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1971 ALMANAQUE MUNDIAL Nobel

Pablo Neruda

El 10 de diciembre de 1971 Pablo Neruda recibe el Premio Nobel de Literatura

El 10 de diciembre de 1971 Pablo Neruda recibió el Premio Nobel de Literatura. En realidad, fue bautizado como Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, había nacido en Parral, Chile, el 12 de julio de 1904, fue un poeta y político chileno. Murió en Santiago el 23 de diciembre de 1973.
Fue un poeta, diplomático y político chileno, ampliamente reconocido como uno de los poetas hispanoamericanos más influyentes del siglo XX. Su vida y obra reflejan una profunda sensibilidad por el amor, la naturaleza, la historia y la justicia social, además de un compromiso inquebrantable con sus ideales políticos.
Perdió a su madre al mes de vida y fue criado en Temuco, al sur del país, donde su padre se volvió a casar. Desde pequeño, mostró una inclinación natural por la poesía, aunque su padre no aprobaba su interés. Inspirado y talentoso por la poetisa Gabriela Mistral, que también sería galardonada con el Nobel, publicó sus primeros poemas en periódicos locales.
En 1921, se trasladó a Santiago para estudiar francés, pero enfrentó penurias económicas y adoptó un estilo de vida bohemio. Publicó su primer libro de poesía, Crepusculario, en 1923, y un año después lanzó Veinte poemas de amor y una canción desesperada, obra que le otorgó fama inmediata y sigue siendo uno de sus trabajos más queridos por su lirismo apasionado.
A los 20 años había ganado notoriedad en el mundo literario, pero su poesía no le daba estabilidad económica. Dejó sus estudios y fue nombrado cónsul honorario en Rangún, Birmania, para comenzar una carrera diplomática que lo llevaría a distintos lugares del mundo. A pesar de la soledad y pobreza que experimentó en Asia, fue en este período que surgió uno de sus libros más complejos, Residencia en la tierra (1933), en el cual, influido por el surrealismo, abandonó la estructura tradicional para crear una poesía. intensa y crítica, llena de angustia existencial y visiones desoladoras.
Después de Birmania fue trasladado a Ceilán y luego a Batavia (hoy Yakarta). Ahí se casó con una mujer holandesa, María Antonieta Hagenaar, aunque su relación pronto comenzó a deteriorarse. En 1932 regresó a Chile, pero continuaba luchando por vivir de su poesía. En 1933 fue nombrado cónsul en Buenos Aires, donde conoció a Federico García Lorca, que se convirtió en un amigo cercano y defensor de su trabajo. Un año después fue asignado a España, primero en Barcelona y luego en Madrid, y se sumergió en el círculo de escritores y artistas comprometidos políticamente con el comunismo, movimiento al cual se uniría más tarde.
La Guerra Civil Española lo impactó profundamente. La muerte de su amigo García Lorca a manos de las fuerzas franquistas lo radicalizó y lo motivó a escribir España en el corazón (1937), un homenaje a la causa republicana. Tras su regreso a Chile en 1937, se involucró en la vida política, apoyando al gobierno de centroizquierda y defendiendo la causa republicana en España. En 1940 fue nombrado cónsul general en México, y comenzó a trabajar en su epopeya Canto general, una obra monumental que abarca la historia, cultura y luchas de América Hispna. Durante este tiempo conoció a Matilde Urrutia, quien sería su última esposa y musa, inspirando algunas de sus poesías de amor más apasionadas.
En 1945 fue elegido senador en Chile y se unió oficialmente al Partido Comunista. Sin embargo, el presidente Gabriel González Videla, a quien había apoyado, giró hacia la derecha y persiguió a comunistas, lo que lo llevó a escribir una carta pública de denuncia. Como resultado, fue forzado al exilio y en 1948 escapó de Chile cruzando la Cordillera de los Andes. Durante su exilio, viajó por Europa, la Unión Soviética y México, continuando su actividad literaria y política. En 1950 publicó Canto general, que consolidó su reputación como poeta comprometido y como cronista de la historia americana.
Volvió a Chile en 1952: ya era una figura célebre. Construyó una casa en Isla Negra y publicó algunas de sus obras más accesibles y queridas, como Odas elementales (1954), donde exploró objetos cotidianos con un estilo directo y humorístico. Sus Odas celebran la vida sencilla y reflejan una evolución hacia un lenguaje más claro y accesible.
En 1971, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura, consolidando su lugar en la literatura mundial. Durante sus últimos años, escribió sus Memorias, tituladas Confieso que he vivido, en que relata anécdotas de su vida, sus viajes y su evolución como poeta y activista. Su legado literario incluye una obra poética extensa y diversa, marcada por su compromiso social y político, así como por una capacidad única para expresar el amor y el dolor humanos.
Murió en Santiago poco después del golpe militar que derrocó al presidente Salvador Allende, de quien era amigo. Su obra y su vida reflejan el espíritu de América Hispana, sus luchas y sus esperanzas, dejando un impacto duradero en la literatura universal y en las generaciones de poetas que le siguieron.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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