Ir al contenido principal

1914 CALENDARIO NACIONAL Onganía

Juan Carlos Onganía

El 17 de marzo de 1914 nació Juan Carlos Onganía, militar y político que se destacó principalmente como presidente de la Nación


El 17 de marzo de 1914 nació Juan Carlos Onganía, en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires. Fue un militar y político que se destacó principalmente como presidente argentino. Murió el 8 de junio de 1995 en Buenos Aires.
Entró a la Escuela Militar en 1933, para iniciar su carrera militar. A lo largo de los años, ascendió en las filas del Ejército y se destacó por su participación en diferentes misiones y cargos militares. En 1955, participó activamente en el golpe militar que derrocó al gobierno de Juan Domingo Perón, lo que llevó al establecimiento de un régimen provisional.
En 1966 asumió la presidencia tras liderar un golpe militar que derrocó al presidente Arturo Umberto Illia. Su gobierno se caracterizó por ser autoritario y por poner en marcha políticas represivas contra la oposición política y social. Buscó estabilizar la economía, controlar la inflación y modernizar el país, pero sus medidas autoritarias generaron descontento y resistencia.
Durante su mandato enfrentó numerosas protestas estudiantiles y obreras. En lo económico, su gobierno implantó políticas de ajuste y apertura económica que generaron tensiones y conflictos, sobre todo entre los obreros y la gente con menos recursos económicos.
En 1970, Onganía fue depuesto por un golpe interno en las Fuerzas Armadas, y su presidencia marcó el inicio de un período de inestabilidad política en el país que culminaría —luego de elecciones en las que triunfó el peronismo —con la llegada al poder de la tercera junta militar en 1976, tras haber hecho otro golpe militar.
Luego de ser derrocado, se retiró de la vida política y militar, viviendo en el ostracismo hasta su fallecimiento en 1995. Su legado sigue siendo objeto de controversia y críticas debido a las violaciones a los derechos humanos y la represión durante su gobierno.

Cuestión personal
Estas son crónicas hechas a vuelapluma, sin pretensión histórica; quien quiera saber en profundidad lo que ocurrió en la Argentina o el mundo, deberá recurrir necesariamente a una buena biblioteca, a profesores experimentados o las dos cosas. Onganía fue el primer presidente del que tuve conciencia, se mantuvo en su cargo hasta que la muerte de Pedro Eugenio Aramburu precipitó su caída. Mientras mucha gente le echa la culpa por haber sido el que corrió a científicos que se tuvieron que marchar a otros países, hay que agradecerle la excelente escuela primaria que dio a millones de argentinos, que, en esos años, cuando entraban a primer grado, antes de las vacaciones de julio sabían todo el abecedario y leían frases simples y hasta diciembre se habían aprendido los números del 1 al 100, los sumaban, restaban y habían empezado a ver algo de multiplicación. Hoy esos conocimientos se adquieren quizás en 7 años de primaria y a veces ni eso.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. Siempre la historia receptara lo que genere estrepito. Aún hoy, quisiera saber a que escuela de la maldad o la envidia le deben los argentinos adscribirse como modelo de observación para lograr apetencias o veleidades de dineros sin el respeto a la genuinidad de sus apreciaciones que escriben con devoción de interés empresarial. Ahora resume esa tendencias como único valor de consideración para un público consumista y no reconocido por la incentivacion de procesos intelectuales. En esta tuvo que ver también Ongania con la destrucción de la cultura y de aquella pleyade de conocimientos por personas que en libre albedrío protagonistas de la Universidad Di Tella o de ámbitos de lecturas y debates altruistas

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

PERSPECTIVA Noventa minutos y varias generaciones

Julio Roca (hijo), segundo desde la izquierda Mientras espero el partido, prefiero recordar decisiones cuyos efectos siguen presentes después de casi un siglo Si este Campeonato Mundial de Fútbol tuviera que dejar una enseñanza, la primera no debería ser que hay países que históricamente saquearon a la Argentina, porque es un hecho ampliamente conocido, sino que hubo argentinos que se pusieron a favor de la expoliación que sufrió este país, la justificaron, de tal suerte que hoy siguen creyendo que tendríamos mejor destino como colonias de los países centrales que como nación independiente y soberana. Hoy la Argentina debe jugar contra Inglaterra un país que no solamente nos robó las Islas Malvinas, sino que antes de eso nos invadió en 1806 y 1807, ante el festejo alborozado de los contrabandistas porteños y de la Banda Oriental. A principios del siglo pasado, la influencia británica era tan fuerte que terminó haciéndonos celebrar un acuerdo que beneficiaba mucho más a ellos que a noso...

Aviso

Si disfrutas de los contenidos de Ramírez de Velasco y quieres ayudar a que este espacio siga creciendo, te invito a hacer una colaboración voluntaria. Cualquier aporte, por pequeño que sea, será de gran ayuda y contribuirá a sostener el blog y afrontar sus gastos. Arriba están las instrucciones para colaborar.  Desde ya, muchas gracias por tu apoyo. Ramírez de Velasco ®

NOCHES La revolución de la calle Tucumán

"Tucumán al 200", de Raúl Cisterna Éramos tan jóvenes que ya habíamos repartido los ministerios y todavía nos alcanzaba para cantar vidalas hasta el amanecer Cuando llegaba la noche siempre le venía a la memoria la misma vidala que cantaba despacito para no despertar sus propias alucinaciones. No recuerdo la letra, sólo sé que nombraba a una mujer, pero casi todas las vidalas llaman un amor que desertó. A esa hora estaba hecha la revolución con que soñábamos, habíamos designado ministros, teníamos firmados los decretos que anticipaban la aurora que se vendría y planeábamos algunos pequeños gustos que nos daríamos cuando estuviéramos instalados en la cima del poder, como salir a tomar café al mismo bar de siempre o mandar a comprar sánguches de milanesa en el mercado Armonía —porque gobernaríamos desde Santiago— y convidar a todo el mundo durante una deliberación de gabinete. Al llegar la fortuita e incierta hora en que la reunión estaba tan linda que uno ya no sabía si acosta...

CATÓLICOS ¿Una iglesia libertaria?

Shao Zhumin, obispo chino Esta nota propone un juego de imaginación, sólo para que usted vea si hay contradicciones en sus pensamientos Por Hernán Diez Imagine una Iglesia Argentina apoyando a Milei, que celebre misa amparada en la celeste y blanca. Sus seminaristas han jurado lealtad al pensamiento anarco-libertario, sus obispos asisten a las tenidas de Olivos para mostrar su adhesión al régimen. Imagine también que sus misas son válidas y en comunión con Roma. ¿Qué dice el sentido común? No es posible. Bueno, es lo que sucede con la Iglesia Patriótica China, brazo eclesiástico del régimen. Celebra la Misa bajo la bandera de cinco estrellas, sus seminaristas juran lealtad al pensamiento de Xi Jinping y sus obispos participan en los congresos de la Asamblea Popular Nacional. Sus misas son válidas y la comunión con Roma está oficialmente restaurada. En el mundo hay católicos que van a la misa de siempre. Se los persigue, se los condena con la misma pena que a los herejes. Los obispos de...

ZOONOSIS Algunas reglas para criar mascotas

Perro, de Raúl Cisterna Si tiene en cuenta que no son personas y que usted es el responsable de lo que hagan, todo bien, no lo olvide Está muy bien tener mascotas. Dicen que, con los debidos cuidados y precauciones, aportan mucho a la crianza de los niños, unen a la familia alrededor de una responsabilidad compartida y, en general, corresponden al afecto que reciben, lo que genera bienestar. Con el tiempo se convierten en una fuente inagotable de anécdotas y chistes familiares. Entre las mascotas más frecuentes figuran los perros, los gatos, los canarios y las catitas australianas, incapaces de sobrevivir en libertad. El amor por los animales no debe llevarnos a creer que se equiparan con las personas. Siempre será más importante un niño que no tiene qué comer que el alimento del más querido de nuestros perros o gatos. Tampoco olvidemos que nuestras mascotas no tienen por qué gustarles a todos. Salvo dentro de casa, conviene no imponer esa afición al resto del mundo. Por simpático que ...