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660 antes de Cristo ALMANAQUE MUNDIAL Jinmu

El emperador Jinmu

El 11 de febrero del 660 antes de Cristo Jinmu funda Japón y es considerado también su primer emperador según la tradición

El 11 de febrero del 660 antes de Cristo Jinmu fundó Japón. Su nombre significa literalmente "guerrero divino" y es considerado también su primer emperador según la tradición.
Nació el 13 de febrero de 711 antes de Cristo y murió el 9 de abril de 585 antes de Cristo, reinando por 74 años desde el 11 de febrero de 660 antes de Cristo hasta su muerte. Tenía varios nombres personales, como Kamuyamato-iwarebiko-no-mikoto, Wakamikenu-no-mikoto, entre otros, pero su nombre póstumo, Jinmu, fue utilizado por primera vez hacia el final del período Nara.
Es visto como un "emperador legendario" porque su biografía solo se presenta en las crónicas japonesas del siglo VIII, el Kojiki y el Nihonshoki. La veracidad de estos relatos es cuestionada por historiadores, sugiriendo que podría ser más una figura mítica que histórica. Sin embargo, la Familia Imperial Japonesa sigue reconociendo su descendencia de él, y se celebra su ascensión al trono el 11 de febrero como el Día de la Fundación Nacional.
La verdadera fecha de fundación del Imperio japonés es incierta, con la expansión de la dinastía Yamato posiblemente ocurriendo en el siglo III después de Cristo, durante el período Kofun. El primer emperador "histórico" generalmente aceptado es Kinmei Tennō (539-571), aunque se desconoce cuántos emperadores le precedieron. El título de "Tenno" no se adoptó hasta el siglo VII, antes de las Reformas Taika, cuando los gobernantes se conocían como Sumera no mikoto o Ō-kimi.
La biografía de Jinmu es parte de la mitología japonesa y del sintoísmo, narrando eventos extraordinarios como la creación del cielo y la tierra, y la aparición de los kami. Según estas crónicas, Jinmu era descendiente directo de Amaterasu Ōmikami, la deidad del sol. La genealogía traza desde Amaterasu hasta Ninigi, quien fue enviado para pacificar y gobernar el archipiélago japonés, hasta llegar a Jinmu a través de varias generaciones.
Jinmu, desde joven, mostró sabiduría y liderazgo. A los 15 años fue nombrado heredero y se casó con Ahiratsu-hime, con quien tuvo dos hijos. A los 45 años, en el Palacio de Takechiyo, en Hyūga, declaró su intención de expandir el dominio imperial hacia el este, aún inexplorado y no pacificado, bajo la creencia de que ahí estaba el centro del universo. Lideró una expedición naval hacia el este, enfrentando varios desafíos y batallas, incluyendo un enfrentamiento con el príncipe Nagasunehiko.
Durante esta expedición, su hermano mayor, Itsu-se-no-mikoto, fue gravemente herido y murió, marcando un momento trágico pero decisivo. Finalmente, Jinmu y su séquito llegaron a Yamato, donde decidió establecer una capital en la planicie de Kashihara, cerca del monte Unebi. Aquí, aunque el palacio aún no estaba terminado, se casó con la princesa Ahira, teniendo más hijos.
En el año 660 antes de Cristo, ascendió formalmente al trono en el Palacio Kashihara, tomando el nombre de Hatsukunishirasu-sumeramikoto, comenzando así el reinado que sentó las bases del Imperio de Japón. Murió a los 126 años después de 76 años de reinado. Tras su muerte, hubo intrigas palaciegas, con su hijo mayor, Tagishi, intentando usurpar el trono, pero esto fue evitado gracias a la intervención de su madre, la emperatriz Isuke-yori.
El relato de Jinmu es más una narrativa mítica que histórica, reflejando la identidad nacional y la divinidad de la línea imperial japonesa.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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