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1862 CALENDARIO NACIONAL Omill

Moisés Omill

El 10 de agosto de 1862 Moisés Omill asume como gobernador de Catamarca: fue un comerciante y político que ocupó el cargo interinamente otras veces

El 10 de agosto de 1862 Moisés Omill asumió como gobernador de Catamarca. Nacido en 1817 y muerto cerca de 1872, fue un comerciante y político que ejerció la gobernación durante varios meses en 1862. También fue interino en el cargo otras veces.
Era hijo de Antonio Omill y de María Ignacia Robín, y de joven se dedicó al comercio. También ejerció otros cargos públicos en la época de la Organización Nacional, como legislador provincial y juez.
Tras la desarticulación de la Confederación Argentina como resultado de la batalla de Pavón, el 1 de enero de 1862 la provincia de Catamarca fue invadida por el ejército del Estado de Buenos Aires al mando de Marcos Paz. El gobernador Samuel Molina huyó a Chile, y fue reemplazado por Francisco Rosa Galíndez por orden de Paz y los funcionarios y empleados públicos fueron despedidos. Organizó elecciones de legisladores, en las cuales se impidió participar a los federales. Con una cantidad ínfima de votos, triunfó la lista armada por Galíndez, y la nueva legislatura eligió como presidente a Moisés Omill; a continuación, ordenó la elección de un gobernador interino, que resultó ser el mismo Omill. Dos días más tarde, la legislatura eligió al gobernador titular, y fue José Luis Lobo, conocido de Paz, mitrista, obviamente.​
Los liberales catamarqueños eran pocos, ninguno sobresalía, por lo que cada uno aspiraba a la supremacía. La situación política se volvió inestable, y luego de varias conspiraciones, el 3 de abril renunció Lobo. El presidente de la Legislatura, que seguía siendo Omill, asumió el mando como interino, pero ahí nomás comenzó a armar un partido para quedarse en el gobierno, con el apoyo de los senadores nacionales electos, Ángel Aurelio Navarro y Gregorio Moreno, más el del diputado nacional electo Dermidio Ocampo.
Tenía también el apoyo del gobernador de Tucumán, el cura José María del Campo, y el también tucumano Marcos Paz, que pronto sería elegido vicepresidente de la Nación pero que ya había vuelto a Buenos Aires. Frente a él tenía un partido algo más popular, dirigido por Ramón Rosa Correa, un nuevo líder político con más prestigio, que se hizo apoyar por algunos federales; tenía también el apoyo de Bartolomé Mitre, candidato único a la presidencia, del gobernador de Santiago del Estero, Manuel Taboada, y de varios caudillejos de la provincia, como Melitón Córdoba, de Santa María, José Domingo Vildoza, de Ancasti, y Luis Quiroga, de Tinogasta.​
El 3 de mayo, la legislatura declaró gobernador a Ramón Rosa Correa por una mayoría ajustada; pero Omill objetó la elección, dijo que el triunfador no había obtenido la mayoría absoluta, y que uno de los legisladores era ciudadano español. El 6 de junio decretó la anulación de la elección de Correa; los correístas llamaron en su auxilio a Taboada, y los partidarios de Omill al cura Campo.​ Este último se movió más rápidamente, y en dos combates en El Chiflón (al pie de la cuesta del Portezuelo), y en Sumampa (Paclín) ganaron los partidarios de Omill, que se hizo proclamar gobernador titular por lo que quedaba de la Legislatura, y se dedicó a perseguir a sus enemigos, como correspondía a ese tiempo.​
Su error fue encarcelar al coronel Vildoza, un caudillo no muy capaz, pero casado con una mujer de gran carácter, Eulalia Ares, que dirigió una revolución junto a otras mujeres, contagió a los militares descontentos y la noche del 17 al 18 de agosto tomaron el centro de la capital, mientras Omill escapaba hacia Tucumán.​
A la mañana siguiente, una reunión de sus partidarios en la plaza declaró gobernador interino a Pedro Cano, que doce días más tarde entregó el gobierno a Correa, recién regresado de Santiago de Estero, donde se había refugiado.
Durante los meses siguientes, ambos bandos estuvieron varias veces cerca de enfrentarse militarmente, pero Mitre envió un regimiento al mando del coronel Anselmo Rojo a impedir toda sublevación.
De todos modos, Catamarca siguió siendo sacudida por sucesivos alzamientos militares y conspiraciones civiles: en los siguientes cinco años, hubo ocho gobernadores, varios lo fueron más de una vez. En medio de esas idas y vueltas, Omill regresó a Catamarca y volvió a ser elegido diputado y a presidir la legislatura. Como tal, asumió interinamente el gobierno durante tres semanas en 1867, pero ya no tenía un partido para aspirar a ser elegido gobernador titular. Su mandato venció en 1868, y ya no fue elegido nuevamente.​
El último cargo público que desempeñó fue el de juez de riñas de gallos en 1871.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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