: —Qué tal el carro. —¿El qué? —El carro —repetí— qué tal anda. Me miró, quizás pensando la forma menos dura de responder. Después dijo que ya no se usaba el carro porque pasaba una camioneta tirando un acoplado o, directamente, el camión que llevaría a Buenos Aires la cebolla, el melón, la calabaza. Ah, dije. Me quedé callado. Se notaba que estaba incómodo en el aire acondicionado de la terminal nueva, primera vez que venía y nunca sabría si le gustaba o no, porque a mí por lo menos no me lo diría. No son curiosos, mejor dicho, no les gusta parecerlo. Se dan cuenta de todo, pero no hacen como nosotros, que abrimos grandes los ojos, nos sorprendemos y movemos la cabeza para aquí y para allá. Ellos no, observan callados, como si no estuvieran mirando para después, en el pago, contar lo que han visto....