Ir al contenido principal

—429 ALMANAQUE MUNDIAL Pericles

Pericles

El 2 de agosto del 429 antes de Cristo muere Pericles, stadista ateniense clave para el desarrollo de la democracia, hizo de Atenas el centro político y cultural de Grecia


El 2 de agosto del 429 antes de Cristo murió Pericles. Nacido en el 495 antes de Cristo, fue un estadista ateniense clave para el desarrollo de la democracia y el imperio ateniense en el siglo V antes de Cristo. Sus esfuerzos pusieron a Atenas como el centro político y cultural de Grecia. Entre sus logros más destacados está el inicio de la construcción de la Acrópolis en el 447.
Las principales fuentes sobre la vida de Pericles son el historiador Tucídides y Plutarco. Tucídides, admirador de Pericles, se enfoca en sus capacidades intelectuales y liderazgo militar, omitiendo detalles biográficos. Plutarco, con una perspectiva más crítica, aborda la complejidad de su figura, evidenciando tanto su virtud como las controversias políticas en las que se vio envuelto.
Nació en una familia influyente. Su padre, Xanthippus, fue un político destacado que cambió de bando en las disputas con Persia, y su madre, Agariste, pertenecía a la familia de los Alcmeónidas, con una reputación controvertida. La educación temprana de Pericles incluyó al teórico musical Damon, y su formación filosófica se vio enriquecida por los sofistas Zeno y Anaxágoras.
Su carrera política comenzó en el 472 antes de Cristo, cuando financió la trilogía persa de Esquilo. En el 463 intentó sin éxito enjuiciar a Cimon, un general destacado, sugiriendo una postura expansionista para Atenas. Su papel en los acontecimientos del año 462 implicó un apoyo a las reformas democráticas de Efialtes, introduciendo el pago para los jurados, lo cual reforzó los elementos democráticos en la constitución ateniense.
Aunque asumió la dirección del partido democrático en el 461 antes de Cristo, la competencia política fue intensa. En el 459 se enfrentó a la guerra con las ciudades griegas, destacando una campaña naval en el Golfo de Corinto en el 454 antes de Cristo y promoviendo una reconciliación con Cimon para reanudar la guerra con Persia. En el 451 o el 450, promovió una ley que restringía la ciudadanía ateniense a quienes tuvieran padres atenienses, lo que generó debate sobre sus intenciones políticas, si eran exclusivistas o una medida contra Cimon.
Con la muerte de Cimon, abandonó la guerra con Persia y buscó consolidar el liderazgo cultural y político de Atenas en Grecia. La transferencia del tesoro de la alianza de Delos a Atenas en el 454 facilitó un ambicioso programa de construcción en la Acrópolis, incluyendo el Partenón y una estatua de Atenea. La oposición a este gasto llevó al ostracismo de Tucídides en el 443, dejándolo en una posición dominante.
También enfrentó críticas y revueltas dentro del imperio ateniense. Para mantener el control, extendió asentamientos en el imperio, como la exitosa campaña en el Quersoneso Traciana, y manejó crisis internas como la revuelta de Beocia y Eubea en el 447 o 446, negociando la Paz de los Treinta Años en el 44, que garantizó un periodo de relativa estabilidad.
Durante los años siguientes continuó su política de fortalecimiento cultural y militar de Atenas. Fundó una colonia en Thurii en el 443, llevó una flota al Mar Negro y celebró los Panateneas, enalteciendo los Misterios de Eleusis. En el 440, sofocó una revuelta en Samos, demostrando su habilidad militar.
La última etapa de su carrera estuvo marcada por el inicio de la Guerra del Peloponeso en el 431, cuando adoptó una estrategia defensiva, centrada en el uso de la flota y la evacuación del campo ateniense para proteger a la población. A pesar de su visión estratégica, la guerra trajo dificultades, incluyendo una peste que diezmó la población, y Pericles fue depuesto brevemente en 429, pero fue reelegido antes de su muerte.
Dejó una lección de gran ambición y visión, buscando hacer de Atenas un ejemplo para Grecia. Aunque su época estuvo marcada por conflictos, su liderazgo sentó las bases para el esplendor cultural y político de Atenas, un "educador de Grecia" como él mismo lo concebía.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Tan importante esos pensadores griegos que en estas etapas sería motivo de descartados y ni movilizados a ser la burla general. Claro que muchos lo dicen pero nadie repara en quien dijo " La unión hace la fuerza" que Esopo imaginó para su Grecia antigua y hoy sólo repiten lo que nada interesa concretar

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

NOMBRE El que decide no es el padre

Eufemiano y sus mujeres Una madre, una esposa y un cura terminan poniendo un nombre que acompañará toda una vida A último momento decidieron que si era varón se llamaría José Agustín, santo que les recordaba a parientes de ambos lados y, sobre todo, al que ya le estaban debiendo el nombre, porque en ambas familias habían sido muy devotos. También habían pensado cómo ponerle si era mujer, pero no viene al caso. No querían que su niño tuviera un nombre rubio y de ojos azules junto a un apellido morocho y español. Si le digo cuál es la época que más me gusta, le miento, porque en algunas cosas éramos muy crueles y las costumbres se han suavizado mucho, aunque ahora también haya cada cosa que a uno lo obliga a pensar en volver el reloj para atrás. No diga nada, ya sé que es imposible. Cuando nació, el 26 de abril de 1962, el hombre se fue al Registro Civil a anotarlo. Antes pasó por lo de su madre. “¿Cómo le van a poner?”, le preguntó. “José Agustín”. Pícara la vieja, le sugirió: “¿Por qué...

FAMILIA La tradición de la Virgen de la Montonera sigue viva en Santiago

María Mercedes Sotelo Se cuenta algo de la tradición de una vieja imagen de la Virgen de la Merced, llamada en Santiago de la Montonera El 26 de abril del 2015 se apagó la vida de María Mercedes Sotelo y su muerte pasó inadvertida también para algunos vecinos, que días después supieron de su fallecimiento. Era la cuidadora de la Virgen de la Montonera, antiquísima imagen de la Virgen de la Merced, custodiada en una pequeña capillita de estilo neocolonial, ubicada en Catamarca y 24 de Setiembre, en la capital de los santiagueños. Se cuenta que la Montonera le debe su nombre a que Antonino Taboada, puso bajo su protección las tropas que volvieron de la batalla del Pozo de Vargas, en abril de 1867. María Mercedes había recibido el mandato de la custodia de la imagen, de su bisabuela, Petronila Sotelo, bisnieta a su vez de la primera propietaria, Petronila Díaz, que a su muerte la dejó a su nuera Gertrudis Orellana de Sotelo. Agustín Chazarreta, hijo de don Andrés, el patriarca del folklor...

DESTINO La mujer equivocada

Mujer bajo la lluvia Un encuentro bajo la lluvia que confunde pasado y presente y deja abierta la duda de si alguna vez se conocieron Cuando la lluvia comenzó a insinuarse, primero pensé en refugiarme en una librería, pero la más cercana estaba a tres cuadras y calculé que no llegaba. Me metí en un bar. Hermoso, me dije, ver la lluvia a través del cristal, tomando un café. Pero, ¿ha visto lo que es el destino? Un instante después, llegó ella, apurada. Cuando dejó el paraguas en su silla, le incliné la cabeza y respondió. Tenía cara conocida. Me fijé que estábamos solos. Me acerqué a su mesa y le pregunté si podía sentarme. Respondió que sí. —¿Cómo andan tus cosas? —Bien, ¿y las tuyas? —respondió. Le conté que andaba de diez, que todo marchaba sobre ruedas, como debe ser. Como suele ocurrir, después de un intercambio de cortesías, nos quedamos callados. Entonces aproveché para preguntarle su nombre, porque no lo recordaba. —Lidia —me dijo y agregó su apellido. —¡Ah!, claro, Lidia —repus...

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...

La cogida y la muerte

Ilustración Federico García Lorca A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y un muslo con un asta desolada a las cinco de la tarde. Comenzaron los sones de bordón a las cinco de la tarde. Las campanas de arsénico y el humo a las cinco de la tarde. En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde. ¡Y el toro solo corazón arriba! a las cinco de la tarde. Cuando el sudor de nieve fue llegando a las cinco de la tarde cuando la plaza se cubrió de yodo a las cinco de la tarde, la muerte puso huevos en la herida a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco en Punto de la tarde. Un ataúd con ruedas es l...