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1942 CALENDARIO NACIONAL Troilo graba Malena

Malena, por Troilo y Fiorentino

En 1942 fue grabado en disco el tango Malena, escrito por Homero Manzi , con música de Lucio Demare


El 8 de febrero de 1942, Aníbal Troilo grabó Malena en la RCA Victor, con la voz de Francisco Fiorentino. La letra es de Homero Manzi y la música de Lucio Demare. Fue interpretada por primera vez por la orquesta de Lucio Demare en la boite Novelty, cantada por Juan Carlos Miranda.
La letra escrita por Homero Manzi, tiene dos partes y un estribillo. Habla de la manera apasionada de cantar el tango, que tiene Malena. Habla del "tono oscuro" del canto de Malena, su "voz de sombra", su "voz quebrada" que la lleva a cantar "el tango como ninguna" y a identificarse de tal modo con el tango que Manzi concluye atribuyéndole la quinta esencia tanguera: "Malena tiene pena de bandoneón".
En el estribillo el poeta le habla a Malena y le dice lo que siente al oírla cantar. Le cuenta como lo emociona esa canción fría y amarga que ella canta, hecha "en la sal del recuerdo", y concluye que frente a alguien capaz de exponer su dolor de esa manera, solo puede sentir su bondad: "Te siento más buena, más buena que yo".
Con esta poesía Manzi introdujo la metáfora en el tango, influyendo en letristas como Homero Expósito y Cátulo Castillo. Manzi, a su vez, esta influido por el surrealismo francés, y poetas como Pablo Neruda y Federico García Lorca.
Demare contó: “La música de "Malena" la hice en no más de 15 minutos. Manzi me había entregado los versos unos diez días atrás. Pensé: ´Esta noche va a venir Manzi y por lo menos le voy a decir como empieza el tango’. Entonces me senté en un café y lo escribí de corrido, sin pulir y sin cambiar nada. Fue en el verano de 1942, en El Gran Guindado, un bar de Acevedo y Libertador, frente al Zoológico, ya lo tiraron abajo”.​
Pero la línea melódica de "Malena" remite al Choros número 1 para guitarra,​ del compositor brasileño Heitor Villa-Lobos, escrito en 1920. Justamente se menciona como posible origen del personaje principal del tango, a una cantante argentina en Brasil, que conoció Manzi en un viaje.
Pero, de todas maneras, Malena fue uno de los tangos con que comenzó la mítica "década del 40" del tango, su "década prodigiosa”. Lucio Demare, junto a Juan D'Arienzo y Carlos Di Sarli fueron los músicos que, desde los últimos años de la década de 1930 elaboraron la nueva musicalidad tanguera, orientada al baile y la milonga, que caracterizó a los años 40.
Los historiadores discuten quién fue Malena. La inspiración directa parece haber sido Malena de Toledo, nombre artístico de Elena Tortolero, a quien Manzi, dicen, oyó cantar en 1941, en Brasil, probablemente en San Pablo, aunque hay testimonios que dicen que fue en Porto Alegre.
Era una cantante nacida quizás en Chile o en Santa Fe en 1916,​ y fallecida el 23 de enero de 1960, en Montevideo. Al parecer pasó su niñez en Porto Alegre, y vivió en San Pablo, Venezuela y Buenos Aires, donde tuvo su domicilio en la calle Maipú 746, planta baja, departamento "A", entre Córdoba y Viamonte.
Estuvo casada con Genaro Salinas, un conocido cantante de boleros mejicano, con el que tuvo dos hijos, Concepción y Genaro. En 1959 se reunió con Lucio Demare, en la sala "Le Mans".
Su tumba está en el Panteón de los Artistas, en el Cementerio de la Chacarita, de Buenos Aires. El historiador Benedetti, refiere en su libro Las mejores letras de tango, una leyenda que él recopiló, según la cual “Malena de Toledo tenía este tango en su repertorio sin sospechar que se llamaba así por ella, y que cuando se lo señalaron quedó tan impresionada que dejó de cantar para siempre”.
Pero también se sostiene que Malena de Toledo puede haber sido la inspiradora directa, sobre todo del nombre de la canción, pero no la persona a quien le escribió Manzi. En esta línea se ha dicho que Malena era Nelly Omar, con quien el poeta mantuvo una relación amorosa, una versión que la propia cantante sostiene.
–Sí, Manzi me lo escribió en México. Le mandó la letra a Demare, Demare la puso en un bolsillo y se la olvidó. Cuando vino Manzi le reclamó: “¿Qué hiciste con la letra que te mandé?”. Y ahí hicieron el tango.​
Era común que Homero Manzi dedicara letras de tango a Nelly Omar, y algunos ejemplos son: Solamente ella, Ninguna y Su carta no llegó.
También se dice que en realidad era Azucena Maizani, pero ella siempre lo negó. En ese tiempo también se contaba que era una cantante de una cantina de La Boca, una modista aficionada al canto.
Por una serie de coincidencias relacionadas con este tango, SADAIC estableció el 6 de marzo, como Día de las Malenas.
Lucio Demare instaló una tanguería llamada Malena al Sur, en Balcarce 860, barrio de San Telmo, que funcionó entre 1969 y 1977, tres años después de su muerte.
Malena es uno de los tangos más interpretados de la historia. Las dos interpretaciones históricas originales fueron la de Juan Carlos Miranda doblando a Osvaldo Miranda con la orquesta de Lucio Demare registrada en la película El viejo Hucha y la de Francisco Fiorentino, con la orquesta de Aníbal Troilo, grabada por RCA Víctor en el mismo año.
En Internet se suele hallar la letra de Malena asociada a Carlos Gardel, pero es un error, pues Gardel murió cinco años antes de que se compusiera la canción.

Malena
Malena canta el tango como ninguna
Y en cada verso pone su corazón
A yuyo del suburbio su voz perfuma
Malena tiene pena de bandoneón

Tal vez allá en la infancia su voz de alondra
Tomó ese tono triste de la canción
O acaso aquél romance que sólo nombra
Cuando se pone triste con el alcohol
Malena canta el tango con voz de sombra
Malena tiene pena de bandoneón

Tu canción tiene el frío del último encuentro
Tu canción se hace amarga en la sal del recuerdo
Yo no sé si tu voz es la flor de una pena
Sólo sé que, al rumor de tus tangos, Malena
Te siento más buena, más buena que yo

Tus tangos son criaturas abandonadas
Que cruzan sobre el barro del callejón
Cuando todas las puertas están cerradas
Y ladran los fantasmas de la canción
Malena canta el tango con voz quebrada
Malena tiene pena de bandoneón

Por la copia de la letra:
©Juan Manuel Aragón

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