Ir al contenido principal

1968 CALENDARIO NACIONAL Cooke


El 19 de septiembre de 1968 murió John William Cooke, abogado y político, seguidor del presidente Juan Perón, fue líder de la izquierda revolucionaria peronista


El 19 de septiembre de 1968 murió John William Cooke. Abogado y político, fue uno de los primeros seguidores del presidente Juan Perón y pasó a formar parte y liderar el ala izquierda revolucionaria del movimiento peronista. Tras el golpe de Estado de 1955, Perón en el exilio nombró a Cooke como su apoderado en Argentina. Había nacido el 14 de noviembre de 1919.
Desde 1955 hasta su muerte, fue un líder militante de la resistencia peronista contra la proscripción de los regímenes dictatoriales argentinos, del 55 en adelante. Sus escritos sobre el potencial revolucionario del peronismo y su papel en la resistencia peronista lo convirtieron en la cara más reconocible del peronismo de izquierda.
Nació en La Plata en una familia de origen irlandés. Su padre, Juan Isaac Cooke, militó en las filas de la Unión Cívica Radical y se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores durante la presidencia de Edelmiro Farrell, que llegó al poder con el golpe de Estado de 1943.
Estudió derecho en la Universidad Nacional de La Plata, graduándose en 1943. Luego trabajó como secretario de su padre, lo que le sirvió de entrada a la política. Se postuló para un escaño en la Cámara de Diputados en las elecciones de 1946 por Buenos Aires, como parte de la coalición que respaldaba la candidatura de Perón a la presidencia. Elegido al Congreso a los 25 años, se convirtió en el miembro más joven de la nueva legislatura, lo que le llevó a ser apodado "Bebé". Presidió la comisión de asuntos constitucionales.
Desde el principio se convenció de que el peronismo tenía potencial para convertirse en un movimiento revolucionario. Se hizo conocido por criticar a la "burocracia sindical", el brazo fuerte del "peronismo ortodoxo" de derecha, que había crecido considerablemente entre 1946 y 1952.
En 1951 fue seleccionado por Perón y su esposa, Eva Duarte, para defender el cierre gubernamental del diario La Prensa. En su discurso en la Cámara de Diputados calificó al periódico de haber "ido en contra de nuestra nacionalidad" y de actuar como un "obstáculo contra todas las demandas proletarias en América Latina". El tono antiimperialista del discurso llevó al diputado peronista de derecha Raúl Apold a etiquetar a Cooke de comunista.
El golpe de Estado de 1955 derrocó a Perón e instaló una dictadura que prohibió el peronismo y persiguió a cualquiera asociado con el movimiento. El día después del golpe, Cooke fue arrestado por fuerzas de seguridad del Estado en la casa de su amigo, José María Rosa. A pesar de la cárcel, siguió organizando los restos del movimiento peronista como la "resistencia peronista". Desde su exilio en Caracas, en 1956 Perón lo nombró su representante en la Argentina y líder delegado del movimiento en su conjunto.
En marzo de 1957 escapó de su prisión en Río Gallegos junto con otros presos políticos peronistas (Jorge Antonio, Héctor José Cámpora y José Espejo) y huyó a Chile. Luego fue a Cuba para unirse a los esfuerzos revolucionarios en la isla, participando en combate activo en la Invasión de Bahía de Cochinos el 17 de abril de 1961 junto a su esposa, la profesora y ensayista Alicia Eguren.
Cooke es conocido por sus escritos sobre el peronismo como movimiento revolucionario. Entre sus obras más conocidas figura Apuntes para la militancia, publicada en 1964: analiza la compleja situación del peronismo tras el golpe de Estado de 1955, identificando a los principales adversarios del movimiento y las estrategias básicas trazadas por el Resistencia peronista.
Allí llama al peronismo "el hecho maldito del país burgués". Sus escritos estuvieron profundamente influidos por el marxismo y el materialismo histórico, y por su amistad con el asesino Ernesto Guevara “Che”. Su principal preocupación fue la necesidad de que el marxismo y la izquierda revolucionaria de Argentina se fusionaran en el movimiento peronista, entendiéndolo como la verdadera vía de entrada a la clase trabajadora argentina.
También fue profesor de economía política en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires de 1946 a 1955.
Murió de cáncer de pulmón el 16 de septiembre de 1968, a los 48 años, en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires. El presidente interino en ese momento, el general Juan Carlos Onganía, le permitió regresar a la Argentina a pesar de la política activa del gobierno de perseguir a los peronistas debido a su mala salud. No viviría para ver a Perón regresar de su exilio y ser elegido por tercera vez en 1973. Le sobrevivió su esposa, Alicia Eguren, quien sería arrestada, desaparecida y luego asesinada durante el Proceso, en 1977.
El 26 de septiembre de 2014, las cenizas de Cooke fueron esparcidas en el Río de la Plata, tal como había pedido en su testamento. A la ceremonia asistieron su amigo, Carlos Lafforgue, y el hijo de Eguren de su segundo matrimonio, Pedro Catella y numerosos políticos y simpatizantes del peronismo.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. Muy Bueno. El infirme sobre John W. Cooke..Ahora cinozco mas sobre esta Fugura Histirica del Peronismo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

RECUERDOS El paisaje y el hombre

"Tizón, trebe y pava", fotografia de Jorge Llugdar Siempre se vuelve sobre sabores, sonidos y afectos que parecían comunes hasta que desaparecieron ¿Ha probado el guiso de torcaza, amigo? ¿Sabe de qué se trata la felicidad? ¿Alguna vez anduvo cerca de los límites de esa sensación tibia y engañosa que le agarra siempre después del amor? ¿Qué nombre excelso tiene la vida después de un guiso de cabrito y un plato de mazamorra? ¿Y entonces dónde queda la leche con calabaza? ¿Y los besos de esa mujer? ¿Ha dormido la siesta en catre de tiento y jerguillas, a la sombra del paraíso japonés, sin que le importe si el mundo sigue en vigencia o se ha venido abajo? ¿Le ha salido del alma la expresión “si esto es la guerra que la paz no vuelva nunca”? ¿Qué hay del mate de después de sestear?, ¿se ha percatado de que tenía un sabor distinto cuando estaba con ella? ¿Ha visto las cabras volviendo al chiquero por las tardes? ¿Se acuerda del sabor de la algarroba?  ¿Podría abarcar el azul del C...

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

Ilustración Miguel de Cervantes y Saavedra Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante; fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice. Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante; fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice. Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura a la calva ocasión al estricote. Mas, aunque sobre el cuerno de la luna siempre se vio encumbrada mi ventura, tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote! Ramírez de Velasco®

REGRESO Todos bien, gracias

Ilustración tomada de internet "Nunca nos habíamos abrazado y darse la mano era cosa de gringos creídos, me había dicho de chico" Nos quedamos un rato sin decir nada, y le pregunté: —Qué tal el carro. —¿El qué? —El carro —repetí— qué tal anda. Me miró, quizás pensando la forma menos dura de responder. Después dijo que ya no se usaba el carro porque pasaba una camioneta tirando un acoplado o, directamente, el camión que llevaría a Buenos Aires la cebolla, el melón, la calabaza. Ah, dije. Me quedé callado. Se notaba que estaba incómodo en el aire acondicionado de la terminal nueva, primera vez que venía y nunca sabría si le gustaba o no, porque a mí por lo menos no me lo diría. No son curiosos, mejor dicho, no les gusta parecerlo. Se dan cuenta de todo, pero no hacen como nosotros, que abrimos grandes los ojos, nos sorprendemos y movemos la cabeza para aquí y para allá. Ellos no, observan callados, como si no estuvieran mirando para después, en el pago, contar lo que han visto....

Palo Bonito

Ilustración Letra y Música de Ricardo Rico Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Tengo a San Antonio puesto de cabeza, si no me busca novia nadie lo endereza. Yo no quiero mucho, yo no pido tanto, pero si no me cumple le quito el manto al santo. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Dicen que las penas matan a la gente, pero a mí no me matan porque soy valiente. Palo de madera, palo de alegría, Letra y música yo quiero que me bailes la noche y el día. Palo, palo, palo palo bonito, palo eh. Eh, eh, eh, palo bonito, palo eh. Ramírez de Velasco®

FUTURO El día que las máquinas empezaron a pensar

"El tren del centro", acuarela de Raúl Cisterna La inteligencia artificial ya reemplaza tareas humanas y obliga a imaginar un mundo completamente distinto Los trenes dejaron sin trabajo a miles de carreros en todo el mundo. Cientos de caravanas de vehículos tirados por caballos o bueyes, desaparecieron el día que el ferrocarril unió los lugares por los que transitaban. Algo parecido provocaron los tractores con los arados de mancera, las topadoras con los hacheros, los automóviles con los coches de plaza, el teléfono celular con los carteros. Cada invento deja a muchos sin trabajo porque la máquina lo hace mejor. ¿A qué se dedican los desplazados? Se adaptan a los nuevos tiempos o vegetan sin esperanzas viviendo quién sabe de qué. La inteligencia artificial está abriendo un nuevo mundo a la humanidad. Es una herramienta que permite desde diagnósticos médicos más rápidos y seguros hasta la posibilidad cercana de que el derecho, como conflicto de intereses , sea resuelto en seg...